sábado,23 octubre 2021
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CEOE y sindicatos asesorarán pero no gestionarán el dinero

CCOO y UGT, satisfechas con la Ley de Formación para el Empleo aprobada por el 90% del Senado

Redacción
CCOO y UGT se han mostrado satisfechas con la Ley de Formación para el Empleo aprobada el martes por el 90% del Senado, tras el acuerdo tripartito para el crecimiento económico y el empleo de julio de 2014 entre el Gobierno y los interlocutores sociales (CC.OO, UGT, CEOE y CEPYME). La norma, por la que CEOE y sindicatos asesorarán pero no gestionarán el dinero y que introduce cuenta y cheque de formación, ha tenido un 90% de apoyo en el Senado, tras incorporar sugerencias de todos los grupos.

En un comunicado, CCOO ha valorado positivamente la ley por incorporar aspectos como el refuerzo de la participación de las organizaciones sindicales y empresariales "más representativas" en la gobernanza del sistema de Seguridad Social, saluda el cambio de criterio del Gobierno y que se abra el debate de ingresos y gastos del sistema público de pensiones, cambio que UGT recordó haber pedido días antes de anunciarse en el debate de los presupuestos para el 2016.

CCOO destacó que se recupere la red pública de centros para la formación en el ámbito laboral con su financiación a través de una partida específica en la ley de los Presupuestos Generales del Estado, que según CCOO, deberá reflejarse "expresamente" en las cuentas del próximo año. También que la ley introduzca la recuperación de los remanentes del crédito destinados a la formación que puedan producirse al final de cada ejercicio, "de tal modo que estos no se pierdan en las arcas generales del Estado. No obstante, ha lamentado la "oportunidad perdida" en el trámite parlamentario para incorporar elementos que "hubieran mejorado la eficiencia y eficacia del sistema" en la iniciativa de demanda y en la formación de empleados.

En relación con la formación de los empleados públicos, que la ley mantiene "dentro de las iniciativas de formación del Sistema", CCOO ha señalado que su gestión debe negociarse en la Mesa de Función Pública y sobre la base del diálogo social.

Apoyo del 90% en el Senado

​La norma se aprueba con las aportaciones de todos los Grupos Parlamentarios, y con el respaldo de más del 90% de los votos en el Congreso (37 votos a favor y 4 abstenciones en la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso) y del 90% en el Senado. La ministra de Empleo y Seguridad Social dijo que "el amplio consenso en la reforma de la formación garantiza más empleo y también mayor calidad en el empleo".

La nueva norma pretende contribuir a la mejora de la competitividad empresarial y de la empleabilidad y promoción profesional de los trabajadores, así como el aprendizaje permanente, una vez que el modelo de formación profesional vigente en España a lo largo de los últimos 20 años adolecía de importantes debilidades. 

El nuevo modelo de formación intenta introducir más eficacia, eficiencia y transparencia en la gestión de los recursos empleados y aporta instrumentos adecuados de control para evitar cualquier tipo de irregularidad en la gestión de fondos públicos, en este caso ligados al empleo. Además, regula la coordinación de todos los actores y Administraciones públicas que participan en el sistema, con un marco jurídico adecuado, estable y común para todos, lo que ahondará en la necesaria unidad de mercado. 

Objetivos de la reforma formativa

Para conseguir estos objetivos, Gobierno, comunidades autónomas y agentes sociales colaborarán en la prospección, planificación y programación de la actividad formativa. La nueva norma persigue los siguientes objetivos: 

1.     Favorecer la creación de empleo estable y de calidad.

2.     Contribuir a la competitividad empresarial.

3.     Garantizar el derecho a la formación laboral, especialmente de los más vulnerables.

4.     Ofrecer garantías de empleabilidad y promoción profesional de los trabajadores.

5.     Consolidar en el sistema productivo una cultura de la formación y del aprendizaje permanente.

Claves del nuevo modelo

1.     Será de aplicación a todas las Administraciones públicas, y estará al servicio de empresas y trabajadores en cualquier parte del territorio, respetando el marco competencial y atendiendo a las necesidades específicas del tejido productivo de cada comunidad autónoma.

2.     Los agentes sociales, incluidas las asociaciones de autónomos y de la Economía Social, y la negociación colectiva tendrán un protagonismo y deben liderar el diseño estratégico de una formación que responda de manera eficaz a las necesidades reales de empresas y trabajadores.

3.     Se prevé un sistema eficiente de observación y prospección del mercado de trabajo, basado en la coordinación de todos los actores que pueden aportar su conocimiento al sistema: Administraciones, agentes sociales, expertos en la materia, Etc.

4.     Un escenario de planificación estratégica plurianual recogerá, además, las tendencias de la economía que exigen la adaptación o actualización de los trabajadores, los sectores con potencial de crecimiento o las competencias transversales al alza, al objeto de diseñar una formación coherente con las necesidades, actuales y futuras, del tejido productivo y de los trabajadores.

5.     Se implanta la cuenta-formación que acompañará al trabajador a lo largo de su carrera profesional al objeto de acreditar su historial formativo y de orientar la oferta formativa al incremento de su empleabilidad.

6.     La tele-formación, por su parte, será un instrumento que permitirá, entre otras cuestiones, dotar al sistema de mayor eficacia y flexibilidad y superar las limitaciones del calendario formativo condicionado por la tramitación administrativa.

7.     En el nuevo modelo, la formación en el seno de la empresa será clave y contará con la máxima flexibilidad en la gestión, incluida la posibilidad de impartición en la propia empresa cuando dispongan de los medios necesarios para ello, sean propios o contratados. 

  1. Alternativamente, las empresas podrán encomendar la impartición de la formación a una entidad externa (agentes sociales, estructuras paritarias u otras entidades externas…), que en todo caso deberá estar acreditada y/o inscrita en el correspondiente registro y cuya actividad específica podrá ser financiada, teniendo responsabilidad solidaria en relación a la formación impartida. 
  2. Además, se simplificarán los procedimientos de gestión, reduciendo los plazos de comunicación a la Administración, y se facilitará el desarrollo de acciones formativas ajustadas a las necesidades reales e inmediatas de empresas y trabajadores.

En cuanto a la gestión de la formación de oferta, en todos los casos se realizará en régimen de concurrencia competitiva y sólo entre las entidades que impartan la formación conforme a los requisitos establecidos de registro y/o de acreditación.

En relación con la formación para desempleados, se pondrá en marcha el "cheque-formación" para que pueda ser el desempleado quien elija la entidad de la que recibe formación, sin perjuicio del asesoramiento previo y seguimiento por parte del Servicio Público de Empleo y sujeto a los necesarios mecanismos de información y seguimiento específicos que se desarrollen para ello. Además, la formación que no se realice en el seno de la empresa sólo podrá impartirse por entidades formativas acreditadas y/o inscritas. Asimismo, estas entidades no podrán subcontratar con terceros la ejecución de la actividad formativa que les sea adjudicada.

Otras novedades de oferta: 

Otras novedades en relación con la oferta son que el pago anticipado en ningún caso podrá superar el 25% y se prohíbe la subcontratación. El régimen de concesión directa sólo podrá utilizarse en los supuestos excepcionales previstos en la Ley General de Subvenciones.Y para ahondar en la simplificación, se posibilitará un sistema de justificación por módulos económicos, se racionalizará la información que se solicita a los potenciales beneficiarios y se dará estabilidad a las normas de justificación y metodologías de valoración.

La nueva ley apuesta por la evaluación permanente de la calidad y el impacto real de la formación en términos de: mejora en el desempeño en el puesto de trabajo; inserción y mantenimiento del empleo; y mejora de la competitividad de las empresas a través de, entre otras medidas, la exigencia en las convocatorias de la realización de auditorías de control.

Además, se introduce el principio de tolerancia cero contra el fraude, dotando de mayor visibilidad y difusión a las situaciones de malas prácticas e incumplimientos y, ante todo, mediante la creación de una Unidad Especial, dentro de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, para el control de las actividades de formación con capacidad efectiva de sanción por irregularidades.

Para ello, se aprueba un nuevo régimen sancionador que incluye, entre otras cuestiones, la imposibilidad para los beneficiarios de volver a trabajar para la Administración pública en el ámbito de la formación durante cinco años, cuando hayan incumplido la legalidad.

Estas novedades serán posibles gracias al desarrollo de un sistema integrado de información que garantice la trazabilidad de las acciones formativas y la comparabilidad, la coherencia y la actualización permanente de toda la información sobre la formación profesional para el empleo.

Papel de los interlocutores sociales

En este nuevo modelo el papel de los agentes sociales, especialmente de las organizaciones empresariales y sindicales, sigue estando presente y sigue siendo determinante en la planificación estratégica, aunque no actuarán como gestores directos de la formación.

•         Ahondando en la gobernanza del modelo, se transformará la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo en la que los representantes de la Administración General del Estado representarán a la mayoría de sus miembros.

•         También, las organizaciones de autónomos y de la economía social tendrán un papel determinante en la detección de necesidades, así como el diseño, la programación y la difusión de la oferta formativa dirigida específicamente a trabajadores autónomos y de la economía social en el ámbito de participación que se establezca.

Se reconoce, además un nuevo derecho a los trabajadores autónomos, el derecho a la formación profesional para el empleo.

•         Por último, la extensión de la formación en el ámbito de la micro-PYME debe ser estratégica, ya que el alcance de la formación en la gran empresa se sitúa en torno al 93%, si bien sólo el 26% de las empresas de menos de 10 trabajadores participa en la formación de demanda.

En el trámite parlamentario destacan como novedades la posibilidad de que empresas de menos de 100 trabajadores puedan agruparse para facilitar su acceso a la formación, y que las de menos de 50 trabajadores puedan acumular su crédito de formación durante dos años para favorecer la realización de acciones formativas de calidad. Además, quedan exentas de cofinanciación las empresas de menos de cinco trabajadores lo que afectará a más de 1.200.000 empresas. En relación a los costes de los módulos formativos, las comunidades autónomas podrán "dentro de una horquilla" adecuar los costes de los módulos formativos, teniendo presente que los costes laborales no son idénticos en todo el territorio. 

​Por último, tras su paso por las Cortes, la norma recoge la dotación de una partida en los PGE para que pueda impartirse formación en los centros de la red pública de formación, y reconoce que los remanentes de crédito destinados al sistema de formación profesional para el empleo en el ámbito laboral que pudieran producirse al final de cada ejercicio en la reserva de crédito del Servicio Público de Empleo Estatal se incorporarán a los créditos correspondientes al siguiente ejercicio, conforme a lo que se disponga en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para cada ejercicio.

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