martes,7 diciembre 2021
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ADICAE propone medidas frente a los intereses abusivos

El crédito al consumo se dispara más del 15% con un tipo de interés que dobla la media europea

Redacción
Mientras en España se paga el crédito al consumo a intereses que llegan a ser de usura y a un tipo medio del 8,30% en tasa equivalente para las operaciones a plazo entre 1 y 5 años, las más comunes, en la Eurozona el tipo de interés baja hasta el 4,80%, un 72% más barato. Así lo indica un informe de ADICAE después de que el Banco de España lla rama la atención sobre el crecimiento de laal cantidades de esos créditos, que se han disparado a tasas anuales del 16%, cinco veces el aumento del PIB.

ADICAE, que ha realizado estudios sobre la realidad del crédito no hipotecario así como guías prácticas para evitar abusos,  ha venido denunciando que los tipos de interés de este tipo de créditos son además de los más caros de la Unión Europea. Según datos del BCE, tan solo Estonia, Eslovaquia, Grecia y Lituania tienen los tipos de interés más altos en créditos al consumo. Son intereses que se podrían considerar usurarios sir realmente se aplicara la Ley de Represión de la Usura, una ley de 1908, revisada el 8 de enero de 2001, cuyo artículo 1 establece que “será nulo todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado”.

Según ha declarado Confilegal.com Fernando Herrero, secretario general de ADICAE, “urge establecer unos criterios comunes ante la dispersión legislativa del sector, todo un ‘coladeropara una gran variedad de empresas y productos sin control que abusan del consumidor”.A su juicio “con frecuencia, no se evalúa la solvencia del cliente, ni se le facilita la oferta por escrito ni se le informa de las condiciones, del derecho de desistimiento o de vías para reclamar. Además, se ceden ilegalmente datos personales a empresas de recobro y listas de morosos”.

Desde ADICAE se pide que “el sector demanda a gritos una uniformidad y una legislación seria que no deje a los consumidores desprotegidos y desinformados. Un sistema que afecta a un producto o servicio que bien podría considerarse de interés general”.En opinión de Herrero habría que implementar medidas de este tipo. “En primer lugar, lograr una declaración del crédito como bien o servicio público de interés general. También que se declarase ese mismo crédito como un producto netamente financiero que supere el concepto civil y mercantil de préstamo”.

Otras medidas implementar pasarían por crear un “indicador macroeconómico que ponga en relación directa el crédito con el incremento del consumo para facilitar la detección de conductas abusivas. Se crearía un contrato tipo libre de cláusulas abusivas consensuado con las asociaciones de consumidores especializadas y más representativas”.

Al mismo tiempo, Herrero reclama cierto control de esta actividad. “O bien declarar el crédito como un producto que solo puede ser ofrecido por entidades de crédito o bien la fijación de unos requisitos mínimos para poder acceder a la actividad de prestación de crédito. Es fundamental que se garantice unos conocimientos mínimos de los empleados de estas empresas y tener un procedimiento de evaluación de solvencia adecuado y unificar la normativa de los intermediarios financieros y agentes bancarios”.También desde ADICAE su secretario general demanda que “en la oferta de productos que se regulen y refuercen los derechos de los usuarios en los créditos preconcedidos y sobre todo que se implanten controles por parte de las entidades y su supervisor que permitan garantizar un uso adecuado de las tarjetas bancarias”.

Controles y garantías en los préstamos de jóvenes y mayores

Al mismo tiempo se pide que “se refuerce y establezcan controles y  garantías de los jóvenes y los mayores que contraten productos de crédito”.Para esta asociación es importante que exista una “modificación legislativa que imponga publicidad y transparencia sobre los ratios entre coste del préstamo/riesgo de la operación. Creación de un “etiquetado” de productos de préstamo, de modo similar a la etiqueta de eficiencia energética que permita al usuario de forma gráfica comprender los aspectos más importantes del préstamo”

Iincluso el Congreso de los Diputados ha pedido una regulación nueva que está por llegar. Herrero reconoce que “aun no hay cifras concretas ligadas a este tipo de préstamos, lo cierto es que entre los riesgos que asumen los consumidores se encuentra la pérdida de sus bienes, en muchas ocasiones, su propia casa”.

Y Herrero advierte que “el gran peligro de los créditos rápidos es que los intereses que finalmente pagan los usuarios son totalmente desorbitados, escondidos en la letra pequeña o incluso a veces sin ser mencionados. La inmensa mayoría de las empresas que los comercializan ofrecen unos créditos rápidos que tienen una TAE superior al 24%, y que llegan hasta el 4.000% en los casos más extremos”.

A juicio de este experto, la normativa actual tiene lagunas “es evidente que la Directiva de Créditos de 2008 y su transposición al derecho español se ha demostrado insuficiente, y confiamos en que los consumidores podamos influir lo suficiente en la nueva normativa que viene en 2019 para que ponga por fin “coto” a las múltiples malas prácticas que en este ámbito se producen hacia los consumidores”

Evolucion del crédito en España

En 2017 el crédito al sector privado residente se contrajo en un 1,9%, aunque en ciertos sectores, como el crédito al consumo se han observado crecimientos positivos.  El Banco de España señala que aunque el crédito vivo sigue descendiendo estos datos parece que muestran que se está llegando al final del desapalancamiento. En concreto el crédito otorgado para adquisición de vivienda descendió un 2,6% mientras que los fines distintos de la adquisición de vivienda creció un 5,6%. 

Este crédito a hogares no destinado a vivienda supone  102.000 millones de euros, de lo que el 57% (unos 58.000 millones de euros) es para crédito al consumo y el 43% restante (44.000 millones) es para otras finalidades (terrenos, garajes y trasteros no asociados a la compra de viviendas, valores, reunificación de deudas y otros créditos). El crédito al consumo se mantuvo por encima del 15% durante todo 2017. El Banco de España destaca especialmente la adquisición de bienes de consumo duradero (que incluye la compra de coches) con tasas de crecimiento superiores al 28%. 

El organismo dirigido por Linde justifica el crecimiento de estos créditos en España por encima de la media europea, que oscila entre el  5 y el 10%, por las tasas de contracción más altas en la época de la crisis: “Este comportamiento parecería estar mostrando la realización, de decisiones de consumo embalsadas y pospuestas a consecuencia de la crisis”. El BdE también advierte de que los bancos españoles están aumentando los créditos a las PYMES, que tienen los tipos de interés superiores a los de las grandes empresas, siguiendo la misma estrategia que con los créditos al consumo o las hipotecas a tipo fijoen detrimento de las de tipo variable, mucho más baratas. 

Además el crédito que se da en España, como han puesto de manifiesto los múltiples estudios realizados por la asociación, tiene condiciones claramente abusivas en cuanto a la modificación del coste total del mismo, intereses moratorios, exoneración de responsabilidad del prestamista, liquidación del contrato o reembolso anticipado.ADICAE siempre ha defendido la utilidad social y económica del crédito para los usuarios. “Deudas tengas y las pagues” fue el lema de la asociación allá en el año 2008; eso sí, añade la asociación, siempre y cuando sea un recurso bien utilizado por parte del consumidor.

Todos aquellos consumidores que quieran recurrir al crédito bancario para financiar sus gastos de consumo deben tener muy claras las condiciones de dichos créditos, la cuota mensual y el precio final del crédito. Para ello, la mejor herramienta es el simulador de créditos al consumo de ADICAE, totalmente independiente de cualquier entidad financiera.

 

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