El acto de presentación contó con la presencia de Lucía Figar, Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid; Rafael Puyol, Vicepresidente de la Fundación IE y Presidente de IE University, y Víctor Pérez-Díaz, autor del estudio.
Los autores del informe han utilizado una muestra de 502 tutores de ESO de centros públicos y privados de la Comunidad de Madrid a quienes encuestaron en otoño de 2008 sobre cuestiones como su formación y la trayectoria profesional, los recursos de que disponen, la relación que mantienen con los directores de los centros, padres y alumnos, su nivel de exigencia, su opinión sobre el sistema de enseñanza, etc.
Entre las principales conclusiones, los autores destacan que los profesores de Secundaria de la Comunidad de Madrid tienen un claro compromiso vocacional con su tarea docente, son conscientes de los retos que deben afrontar, están satisfechos, en general, en sus centros, y son profesionales críticos, poco dispuestos a servir de instrumento a estrategias ajenas. En cuanto a los recursos que usan en sus clases, el 92% utiliza materiales didácticos "tradicionales" como el libro de texto frente a un 37% que utiliza recursos tecnológicos como el ordenador. Y respecto a la responsabilidad educativa, el 90% considera que el peso principal de la educación de los hijos recae en las familias, algo en lo que coinciden con la opinión de los padres de alumnos (96%). Sin embargo, un 27% cree que los amigos y compañeros son los que más influencia ejercen.
El trabajo aporta evidencia reciente y sustantiva de la situación del profesorado de Secundaria en la Comunidad de Madrid a partir de sus respuestas a una encuesta llevada a cabo en octubre y noviembre de 2008 a una muestra de 502 tutores de ESO en centros públicos y privados de la Comunidad de Madrid, estudio que ha sido patrocinado por la Fundación IE y financiado por la Comunidad de Madrid.
Retrato socio-demográfico. Se trata de un profesorado en su mayoría femenino, de 43 años de media, en su mayoría casados o viven en pareja, tienen hijos, muchos de ellos en edad escolar, y proceden, sobre todo, de Madrid, Castilla y León y Castilla la Mancha.
Formación especializada, vocación sólida. Entre los tutores encuestados, un 91% son licenciados y un 14% maestros. Entre los profesores de la enseñanza pública, casi un 20% son interinos, mientras que la mitad disfruta de la máxima estabilidad, la del destino definitivo. Por término medio, su carrera profesional ha sido de algo más de 15 años, caracterizada por frecuentes cambios de centro -6 centros de media-, por lo que la media de cursos en el centro actual no llega a 5 años.
Entre los profesores de centros privados, un 10% tiene un contrato temporal y el resto indefinido. Su carrera profesional media también ha durado más de 15 años con pocos cambios de centro -2 de media-, por lo que la media de cursos en el centro actual es de 12 años. En ambos casos, parece abundante la formación permanente mediante cursos en el último lustro.
Recursos culturales
En cuanto a recursos culturales, cuentan con bibliotecas personales amplias y disfrutan de actividades culturales -visita a museos, teatro, Internet- más frecuentes que las de la población de padres o adulta en general. En general, aspiran a que su profesión disfrute de un prestigio social alto (4,5 en una escala del 1 al 5), pero creen que el que tiene en la actualidad es bajo (2,3 en la misma escala). A pesar de ello, sólo un 4% prevé cambiar de profesión.
Prácticas educativas variadas y compromiso docente. Los profesores analizados utilizan materiales didácticos "tradicionales" como el libro de texto (92% lo usa con mucha o bastante frecuencia), frente a recursos tecnológicos como el ordenador (37%). Y confían en métodos tradicionales de impartir clase como la explicación del profesor con preguntas de los alumnos (98%) frente a otros más recientes como las presentaciones orales de los alumnos (34%).
Más de dos tercios utilizan Internet para preparar las clases, utilizando preferentemente las páginas que editoriales, la Comunidad y el Ministerio de Educación ponen a su disposición. Casi todos mandan deberes a sus alumnos, que suponen, por término medio, unas 6 horas semanales. Su compromiso docente también se pone de manifiesto en la educación de sus propios hijos, para los que eligen principalmente la enseñanza privada.
Están satisfechos con sus centros. En general, están satisfechos con sus centros educativos, con la relación que mantienen con sus colegas (4,4 en la escala de 1 a 5), con el director (4,3), con los alumnos (4,2), así como con el funcionamiento del consejo escolar (3,6) o con la inspección (3,6). Mantienen buenas relaciones con los padres de los alumnos (3,9) y estiman que un 53% de los padres se implica en la educación de sus hijos. El 82% considera a su centro como una comunidad en la que se comparten los problemas, en la que se les tiene en cuenta (79%) y se sienten apreciados (86%). En cuanto a la eficacia de sus centros, evalúan el nivel de exigencia académica (3,8 en la escala de 1 a 5), el nivel de disciplina (4,1), la gestión y la organización (3,9).
Tienen una imagen positiva de la contribución de sus centros a formar disposiciones como la ayuda a los demás (3,8), el gusto por el trabajo bien hecho (3,6), y el respeto de las reglas de juego en la competición (3,6). Como consecuencia de todo ello, se sienten orgullosos de trabajar en su centro y poco dispuestos a cambiar de centro.
Buenas relaciones con los alumnos, pero hay dificultades y problemas. La investigación ofrece un retrato detallado de los alumnos de ESO vistos por sus tutores. Las relaciones con ellos son buenas, y los profesores elogian la eficacia del centro a la hora de formar buenos hábitos. Sin embargo, un tercio de los alumnos no acaba de encajar, y una minoría plantea problemas serios.
Según la media de las estimaciones de cada profesor, uno de cada siete alumnos tiene una letra ilegible, sólo cuatro de cada diez tienen claridad y orden en sus exposiciones, casi cuatro de cada diez tienen poca motivación para estudiar, tres de cada diez no se esfuerzan y casi cuatro de cada diez tienen dificultades de concentración.
A su vez, según esas mismas estimaciones, uno de cada siete alumnos de ESO mantiene una actitud de rechazo o desafío a las normas escolares. Casi la mitad de los profesores se enfrentó el curso pasado a algún intento de boicot de la clase por parte de algún alumno. Y casi la mitad de los profesores tuvo noticia de algún caso de acoso entre sus alumnos de ESO el curso pasado.
Resultados
Resultados bajos del sistema de enseñanza. En cuanto a los niveles de exigencia, la mitad preferiría un centro en el que los alumnos se acostumbren a dar el máximo de sí mismos. En este sentido, sólo un tercio de padres de alumnos en España coinciden con ellos, frente a una mayoría que prefiere un colegio en el que los alumnos estén a gusto.
Respecto a los resultados del sistema de enseñanza -y no del centro concreto en el que trabajan-, los profesores son críticos. Su estimación media del fracaso escolar futuro de sus alumnos se sitúa en el 18%, un 35% cree que muchos o bastantes alumnos obtienen el título de Graduado sin estar preparados, y un 40% cree que muchos o bastantes alumnos pasan de curso indebidamente.
Los profesores encuestados consideran que el nivel de la enseñanza y aprendizaje de Matemáticas y Lengua Española es mediocre (3 y 3,2 en la escala de 1 a 5), y bajo el de Inglés (2,4). En términos globales, otorgan un 2,5 al sistema de enseñanza español.
El 75% cree que la motivación de los profesores va a menos en España; el 79% considera que los alumnos llegan menos preparados, y el 70% piensa que decrece el nivel de disciplina en los centros. Los profesores tienen una imagen positiva del Decreto sobre la Convivencia en los Centros de 2007. El 69% no cree que los centros deban ofrecer a los padres más información sobre el rendimiento de sus hijos de la que ya proporcionan.
Responsabilidad educativa: familia y reparto equilibrado entre público y privado. El 90% cree que la responsabilidad principal de la educación de los hijos recae en las familias, algo en lo que coinciden con la opinión de los padres de alumnos (96%). Sin embargo, un 27% cree que los amigos y compañeros son los que más influencia ejercen. Padres y profesores coinciden en considerar a los niños responsables de sus actos desde una edad temprana.
Los profesores de secundaria encuestados prefieren un sistema educativo público y privado, con los pesos en ambos sectores equilibrados. Un tercio es favorable a una medida como el cheque escolar, y más de la mitad está en contra.
Los autores del estudio concluyen recordando la posición central de los profesores en el debate sobre la mejora de la enseñanza, así como la necesidad de entender la situación del sector antes de emprender reformas. En la actualidad sienten desconcierto debido a factores como una filosofía educativa ambiente indecisa, un alumnado menos predispuesto académicamente, y problemas en el marco regulador. Como base de un posible cambio se apunta al ethos docente de los profesores, y a la necesidad de implicación y de un alto nivel de exigencia por parte de las familias.
Fuente: IE University