Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
Versión Española Versión Mexicana Ibercampus English Version Version française Versione italiana

sábado, 17 de noviembre de 2018  
    en Ibercampus en  | Consejo Editorial | Quienes Somos | Ideario | Contacto | Tarifas Publicitarias | Suscribirse | RSS RSS
I+D+i
Capital humano
Economía
Cultura
Estrategias verdes
Salud
Sociedad
Deportes
Debates y firmas invitadas
Entrevistas
Educación
Becas & prácticas
Empleo y Formación
Iberoamérica
Tendencias
Empresas y RSC
Universidades
Convocatorias
Ranking Wanabis
Denuncias de los consumidores
Consumo
El Tiempo
EMPRESAS Y RSC Ampliar +  
Google lidera la manifestación de las denuncias de acoso sexual interno, tras ocultar escándalos
El CESE pide una transición rápida hacia una economía sostenible con la participación de todos
Acabar con la corrupción elevaría un 16% el PIB per cápita español
ABENGOA
ABERTIS
ACCIONA
ACERINOX
ACNUR
ACS
ADECCO
AMADEUS
ARCELORMITTAL
ASIFIN
BANCO POPULAR
BANCO SABADELL
BANCO SANTANDER
BANKIA
BANKINTER
BBVA
BME
CAIXABANK
DIA
EBRO
ENAGAS
ENDESA
FCC
FERROVIAL
GAMESA
GAS NATURAL
GRIFOLS
IAG (IBERIA)
IBERDROLA
INDITEX
INDRA
JAZZTEL
MAPFRE
MEDIASET
OHL
REE
REPSOL
SACYR
SOLIDARIOS
TÉCNICAS REUNIDAS
TELEFÓNICA
VISCOFAN
UNIVERSIDADES Ampliar +  
Sincronizamos gestos y habla al aprender a hablar
"El legado del 68 nos aboca a un futuro insostenible como sociedad: pocos jóvenes y muchos viejos"
La UAM, entre las universidades públicas peor clasificadas en empleabilidad de sus estudiantes
 Universidades





















ENTREVISTAS Ampliar +  
"Los crímenes son imprescriptibles: hay que enjuiciarlos en interés de víctimas y Humanidad
"La tecnología ha tenido más impacto en desarrollar nuevos modelos de negocio antes impensables"
"Se están tratando de estandarizar medidas que nos digan el estado de consciencia de un paciente"
EMPLEO Y FORMACIÓN Ampliar +  
Parón en el empleo autónomo este verano 2018 y crecen las críticas a su gestión por el Gobierno
Subvenciones de 80 millones para proyectos de empleo, autoempleo y emprendimiento de jóvenes
Celaá anuncia cinco nuevas titulaciones de Formación Profesional
IBEROAMÉRICA Ampliar +  
La Cumbre Iberoamericana evita los giros de Brasil y México para impulsar los ODS 2030
Expertos y profesores discuten cómo fortalecer la formación docente para un aprendizaje de calidad
Los demócratas ganan al trumpismo el control del Congreso y los republicanos conservan el Senado
TENDENCIAS Ampliar +  
Únete a la cumbre futurista Transvisión de 19 a 21 de octubre
Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico centrada en las personas para garantizar igualdades
Redes contra terrorismo, tras el compromiso reafirmado por las grandes digitales
Una historia de explotación de recursos

Marx y la naturaleza humana


El hombre es una mina para el hombre. Pero el petróleo también.
Vanity Fea 22 de abril de 2014 Enviar a un amigo
Comparte esta noticia en LinkedInComparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterEnviar a MeneaméAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS



















Asistimos a una conferencia del eminente crítico marxista Terry Eagleton, "Why Marx Was Right", en la que Eagleton nos pinta la imagen de un Marx casi por así decirlo de derechas, un humanista interesado en la cultura clásica y en la plena realización de las potencialidades individuales, convergente de hecho con el Oscar Wilde de "El alma humana bajo el socialismo". También es un Marx muy cristiano (al igual que Eagleton nos sale extraordinariamente católico) por su sentido redentorista de la historia: el transcurso de la historia vale la pena para Marx, a pesar de la larga serie de documentos de barbarie que arrastramos.

De Marx conocíamos sus orígenes burgueses y su vida entre burguesa y bohemia, antagonizada con sus orígenes (aunque subvencionada por el capitalista Engels). Ahora vemos a un Marx menos hostil a la burguesía y al capital. Es el Marx de Eagleton un Marx burgués, que aprecia los logros del capitalismo y de la burguesía, a la hora de acabar con la tiranía y con la dominación feudal. Para Marx, si la historia es trágica, es una tragedia que acaba bien... no como la veía Schopenhauer, que hubiera preferido que no existiera la humanidad. Marx es para Eagleton un materialista y no un utopista; sabe que la naturaleza humana no cambiará, y que la sociedad socialista no tendrá individuos redimidos. Y si ya no lo sabe Marx, al menos lo sabe ahora Eagleton.

Y ahí va mi pregunta, en el turno de preguntas al acabar la conferencia—le pregunto a Eagleton: si hay una interpretación materialista de la naturaleza humana, en la cual pertenece a la sustancia misma del hombre y de su cultura el haberse hecho sobre la base de la explotación mutua, sistemática y organizada... Si esa es la naturaleza humana, ¿va a cambiar? ¿Propone Marx un transhumanismo, una alteración sustancial de la naturaleza humana en la que esa explotación ya no vaya a darse?

Mi propia noción es que se pasa históricamente de explotaciones directas, cruentas y crueles, a explotaciones sistémicas, incruentas y mitigadas por una política socialmente consciente, cuando no socialista. A pesar de los flujos organizados donde el capital va a donde tiene que ir, enriqueciendo a los más ricos y en ese sentido manteniendo la explotación sistemática de los recursos humanos. Y me pregunto si convendrá en ello Eagleton.

Ahora bien. Eagleton se escaquea un tanto sobre la necesidad de la explotación continuada, o sobre si supondría una alteración de la naturaleza humana el fin de la explotación de los recursos humanos. Sí insiste en su respuesta en la imbricación del bien y el mal en la realidad humana, y en la voluntad de Marx de mitigar la brutalidad de la civilización y de potenciar lo que permite la realización del potencial humano—lo que él llama socialismo, y que bien puede parecer capitalismo a veces. Es cierto que los términos son crudos, y que la oposición simplista entre socialismo y capitalismo opone dos principios incongruentes (confundiendo tocino y velocidad) dado que hasta en el "socialismo real" era necesaria la acumulación e inversión de capitales, cuánto más en un socialismo que tenga más respeto a la propiedad privada. Y toda organización del capital —el dinero, las modalidades de crédito, la deuda, etc.— tiene una historia compleja y cada vez más imbricada a nivel global con todos los aspectos de la realidad humana. Comenzaba Eagleton observando que cuando los capitalistas mencionan al capitalismo, y usan ese término, es que algo va mal... y nos avisa del posible colapso total del sistema, o su transformación en algo que apenas podemos prever.

Ahora bien, lo veo a Eagleton demasiado bien dispuesto a aceptar voluntariamente más terrores trágicos (revoluciones, guerras, saqueos, etc.) con vistas a la construcción final del socialismo—a repetir en suma en modo aquiescente los errores stalinistas que condena explícitamente—en lugar de resistirse cuidadosamente a aceptar la necesidad de todo episodio trágico. Eagleton quiere mantener sus credenciales críticas como intelectual contestatario. Y así, viene a pedir al público que se sume a la revolución cuando la vea aparecer, cada cual en su contexto real, porque la historia no se realiza por gracia divina que la impulse desde fuera. (Es lo que Eagleton critica como una visión protestante. Durante su viaje a Pontevedra le decía Eagleton a Manuel Barbeito que a Badiou lo ve demasiado protestante en ese sentido). Yo, por mi parte, veo revoluciones demasiado simplistas, o pseudo-revoluciones, brotar con demasiada frecuencia en Occidente, desde mayo del 68, y cuido mucho de sumarme a ellas, cuánto menos a la de la guillotina eléctrica en la Puerta del Sol, podando capitalistas ("Podemos", dirán). Eso cuando venga efectivamente. Porque los de la Spanish Revolution confundían una manifestación con una revolución, y ahí empezaban sus dislates y delirios.

Lo que yo veo seguro es que la revolución, la aceptemos o no (y normalmente resulta ser inaceptable para quienes piensan realmente  en ella) es algo que nos aterriza encima. No hace falta sumarse a ella. No depende de los intelectuales, sino de transformaciones masivas del panorama, de dinámicas de grupos enormes y procesos masivos que derrumban el sistema existente e imponen una nueva ley. Es lo que veremos, creo, cuando venga Africa a habitar la habitable y envejecida España. Ya veremos cómo reacciona España, si es que existe para entonces.

La teoría económica marxista es en gran medida ciencia-ficción, bajo su apariencia de rigor analítico. En sustancia, el concepto de plusvalía, relacionando de modo cuasi-mecánico el tiempo de trabajo con el valor de un objeto, es una idealización que no tiene sentido real en ninguna modalidad económica humana, ni siquiera en la fase en que el dinero son conchas seleccionadas por el chamán-economista. Cuánto menos en una economía de mercado, sea mercado medieval o especulación financiera internacional. Cuántas veces se trabaja para nada. Otras veces, las hipotecas-basura se venden caras, o los Tàpies, mientras la cotización aguante, y esto surte efectos reales. También estas dinámicas derivan de aspectos de la naturaleza humana mal teorizados por Marx, pero que deberían tener su lugar en un materialismo menos idealizado.

Se ha criticado a Marx por concebir la explotación únicamente o primordialmente como una cuestión de clases sociales (el proletariado industrial contra los patronos burgueses, en la caricatura leninista de la doctrina) cuando ya en su época la expansión imperialista hacía muy presentes otro tipo de relaciones de explotación más intercontinentales y globalizadas. También era relativamente invisible en el marxismo clásico el sistema de castas que separa hombres y mujeres en dos modos de producción y dos esferas humanas diferentes.

Y quizá otra cosa que falta en Marx y en los marxistas es un análisis ecológico de la Revolución Industrial y de todo su significado. A saber, una conciencia de la importancia de los combustibles fósiles, y su agotamiento futuro, a la hora de explicar la historia humana, el chute de energía en vena de la modernidad que estaba pasando ya en 1850. Mi padre solía decir que la Revolución es una transformación de la sociedad, pero que un motor de mil revoluciones por minuto hace mucho más. Para eso hace falta energía acumulada. La plusvalía del pleistoceno, por así decirlo: no sólo la explotación del hombre por el hombre, sino  la explotación del planeta por el hombre, y la explotación del pasado por el presente. Vivimos de unos recursos agotables que, además de la explotación pasada del hombre por el hombre que nos ha hecho, son otra historia acumulada que también llevamos a cuestas. Y potencialmente muy trágica.


 


Suscríbete gratis a nuestro boletín
LIBROS
Derecho de los Robots
Gobernanza y Regulaciones de Internet en América Latina
El futuro de las profesiones: Cómo la tecnología transformará el trabajo de los expertos humanos
Historia de la Unión Europea: de los orígenes al Brexit
El camino hacia el Lean Startup. Cómo aprovechar la visión emprendedora para transformar la cultura
La reputación de España en el mundo
TESIS Y TESINAS
Logista y MRW ganan en gestión reputacional a NACEX
La digitalización realza la eficacia de los congresos presenciales, según una tesis de la UJI
España, 10º país en investigación en salud
cambio en Venezuela
Las mentiras tienen un 70% más probabilidades de ser retuiteadas que la verdad
Diversión y comodidad, principales principios orientadores de las TICs en la universidad
1 Por qué hacemos lo que hacemos
2 La Cumbre Iberoamericana evita los giros de Brasil y México para impulsar los ODS 2030
3 Estrategias de ceguera racial
4 El 80% de los profesores en España usa habitualmente tecnología para preparar sus clases
5 ¿Ciudades inteligentes y algo más?
6 Planeta lanza ´Networking para dummies´, de Nohelis Ruiz Arvelo
7 La división de los padres ante la huelga de deberes dificulta el pacto euducativo
8 La mujer keynesiana
9 Cuando la intensidad marca tu diferencia
10 El 29 de noviembre, referéndum sobre la Monarquia en UAM
RANKING WANABIS Ampliar +  
"La evolución del e-learning: de "sólo ante el peligro" al aprendizaje interactivo"
"Los profesionales con formación online están mejor preparados para la economía global"
El big data, la robótica y el Mobile Learning, principales tendencias del e-learning
DEBATES Y FIRMAS Ampliar +  
Impuesto sobre hipotecas a cargo del cliente : Alea jacta est
Las dolencias del Tribunal Supremo: más que politización, nepotismo, amiguísimo, coto de favores
Impuestos empresas
Aviso Legal | Política de Privacidad | Consejo Editorial | Quienes Somos | Ideario | Contacto | Tarifas Publicitarias | RSS RSS