jueves,21 octubre 2021
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Ausentes del 40 aniversario de la Constitución los parlamentarios de 6 partidos nacionalistas

Redacción
El acto oficial parlamentario para celebrar los 40 años del Constitución democrática española se celebró este viernes con ausencia de los seis mayores partidos nacionalistas y símbolos republicanos en la bancada de Unidos Podemos, así como con una defensa de la Monarquia como símbolo de unidad por parte del Rey. La prensa impresa reiteró el mensaje aunque Gobierno y oposición siguen sin acuerdo para reformar la Constitución y el PP amenaza con su "mayoría de bloqueo".

Tres generaciones reales, cuatro presidentes del Gobierno y tres 'padres' de la Constitución, estuvieron presentes en la celebración del Congreso. También acudieron al acto los líderes de todos los partidos con representación parlamentaria, menos los de ERC, PDeCAT, PNV, EH-Bildu, En Comú Podem y Compromís. Los diputados de Unidos Podemos lucieron una imagen reivindicativa con un símbolo republicano y no aplaudieron la entrada de los Reyes y el discurso del monarca. Todos los presidentes autonómicos acudieron al acto, excepto los de Cataluña, País Vasco, Navarra, Cantabria, Comunidad Valenciana, Baleares y Melilla.

Felipe VI defendió la Monarquía, además, como "símbolo de la unidad y permanencia del Estado" y reivindicó el papel de Rey emérito Juan Carlos I como impulsor de una democracia "hoy firmemente consolidada". "La Corona está indisolublemente unida a la vida de España, la democracia y la libertad", señaló, tras subrayar que "el deseo de reconciliación, la voluntad de entendimiento y la vocación de integración que inspiraron el texto constitucional, están en plena vigencia en una España abierta a los cambios, con espíritu crítico pero siempre constructivo". El monarca destacó, en esta línea, una "realidad nacional común" en la que caben "diferentes modos de pensar, de comprender y de sentir" y ensalzó la "arquitectura territorial" dispuesta en la Carta Magna, que garantiza "el reconocimiento y protección de nuestras lenguas, tradiciones, culturas e instituciones". Por ello, invitó a "dialogar" y a "respetar las leyes y cumplir las decisiones judiciales para resolver los conflictos", en una clara referencia al desafío soberanista en Cataluña. España, prosiguió, ha vivido "el cambio político, territorial, internacional, económico y social más profundo y más radical de su historia". Felipe VI, finalmente, apostó por una España que reconoce su "diversidad" y que es "de todos", insistiendo en el "espíritu integrador" de la sociedad española reflejado en la Constitución, que no supone "uniformidad, ni significa olvidar o suprimir la diversidad territorial, ni negar la pluralidad".

Carles Puigdemont aprovechó al día siguiente la presentación del Consell de la República en Bruselas para llamar a la unidad de las fuerzas independentistas. "Hay una llamada a la unidad que recorre Cataluña y que deberíamos escuchar, porque si perdemos autoridad moral perderemos todo lo que hemos conseguido", señaló. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, por su parte, afirmó que el independentismo está "en el lado correcto de la historia" y puso como ejemplo para Cataluña la secesión de Eslovenia de la antigua Yugoslavia. Al acto celebrado en Bruselas asistieron representantes de JxCat y de ERC, pero no de la CUP que se desmarcó de la presentación del Consell per la República al considerarlo un organismo puramente simbólico. Carles Puigdemont aseguró que el Gobierno "no sólo ha impedido a Cataluña hacer república, también hacer buena autonomía". También afirma que "en lo personal, alguna vez ha pensado en dejarlo. Pero mientras me pueda expresar y haya compañeros en la cárcel que no puedan, lo tengo que hacer".

Los autodenominados Comités de Defensa de la República cortaron al mismo tiempo desde primera hora de la mañana hasta prácticamente la medianoche la circulación en la autopista AP-7 a la altura de la localidad tarraconense de l'Ampolla. La vía estuvo cortada en ambos sentidos de la marcha con neumáticos incendiados, quitamiedos arrancados y barriles cargados de piedras, por lo que hubo que canalizar el tráfico hacia la N-340, donde también se produjeron retenciones. En ningún momento hubo ningún tipo de intervención policial por parte de los Mossos, que hasta últimas horas estuvieron "negociando" con los CDR el "abandono pacífico" de la autopista, según subrayan los medios. Por su parte, un portavoz de los CDR hizo un llamamiento a más movilizaciones en otro puntos de Cataluña bajo el lema "el pueblo manda, el Govern obedece". También aseguró que las protestas "no han hecho nada más que empezar" y pidió que más gente se sume a la movilización. "Contra la farsa de esta democracia, movilización. No queremos una república de simbolismos, la lucha es en la calle", señaló. El bloqueo de la autopista desató momentos de tensión entre camioneros y activistas de los CDR, que se increparon mutuamente, sin que llegaran a producirse.

El rey Felipe VI llamó a "preservar" los valores que alberga la Constitución de 1978, a la que definió como el "gran pacto nacional de los españoles por la concordia y la reconciliación". En el acto de conmemoración del 40 aniversario de la Carta Magna, celebrado solemnemente en el Congreso de los Diputados,

Sobre la reforma de la Constitución, la presidenta del Congreso señaló ayer, en su intervención, que la Carta Magna no es un "candado", ya que se puede mejorar y "admite reformas". Hizo, no obstante, un llamamiento a todos los españoles para renovar el "gran pacto constitucional" apelando a la "prudencia" y la "sabiduría" de los constituyentes porque, afirmó, ninguna Constitución debería reformarse "con menos acuerdo del que la creó".

Por su parte, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, defendió ayer la vigencia de la Constitución, que definió como un proyecto colectivo de "libertad, progreso y democracia", al tiempo que se mostró partidario de reformarla "con el objetivo de reforzarla". Por el contrario, el líder del PP, Pablo Casado, abogó por "no abrirla en canal" porque es el "mayor muro de contención" contra los "enemigos de la libertad, el nacionalismo excluyente y el populismo" y avisó de que, llegado el caso, hará uso de su "mayoría de bloqueo" en el Congreso y su mayoría absoluta en el Senado para evitar que salga adelante cualquier reforma constitucional que se plantee ahora "más por agenda propia" que por necesidad para España.

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ensalzó la Carta Magna que consiguió, en su opinión, el "milagro" de "convertir a los enemigos en compatriotas" y superar "la división entre rojos y azules" para que todos fueran "ciudadanos libres e iguales". Llamó, en este sentido, a superar el "guerracivilismo" para volver a unir a los españoles y pidió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que vuelva al bloque constitucionalista. Más crítico, el líder de Podemos se mostró partidario de "modernizar" el texto constitucional para pasar de una monarquía parlamentaria a una república. Instó, por ello, a poner en valor la justicia social y la fraternidad, valores que representan "mejor" la república, frente a las sombras de corrupción y privilegios de la monarquía. En sintonía con estas palabras, IU anunció ayer la presentación de una querella contra el rey Juan Carlos I por un posible delito de "integración en un grupo criminal con el objetivo de defraudar".

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, aseguró ayer desde Eslovenia que no tiene "nada que celebrar" en el día de la Constitución española. "Se ha convertido en una jaula y una prisión para muchos catalanes", señaló, tras reclamar una constitución propia para Cataluña, porque la española "ya no sirve". Según Torra, la Carta Magna supone una "alteración de los derechos fundamentales de los catalanes" y está "atacando" los derechos civiles y el derecho a la autodeterminación.

En esta línea, tras reunirse con el expresidente esloveno Milan Kucan, Torra apeló a la comunidad internacional para que no se quede "silenciada" ante la situación en Cataluña y el hecho de que haya presos en huelga de hambre. También pidió que Europa sea "capaz" de ver que es una lucha que afecta a "todos" los demócratas del mundo. El expresidente esloveno, por su parte, afirmó que espera que la situación en Cataluña se resuelva "con diálogo" entre Madrid y Barcelona y "no a través de tribunales y represión". Con posterioridad, Torra fue recibido por el presidente de la República de Eslovenia, Borut Pahor.

Por su parte, el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont rechazó la Constitución porque es una herramienta "caduca y de represión". Lo hizo a través de una videoconferencia emitida ante un grupo de diputados de JxCat, ERC y la CUP, concentrados en Barcelona, que iniciaron ayer un ayuno de 24 horas en solidaridad con los dirigentes independentistas encarcelados que han iniciado una huelga de hambre.

Un joven fue detenido y 13 personas resultaron heridas ayer en Gerona durante los incidentes que se registraron antes del comienzo de un acto conmemorativo del 40 aniversario de la Constitución convocado por el PP y Vox. Los Mossos cargaron contra un grupo de autodenominados "antifascistas" que pretendían boicotear el acto y que irrumpieron, muchos de ellos encapuchados, en la plaza 1 de octubre de Gerona, hasta hace poco llamada plaza de la Constitución. A raíz de las cargas, once agentes de la policía autonómica y dos manifestantes tuvieron que ser atendidos por los servicios sanitarios.

Ya por la tarde, los Mossos d'Esquadra han cargado contra un grupo de manifestantes que intentaba superar el cordón policial para impedir un acto de Vox en conmemoración de la Constitución en la plaza Primero de Mayo de Tarrasa. En las cargas han resultado heridos cinco Mossos y dos manifestantes. La CUP ha confirmado en un comunicado que entre los heridos figura su diputada en el Parlament Maria Sirvent, herida en una mano por una bala de foam, material usado por la policía catalana tras la prohibición de las pelotas de goma.

Justa ovación a Juan Carlos I (EL MUNDO):La mayoría de los parlamentarios presentes ayer en el Congreso para celebrar los 40 años de la Constitución rindieron un merecido homenaje a Juan Carlos I. Solo quienes se resisten a mirar las cosas sin apriorismos sectarios le niegan el papel tan relevante que desempeñó. También ha cometido errores, como es obvio, pero ayer era el día de celebrar nuestra Ley Fundamental y de rendir tributo a quienes la hicieron posible, en especial a los llamados Padres de la Constitución. Y no cabía otra cosa que un gesto de agradecimiento público al Rey emérito. Era de justicia y suponía, además, una reparación por su incomprensible marginación en los actos de conmemoración de las primeras elecciones democráticas. Por todo esto, entristece tanto como abochorna la falta de sentido de Estado y la total ausencia de grandeza política de los partidos antisistema que apuntalan al Gobierno. Pedro Sánchez, tan exquisito en sus presiones a "las derechas" para que no pacten con Vox, al que tacha de "inconstitucional", no tiene empacho en cortejar a los que quieren romper España y respira gracias al oxígeno de los únicos partidos que sí persiguen derribar la Constitución.

La Carta Magna no está desfasada (ABC): Ayer, en la celebración del 40º aniversario de la Constitución, los discursos del Rey y de la presidenta del Congreso fueron un bálsamo tranquilizador frente a quienes desde el radicalismo, un revisionismo sectario y la ruptura de la unidad de España, se han propuesto desestabilizar nuestro sistema constitucional y el Estado democrático y de derecho. Hoy, todos los españoles tenemos el derecho y el deber de seguir defendiendo la Carta Magna más allá de coyunturas políticas o económicas o de las puntuales necesidades de reforma que surjan para adaptarla a las nuevas realidades sociales. Pero, sobre todo, tenemos que protegerla de quienes se han propuesto destruirla. Si fue útil en el pasado debe seguir siendo la garantía de una España unida frente a cualquier adversidad. La Carta Magna no está desfasada. Si acaso, lo está un partitocracia con poca altura de miras. Hoy no es posible una reforma constitucional a fondo porque no hay consenso alguno, sino una tóxica polarización ideológica.

Firme reivindicación de la Corona (LA RAZÓN):Los repetidos aplausos con que ayer el Congreso acogió las referencias a los Reyes eméritos fueron respuesta elocuente a la insidiosa campaña contra la Monarquía que se está desarrollando desde los partidos de extrema izquierda y desde las formaciones separatistas, como estrategia de desprestigio del Estado surgido de la Transición. Que el propio líder de Podemos, Pablo Iglesias, tildara de "sobreactuadas" las ovaciones a don Juan Carlos y Doña Sofía, demuestra que había acusado el golpe y entendido el mensaje. Don Felipe nos recordó ayer la historia de éxito que ha supuesto para España la Constitución y la vigencia de sus principios, que son los de la libertad, y la obligación de perseverar en el esfuerzo. Una tarea, la de construir la España del futuro, a la que todos estamos convocados. La Corona, en palabras de Felipe VI, "está ya indisolublemente unida a la democracia y a la libertad" Toda una reivindicación de la Monarquía parlamentaria y de la Constitución por el Jefe del Estado.

Discurso integrador del Rey (LA VANGUARDIA):Del discurso del Rey conviene destacar tres conceptos: la reconciliación, el entendimiento y el espíritu integrador de la sociedad española, reflejados en la Constitución. Estos tres conceptos siguen siendo cruciales, por más que la coyuntura, ensombrecida por ciertas disensiones, no parezca indicarlo. Siguen siéndolo porque la reconciliación es un primer paso hacia el reconocimiento del otro, lo que a su vez es un primer paso hacia el entendimiento que 40 años atrás cristalizó en la Constitución y ahora debería ayudarnos a dejar atrás rencillas. La integración, citando al Rey, no tiene por qué entenderse como "uniformidad". Hace poco se han oído voces desde un extremo del arco político que pedían acabar con el Estado autonómico. El Rey no se pronunció ayer en esta línea, al contrario, valoró positivamente y reivindicó "una arquitectura territorial con profunda descentralización del poder político".

La Constitución, garante de las libertades (EL PERIÓDICO):La Constitución ha pasado por pruebas muy diversas en estos 40 años, pero siempre ha prevalecido el mandato de concordia y se han solventado las diferencias dentro de su marco, por tanto, este aniversario merecía una celebración digna, como la de ayer en el Congreso. Pero esta conmemoración es motivo para preguntarse si es necesario reformarla. Algunos hablan de "actualizarla" y otros de remozarla totalmente. Ninguna reforma tiene sentido si no es para mejorar. La reforma constitucional no puede seguir siendo un tabú, pero sería bueno conocer quién la quiere y para qué. Hay consensos en algunas cuestiones, pero hay otros asuntos, como la forma de Estado o el poder territorial, en los que parece difícil que haya el consenso que hubo en su momento. En todo caso, la Constitución debe mantenerse vigente como mandato, como expresó el Rey. Eso significa que quienes más la apoyaron no pueden hoy desentenderse de su defensa. Y quienes se opusieron a ella deben respetarla. La Constitución es garante de las libertades, su gran contribución en estos 40 años.

Una nueva mirada (Guillermo Fernández Vara,LA RAZÓN): La grandeza de la Constitución residen en que es la primera de nuestro país concebida desde el consenso de distintas fuerzas políticas y la primera refrendada por los ciudadanos.

Mujeres en la Constitución (Soledad Becerril,EL MUNDO): En la legislatura constituyente sólo éramos 21 diputadas y seis senadoras. Pero lo importante no es que fuéramos pocas, sino que no fuéramos ni seamos las únicas

Constitución (Bieito Rubido, ABC): Ninguna Constitución como esta ha protegido de manera más eficaz nuestros derechos… y obligaciones.

Momentos inolvidables (Màrius Carol, LA VANGUARDIA):Es posible que la Constitución de 1978 sea mejor que las interpretaciones que se han hecho de ella.

Por ahora, mejor no menealla (Enric Hernàndez, EL PERIÓDICO): Con el vigente equilibrio de fuerzas y el que se avizora, o el cambio de la Constitución no concitaría el consenso exigido, o tendería hacia la involución.

Los Constitucionales (Hermann Tertsch, ABC): Los enemigos ante todo de la democracia y de la nación, también de una Constitución que todos violaron cuando convino, han tenido muchos cómplices y los siguen teniendo.

La enmienda a la totalidad (Ignacio Camacho, ABC): La proclama republicana de Iglesias demuestra que su objetivo no es la reforma del sistema sino su abolición.

La pactada (José María Carrascal, ABC): Casi todos hablan de reformar la Constitución. Me parece otra forma de engañarnos.

Llanto por el consenso y la vitalidad del 78 (Lucía Méndez, EL MUNDO): Ni la política ni la calle son ni sombra de las del 78. Ahora lo que se respira en la plaza pública es más bien ira, rabia y enfado contra los políticos.

Las democracias pueden caer (Raúl del Pozo, EL MUNDO): Los dos partidos que gobernaron desde la Transición dan muestras de agotamiento: el PP por la corrupción y el PSOE se extenúa por la corrupción, el oportunismo y su apaciguamiento frente al separatismo.

Celebración (José Andrés Rojo, EL PAÍS): Demasiadas veces las indicaciones de la Constitución se pasan por alto. Y esa falta de respeto la aprovechan los líderes mesiánicos para acudir a demoler la democracia bajo la falsa promesa de que acuden a salvarla.

Un acto institucional puro (José María Brunet, LA VANGUARDIA): Se ha hablado mucho de su posible reforma, pero ahora con mayor inquietud, por el contexto interior y el internacional.

Una Constitución buena pero agrietada (Joan Tapia, EL PERIÓDICO): Tenemos una Constitución, cargada de medallas, pero agrietada. La mayor grieta es que el 47% de los catalanes votan a partidos

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