miércoles,1 diciembre 2021
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El Gobierno defiende en Europa ahorrar al IBEX otros 10.000 millones adicionales a las hipotecas

Redacción
El Gobierno de España pelea en los tribunales europeos para no tener que recuperar las ayudas fiscales milmillonarias que las grandes multinacionales españolas acumularon tras la compra de empresas extranjeras, según Elconfidencial.com.Estas se ahorrarían si ganan el pleito en Luxemburgo más de 8.000 millones €, que recaerán sobre los contribuyentes, adicionales a los cerca de 10.000 millones por trampas de la banca a un millón de sus hipotecados, ya sin el apoyo de la abogacía del Estado.

Estas ayudas, de las que se han beneficiado empresas como Banco Santander, Iberdrola, Telefónica, Abertis, Ferrovial, o Prosegur, fueron consideradas ilegales por el Tribunal General de la Unión Europea (TGUE Documentos internos de la Comisión Europea las cuantifican en al menos 8.000 millones de euros, cifra que incluye tanto ayudas fiscales ya aplicadas en el pasado como los créditos fiscales acumulados pendientes de ser utilizados en el futuro.

Aunque parece contradictorio, como cuentan  en elconfidencial.com Nacho Alarcón y Miguel Roig, el Ejecutivo de Pedro Sánchez muestra en Madrid su preocupación por la baja recaudación del impuesto de sociedades, mientras en Luxemburgo defiende con uñas y dientes el derecho de las empresas a beneficiarse de esta figura tributaria. Para ello, el Gobierno interpuso un recurso el pasado 29 de enero ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) con el objeto de que este declare legales las ayudas y, a continuación, le exima de recuperar esas cantidades. Con ello, el actual Ejecutivo del PSOE mantiene la línea defendida por el de Mariano Rajoy, a pesar de que ya ha demostrado que, en algunas ocasiones, como en el caso de la papelera Ence, la Abogacía del Estado sí puede cambiar de criterio a mitad de proceso judicial.

La norma que cuestiona la Comisión Europea data de 2002 y permitía la amortización durante 20 años del fondo de comercio resultante de la compra de al menos el 5% de la participación en una compañía extranjera, lo que reducía el pago de impuesto de sociedades. El objetivo era facilitar la internacionalización de las compañías.

La Comisión Europea calificó la ayuda de ilegal en 2009, y ordenó a España que recuperara todo el dinero que había fluido a través de este esquema después de diciembre de 2007. Dos años después, lo prohibió también para la adquisición de empresas que no fueran europeas.

Compañías com ProsegurWorld Duty Free o la filial española de la aseguradora Axa llevan desde entonces pleiteando con sus respectivos recursos, si bien las sentencias afectan a todas las que han aprovechado esta bonificación. Solo a Iberdrola, Hacienda -en febrero de 2018- le pidió el pago de 665 millones de euros. Telefónica, por su parte, ha provisionado ya casi 300 millones de euros para el caso de que los recursos no prosperen.

Inicialmente, en 2014, el tribunal anuló la decisión de la Comisión Europea, al considerar que el Ejecutivo comunitario no había demostrado que la medida fuera selectiva, condición necesaria para ser considerada ilegal. En su lugar, esta sala de primera instancia europea consideró que este esquema estaba abierto a cualquier compañía española y, por tanto, no podía considerarse un privilegio. Pero la sala superior, el TJUE, enmendó la plana a la primera y la conminó revisar la sentencia. En noviembre corrigió su propia decisión y dio la razón a la Comisión Europea.

En el argumentario que el Gobierno de España envió el pasado enero al tribunal, los abogados esgrimen que la corte “interpretó erróneamente” el apartado primero del artículo 107 del Tratado de Funcionamiento de la Unión, que señala que “serán incompatibles con el mercado interior […] las ayudas otorgadas por los Estados o mediante fondos estatales, bajo cualquier forma, que falseen o amenacen con falsear la competencia, favoreciendo a determinadas empresas o producciones”.

Es la última parte del artículo la que sirve de base a España para presentar su recurso. En 2014, el TUE anuló la decisión de la Comisión por considerar que no era una ayuda “selectiva”, porque estaba abierta a cualquier empresa, pero por indicación del TJUE revisó la sentencia y entonces sí que encontró selectividad. Ahora, el Gobierno español replica ese argumento asegurando que no existe dicho intento de favorecer a unas determinadas empresas.

Aunque la ley es del Gobierno Aznar, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha descartado utilizar la sentencia del TGUE para recuperar esas bonificaciones. “Consideramos, como dice el recurso, que no son ayudas de Estado, independientemente de quién aprobara la ley”, asegura una fuente del Ministerio de Hacienda.

Cualquier empresa en España tiene derecho a esta deducción, pero el TGUE considera "selectivo" el mecanismo porque solo se aplica a las compañías domiciliadas en el país que adquieran participaciones en otras en el extranjero, y no se extiende a las empresas españolas que compren participaciones en otras entidades también nacionales. Según la corte de Luxemburgo, en la legislación europea eso ya se considera selectivo.

Acumulación de cambios del Gobierno Sanchez en favor de la banca
El cambio de Pedro Sánchez en apenas un año ha sido especialmente notable respecto a la gran banca, como puede observarse al comparar los vídeos de sus 10 propuestas de país ante Rajoy y el actual programa electoral presentado este jueves, donde entre otras renuncias aparece la del impuesto extraordinario sobre los beneficios de los bancos que proponía entonces y al que ya renunció inicialmente En el proyecto de ley de presupuestos generales del Estado para el 2019 y cuya  falta de votos motivó oficialmente el anticipo de las elecciones generales para el próximo 28 de abril .

Además, a finales de febrero, una abogada del Estado defendió ante los jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con un cambio de criterio del Gobierno en este caso, la legalidad del índice de referencia de préstamos hipotecarios (IRPH), pidiendo la no retroactividad de los efectos en caso de que la sentencia europea sea desfavorable para la banca. Ello podría costarle al sector entre 7.000 y 10.000 millones de euros que no recuperarán un millón de familias: Alegando ahora como causa el temor a nuevas crisis de grandes bancos, el Gobierno de Pedro Sánchez  defiende ante la justicia europea trampas de la banca en un millón de hipotecas.

La abogada del Estado afirmó que el IRPH no está sujeto a la normativa europea, no es abusivo y no hubo falta de transparencia. El Gobierno se alineó así con los bancos frente a los millones de hipotecados que se han movilizado contra esta cláusula, a la que acusan precisamente de ser abusiva y no transparente. El Ejecutivo argumentó, además, que de obtener una sentencia negativa por parte del TJUE, esta podría poner en peligro la estabilidad financiera del Estado español

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