lunes,18 octubre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioGobernanza económicaCada hogar ingresa 2.114 euros menos que en 2010
Un 40% de españoles ni siquiera sale de vacaciones 7 días

Cada hogar ingresa 2.114 euros menos que en 2010

Redacción
Los hogares españoles tuvieron unos ingresos medios anuales de 26.092 euros en 2014, con nueva reducción del 0,2% respecto al año anterior y de 2.114 euros sobre el 2010, según la estadística publicada este martes por el INE. El ingreso por persona alcanzó los 10.419 euros, 439 menos que en 2010 aunque un 0,3% superior, por los cambios demográficos. El porcentaje de población en riesgo de pobreza se situó en el 22,1% en los datos de ingresos de 2014, frente al 22,2% del año anterior.

Dice también la Encuesta de Condiciones de Vida que ha publicado este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE). Que cuatro de cada 10 españoles no pueden permitirse ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año ni tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos. El 13% tiene muchas dificultades para llegar a fin de mes y el 9% se retrasa en los pagos relacionados con su vivienda principal.

Los datos indican que estamos mejor que el año anterior (en 2014, el 45% no podía irse de vacaciones), pero que aún nos encontramos en condiciones verdaderamente mejorables.

Segun también la Encuesta, el 22,1% de la población se encuentra por debajo del umbral de riesgo de pobreza, una décima menos que en 2014.  El porcentaje es mucho peor en el caso de los menores de 16 años: el 28,8% se encuentra debajo del umbral de pobreza. Esta tasa de riesgo de pobreza es un n indicador relativo que no mide la pobreza absoluta, sino que mide la desigualdad; es decir, cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población. El umbral de riesgo de pobreza, según Eurostat, está fijado en el 60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo de las personas. Por tanto, aumenta o disminuye en la medida en que lo haga la mediana de los ingresos. Al disminuir los ingresos de la población, también baja el umbral de riesgo de pobreza.

La Encuesta de Condiciones de Vida es una operación estadística anual dirigida a hogares que se realiza en todos los países de la UE. Comenzó por primera vez en 2004 y se suele realizar entre los meses de marzo y junio.

Esta Encuesta sale al mismo tiempo que, según dice Francisco Nuñez en EL MUNDO,  sólo hay 18 millones de personas en España (39%) para generar PIB porque tienen empleo, muchos de ellos en precario (hay, por ejemplo, 2,8 millones con trabajo por horas y 3,7 millones de contratados temporales). Se trata de la masa crítica para producir y son los encargados de sostener a una población total de 46 millones. 

Sin embargo, hay 38,5 millones de personas (75% de los habitantes) que se encuentran en edad laboral con más de 16 años. Estas cohortes no van a tener casi reemplazo porque cada vez hay menos jóvenes por debajo de esa edad (7,5 millones).  De esos 38,5 millones de masa laboral potencial, hay que descontar a los casi 4,8 millones de parados (12,5%) y los casi 15,7 millones (41%) que se encuentran inactivos. La radiografía laboral que queda es la siguiente: de cada 10 personas que tienen edad de trabajar 4,7 tienen empleo, 4,1 son pasivos (inactivos) y 1,2 son parados. Cuando empezó la crisis 5,5 tenían empleo, menos de cuatro eran inactivos y casi el 0,5 estaba en paro. Todo esto significa que por cada ocupado hay ya prácticamente otro inactivo o pasivo (0,9% exactamente). Pero, si sumamos inactivos y parados, el resultado es aún más peligroso para las pensiones, los ingresos del Estado y el PIB. Hay casi 20,5 millones de la población laboral que no produce realmente. Es más de la mitad (53,2%) de quienes tienen edad para trabajar, 10 puntos más que cuando comenzó la crisis.

Según datos de la EPA, en el primer trimestre de 2016 se produjo un nuevo repunte de los inactivos. Aumentó en 55.000 sobre diciembre y acumula un alza de 314.000 desde 2007. Se considera inactiva a la población de 16 ó más años que no tiene empleo y que no está parada.

De los 15,7 millones de españoles que no realizan actividad económica alguna, la mitad (7,8 millones) tiene más de 64 años. Lo que significa que se encuentran en la edad del posible retiro laboral, aunque podrían continuar en el trabajo voluntariamente siempre y cuando hubiera esa opción. Respecto a la otra mitad, según datos de Eurostat, España ocupa el cuarto lugar de los 28 países de la UE con más pasivos por debajo de los 64 años. Pero, la comparación no es homogénea ya que estos países tienen una población ocupada mucho mayor. Por ejemplo, Francia y Alemania tienen 11,7 millones de inactivos pero al mismo tiempo disponen de 39,6 y 26,1 millones de empleos. Por tanto, España lidera el ránking de inactivos en Europa.

¿A que se debe este crecimiento? El aumento de la población jubilada y prejubilada es una de las causas. Es la consecuencia de la dificultad por mantener un puesto de trabajo a partir de los 50 años a pesar de que se haya alargado la edad para obtener la pensión. Hay seis millones de personas (38% de los inactivos totales) en esta situación. En el último año ha crecido en 83.000 (1,4%) y en 889.000 (17,3%) desde el inicio de la crisis. Pero, este alza se ve compensado por las personas que se dedican a labores del hogar. Hay 3,7 millones y su número se reduce progresivamente por el cambio de sociedad y también porque muchas mujeres demandan empleo (se las computa como activas aunque estén en paro) cuando su pareja sale del mercado laboral. Desde 2007 han desaparecido 1,1 millones inactivos en este grupo (23%) y 24.000 en el último año. 

A esta estadística hay que sumar 1,8 millones de viudas y huérfanos (12% de los inactivos) que cobran una pensión distinta a la de jubilación. El número se va reduciendo. Hay 28.000 menos que al principio de la crisis. También hay que sumar a 1,2 millones de trabajadores con incapacidad permanente y 325.000 personas que hacen trabajos sociales sin prestación, rentistas y mayores de 75 años que no reciben ayudas.

En realidad, el grupo responsable de que aumenten las cifras de inactivos es el de los estudiantes y de quienes realizan cualquier tipo de curso para elevar su nivel de formación y, sobre todo, porque no encuentran empleo, y menos el adecuado. Es decir, enganchan un curso tras otro a la espera de que remita la contracción laboral. Hay 2,6 millones (17% de los inactivos) que son estudiantes y otros 330.000 del resto de categorías que siguen cursos. Nunca había habido en España tantas personas en esta circunstancia. Su número ha aumentado progresivamente con el avance de la crisis. En el último año ha crecido en 35.000 y en 752.000 desde 2007.

De interés

Artículos Relacionados