miércoles,25 mayo 2022
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Investigación del CSIC

¿Cómo eligen los mosquitos a sus víctimas?

ibercampus.info
¿A quién prefieren los mosquitos? Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han avanzado en la respuesta a esta incógnita con la aplicación de una novedosa técnica de identificación de especies a partir del ADN de la sangre contenida en el tubodigestivo de determinados artrópodos (mosquitos, pulgas, chinches, etc.). El trabajo resulta fundamental para predecir los modelos de transmisión de enfermedades infecciosas como la fiebre amarilla, el dengue o la malaria, y para el desarrollo de eficientes políticas de control.

 

Este sofisticado método de biología molecular, exportado a la medicina ambiental y al estudio de enfermedades transmitidas por vectores tanto en humanos como en animales, se describe esta semana en la revista PLoS ONE. Investigadores de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), en colaboración con el Servicio de Control de Mosquitos de la Diputación de Huelva, han desarrollado este método para los estudios con el virus West Nile, con el objetivo de entender en qué momentos los mosquitos están picando más al ganado y a humanos y por qué.

Uno de los autores del trabajo, el investigador del CSIC Jordi Figuerola, explica algunas de las aplicaciones de las técnicas moleculares en este ámbito: “Las nuevas técnicas moleculares servirían para determinar, por ejemplo, si tener animales de compañía sirve para que los mosquitos piquen menos a las personas y más al perro, al gato o al canario. O bien, en este sentido, cómo afectan los cambios en la abundancia de hospedadores alternativos al riesgo de contacto de las poblaciones humanas con el virus West Nile en EE UU o en Europa, o el dengue en Sudamérica, Asia o África”.

Otro caso de aplicación sería la fiebre amarilla, que sólo se da en África, Sudamérica y Centroamérica, que se transmite por mosquitos y afecta a primates y a humanos. “Se cree que el virus se mantiene en los monos y en ciertos momentos se dan brotes epidémicos. Con este método podremos entender si estos brotes son debidos a cambios en los patrones de alimentación de los mosquitos, o qué especies de mosquitos actuarán con más facilidad como puente entre monos y humanos”, dice el investigador del CSIC.

Código de barras´, del ADN

Para identificar a los vertebrados hospedadores, los investigadores han utilizado un gen mitocondrial, el gen citocromo oxidasa (COI), como marcador para la obtención de una especie de código de barras del ADN, que debe ser exclusivo para cada especie animal y que permite su identificación. Así, diseñaron unos primers o cebadores [cadenas simples de ADN que permiten copiar el trozo de ADN que viene a continuación] para hacer copias del ADN de vertebrados.

El objetivo era amplificar el gen de cualquier vertebrado que pueda encontrarse en un artrópodo para generar las copias del código de barras genético. El método usado es la reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), con el que se logran realizar millones de copias de un fragmento de ADN, para después poder secuenciarlo.

¿Pelo o pluma?

Figuerola describe que el método lo validaron directamente con mosquitos (Anopheles algeriensis, Anopheles atroparvus, Culex modestus, Culex perexiguus, Culex pipiens, Culex theileri, Ochlerotatus caspius, Culiseta longiareolata), flebotomos, culicoides, garrapatas y con un chinche que usan en la cría en cautividad del lince ibérico para sacarle sangre a las hembras y ver si están preñadas.

El investigador del CSIC enumera también algunos de los vertebrados objetivo de los transmisores: “Entre los hospedadores descubrimos numerosas especies de pájaros. Hay también muchos mosquitos en Doñana que se alimentan de vacas, pero también encontramos ciervos, gamos, jabalíes, gatos, perros, ratas, caballos y unos cuantos humanos. Como anécdota, un mosquito le había picado a una tortuga: el caparazón las pone a salvo de los grandes depredadores, pero los pequeños se apañan para aprovecharse de las tortugas”.

Encontramos especies de mosquito que prefieren el pelo (Culex theileri), otras que prefieren la pluma (Culex modestus) y otros que no hacen ascos ni a aves ni a mamíferos (Ochlerotatus caspius)”, detalla.

Atraídos por el olor a pies

La creencia de que a los mosquitos les atrae la sangre dulce no parece tener ningún fundamento científico. Un artículo de Science hace de 2002 revisaba los trabajos sobre el tema. Por ejemplo, el de un canadiense que diseñó maniquíes de hierro con forma de humano y halló que la temperatura atraía a los mosquitos. También los atrae la ropa húmeda, especialmente si la empapa el sudor. Otros estudios han demostrado asimismo que los mosquitos se sienten atraídos por sustancias presentes en la piel y que según la especie pican en distintas partes. Un último trabajo curioso mostraba que los mosquitos Anopheles gambiae se sentían muy atraídos por el olor del queso llamado Limburger cheese. Sólo las especies que se alimentaban de humanos eran atraídas por este queso. La causa: la bacteria implicada en la producción del queso está muy emparentada con otra que vive en los pies humanos.

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