domingo,28 noviembre 2021
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Antonio Albaladejo:

«Debemos tomar más consciencia del peso de España en el mundo y defender nuestros intereses»

Marga Peñafiel
Antonio Albaladejo (Murcia, 1988) es el presidente de la recién nacida Asociación de Relaciones Internacionales Inocencio Arias. Creada por un grupo de estudiantes de la Universidad de Murcia, su misión es "acercar al público el complejo mundo de las relaciones internacionales". Para ello han organizado este Febrero un ciclo de conferencias sobre la Unión Europea en el que participarán "académicos y políticos europeos". Albaladejo relata a Ibercampus sus motivaciones para crear este club.

 ¿En qué consiste la Asociación Universitaria Inocencio Arias?

Nuestra asociación es un club formado por estudiantes de la Universidad de Murcia interesados en el estudio, debate y difusión de las relaciones internacionales desde sus múltiples puntos de vista a lo que contribuye especialmente la multidisciplinariedad de los que la integramos: estudiantes de Derecho, Historia, Periodismo, filologías…

¿Por qué escogieron el nombre de diplomático?

En primer lugar porque D. Inocencio es quizá la cara más reconocible de la diplomacia española y desde su tribuna en el periódico El Mundo y en sus publicaciones y las numerosas conferencias y entrevistas que concede acerca al público el complejo mundo de las RRII lo cual es el objetivo fundamental que perseguimos cuando creamos esta asociación.

Otro de los motivos que nos llevaron a solicitar a D. Inocencio que apadrinara nuestra asociación fue su imparcialidad política y su espíritu de servicio público. Durante su carrera como diplomático representó a España con independencia del color político del Gobierno, ya fuera éste de la UCD, el PSOE o el Partido Popular.

Finalmente buscábamos “presumir de compañero” ya que D. Inocencio fue, como nosotros, alumno de la Universidad de Murcia, más concretamente de la Facultad de Derecho, de la que surgió esta idea, y nos parecía una forma de poner en valor a la UMU en un momento en que el clima no le es el más favorable, demostrar que desde una universidad pública y murciana se podía llegar a representar a España ante las Naciones Unidas

Dicen ustedes que son la primera Asociación de relaciones internacionales de España que no está relacionada con programas de intercambio…

No exactamente la primera pues otras universidades como el Instituto de Empresa ya contaban con asociaciones estudiantiles similares pero si nos sentimos en cierta manera “pioneros”. Las universidades españolas se miran cada vez más en las anglosajonas y copian algunos de sus rasgos distintivos; Las asociaciones de debate se han consolidado y algunas como las de la Complutense tienen ya décadas de antigüedad pero los clubes de relaciones internacionales son todavía una rara avis en nuestro entorno y de los que existen su misión principal es menos académica y divulgativa que social pues están orientados al los alumnos de intercambio. Creíamos que existía una carencia importante de asociaciones como la nuestra en España y nos animamos a dar el paso.

¿A quién va dirigida a la asociación?

A cualquier persona que esté interesada en conocer cómo funciona el mundo, con independencia de su formación, edad…

Aunque nacemos en un ambiente universitario no queremos circunscribirnos solamente a éste, nuestra actividad presente y la que esperamos desarrollar está encaminada a dar respuesta a los interrogantes del público en general.

¿Cuál es su misión? ¿Qué tipo de proyectos realizan?

Enseñar, fundamentalmente. La realidad internacional nos interesa (nos apasiona incluso) y nos preocupa por lo que queremos trasladar esa fascinación al público y ayudar a comprender mejor las dinámicas de la política global de la que los medios tradicionales informan pero a la que por sus limitaciones no dedican el suficiente tiempo para una adecuada profundización y comprensión.

La actividades de la Inocencio Arias son muy variadas: a través de nuestras cuentas de Twitter y Facebook seleccionamos para nuestros seguidores las noticias y artículos que consideramos más relevantes de los medios e instituciones. Una parte igualmente importante de nuestra actividad consiste en la organización de conferencias y jornadas sobre temas de relevancia internacional como el ciclo “Fracturas” que impartimos miembros de la asociación y el profesor de historia Alejandro García sobre distintos focos de conflicto: Siria, México y Macedonia y que están disponibles en nuestro canal de Youtube.

Igualmente, y con motivo de las elecciones europeas de mayo, tenemos proyectadas para comienzos de febrero unas jornadas sobre el papel de la Unión Europea como actor en las relaciones internacionales con la participación tanto de académicos como de políticos europeos.

Finalmente tenemos dos proyectos que esperamos poner en marcha este año: microdocumentales de producción propia y la página web de la Inocencio Arias.

Con la página web, a parte de publicitar los eventos que organizamos, esperamos crear una plataforma que dé  voz a aquellos jóvenes investigadores o estudiantes de relaciones internacionales que quieran dar sus primeros pasos publicando sobre el tema.

Con los microdocumentales de entre uno y cinco minutos queremos aportar una primera visión general de diversos asuntos de RRII a aquellos interesados que no tuvieran un conocimiento previo de los mismos. La ventaja que tiene este formato de documental a parte de su bajo coste (lo cual es de agradecer para una asociación estudiantil recién nacida) es que, sin perder rigor académico, supone un primer acercamiento que dibuja un plano general de la cuestión y planta la semilla de un interés que luego puede ir creciendo con lecturas sobre el tema de mayor extensión y obedece igualmente a las demandas de brevedad e inmediatez que impone la actual sociedad de la información.

¿Cree que puede tener buena aceptación entre la gente joven?

Indudablemente. La globalización y la tecnología han encogido nuestro mundo y aislarse de lo que acontece más allá de nuestras fronteras ya no es una opción, menos aun para nuestra generación que ve como algo normal viajar, trabajar o residir en el extranjero.

¿Considera que existe una despreocupación por los temas internacionales en la sociedad española?

No diría que a los españoles no nos preocupa lo que ocurre más allá de nuestras fronteras, y más ahora que hemos descubierto el enorme impacto que puede tener en nuestra vida cotidiana las decisiones de un organismo internacional como el FMI o la Unión Europea, pero si sería necesario, en mi opinión, que tomáramos mayor conciencia del peso que tiene España en el mundo y de la necesidad de una política asertiva que defienda nuestros intereses y valores lo cual, por desgracia, no es todavía una prioridad de la ciudadanía.

Somos un país de 47 millones de habitantes, uno de los más importantes de la Unión Europea que es el mayor mercado del mundo, nuestra lengua es la segunda más hablada vinculándonos estrechamente a todo el continente americano y nos encontramos en una posición estratégica clave… todo esto bastaría para que un país de nuestras características fuera miembro incuestionable del G-20 y sin embargo hemos tenido que “mendigar” ese puesto en tiempos recientes.

El mundo no se entiende sin España y una ciudadanía informada debería exigirle a sus dirigentes que ésto tuviera un reflejo claro en nuestra acción exterior.

En su opinión, ¿Cuál es el conflicto más preocupante que está viviendo el mundo y de que manera puede afectar a España?

Quizá el más preocupante actualmente sea la guerra civil en Siria tanto por la tragedia humanitaria que suponen 120.000 muertos y millones de desplazados como por sus importantes repercusiones geopolíticas y el auge del radicalismo islamista, el cual nos amenaza directamente.

No tan mediática pero igualmente preocupante es la tensión creciente en las aguas del Mar de China, ricas en materias primas y salpicadas de islas cuya soberanía se disputan los Estados circundantes. Este año se cumplen 100 años del estallido de la Primera Guerra Mundial lo que debería recordarnos los peligros que derivan de un espacio geográfico cerrado en el que las alianzas militares se solapan, la diplomacia se vuelve cada vez más rígida y los presupuestos militares se disparan; un incidente aparentemente trivial podría tener consecuencias incontrolables y graves.

Pese a todo si algo va a condicionar el destino de nuestro mundo en el presente siglo es la combinación de un vertiginoso crecimiento demográfico en un medio ambiente que se degrada rápido y en el que los recursos, algunos tan elementales como el agua, comienzan a escasear, todo ello en un momento en que la tecnología permite que personas e ideas, viejas y nuevas, circulen por todo el planeta con consecuencias positivas como el comercio y la difusión del conocimiento y otras terribles como el narcotráfico o el terrorismo.

Me gustaría animar a todos aquellos a los que les interese nuestro proyecto, no ya a seguirnos en las redes, sino a contactarnos para formar parte de él ya que estas iniciativas viven y crecen de la ilusión y el trabajo de los que las integran.

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