miércoles,25 mayo 2022
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Tras gastar una hucha del 6% del PIB y subir la deuda el 30%

El Gobierno, dispuesto a pagar pensiones con más emisiones de deuda pública

Redacción
El Gobierno de Rajoy está dispuesto a emitir deuda pública para financiar las pensiones, después de casi agotar en cinco años la hucha que heredó. Su Secretario de Estado de Presupuestos, Alberto Nadal, quiso dejar muy claro este martes en el Congreso de Diputados que no es cierto que las pensiones estén en peligro si se agota este Fondo, porque lo que ocurrirá es ese momento es que sea "el Estado quien financie dicho gasto". Entre tanto. sugirió como alternativa emitir deuda pública.

Las pensiones "no están en peligro en ningún caso", dijo Nadal. A diferencia de otras veces en que el Ejecutivo no planteaba nada concreto sobre qué hacer cuando se agote el Fondo de Reserva, Nadal sí ha ofrecido una solución: emitir deuda pública para pagar las pensiones. Esto incrementaría la ya abultada deuda del Estado, que el Gobierno de Rajoy encontró en torno al 70% del PIB y desde principios del presente año supera el 100%, además de usar desde entonces casi otro 6% del PIB de la hucha de las pensiones. Todo ello mientras que el PIB en términos reales o volúmenes encadenados no ha crecido desde el 2011 según datos del INE, pues su crecimiento desde el 2015 apenas compensa la caída acumulada en años anteriores.

A principios de este mes, la Seguridad Social retiró otros 9.500 millones de euros del Fondo para pagar la extra de Navidad, con lo que ya sólo quedan 15.915 millones. Esta cifra, y teniendo en cuenta la previsión de déficit del sistema que el Gobierno ha enviado a Bruselas, supone que la hucha se quedará vacía a finales del próximo año. 

Desde el inicio de la crisis, y ante la fuerte destrucción de empleo y la consecuente caída de las cotizaciones sociales, el Ejecutivo ha tenido que acudir cada vez de manera más frecuente al Fondo de Reserva para poder abonar las pagas extras. Por ello, ante el rápido agotamiento de esta hucha, existía la incertidumbre de que ocurriría a parte del próximo año. Con esta solución de emisión de deuda, para la que Nadal ha afirmado que se articularán las actuaciones legislativas necesarias, se asegura el abono de las extras más allá de 2017.

Los hermanos Alvaro y Alberto, Ministro y Secretario de Estado

Financiación vía impuestos y subida del 0,25%

Asimismo, Nadal ha planteado la posibilidad de financiar mediante impuestos parte de las pensiones. En concreto, el secretario de Estado ha hecho referencia a las pensiones de viudedad, que ascienden a unos 18.000 millones de euros y que según Fátima Báñez podrían pasar a depender de los Presupuestos Generales del Estado. 

De hacerse, el sistema registraría un notable alivio ya que los indicados 18.000 millones suponen una cifra similar al déficit que la Seguridad Social acumula anualmente. Sin embargo, esto plantearía un nuevo problema para el Gobierno, que tendría que buscar la forma de redistribuir los ingresos impositivos ya que Nadal ha rechazado que se vaya a crear una nueva figura impositiva

La intervención del secretario de Estado de Presupuestos ha tenido lugar casi a la vez que se ha conocido que las pensiones subirán un 0,25% en 2017. Así lo han constatado UGT y CCOO tras reunirse con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y la patronal CEOE y Cepyme. 

"A día de hoy, no hay posibilidad de iniciar esta negociación" ha asegurado el líder de UGT, Pepe Álvarez, en rueda de prensa, y ha precisado que, pese a esta negativa, los sindicatos no se van a conformar con que los pensionistas vean mermada su pensión, a tenor con las previsiones de inflación para 2017.

Versión del Gobierno

Nadal también ha recalcado que evitar el rescate en el año 2012 hizo posible que España sea el único país de los más afectados por la crisis económica que no ha tenido que hacer un recorte en sus pensiones.

El Secretario de Estado hizo un amplio repaso a lo que el Gobierno de Mariano Rajoy ha realizado en los últimos cinco años -a través de importantes reformas legales- para garantizar la revalorización de las pensiones y la sostenibilidad del Sistema.  Afirmó que España puede presumir de tener un buen Sistema, incluso por encima de otros países de la UE, pero recalcó que la fortaleza del mismo depende directamente de la propia solidez de la economía. "La garantía es tener una economía fuerte, saneada, competitiva y que cree empleo, cuestiones en las que el Gobierno ha estado trabajando intensamente en los últimos años mediante reformas estructurales como pueden ser la Reforma laboral o medidas para garantizar la reducción del déficit público".

En este sentido, Nadal negó rotundamente que las pensiones estén en peligro y que el Gobierno haya hablado en alguna ocasión de privatizar el Sistema. Además, subrayó que el crecimiento económico está siendo intensivo en creación de empleo como se demuestra en que el número de ocupados ha aumentado en cerca de un 1,6 millones de personas y acumula ya 7 trimestres consecutivos de tasas interanuales en el entorno del 3%. Precisó que hasta el tercer trimestre de este año se han creado casi 500 mil empleos netos respecto al año anterior y en el mismo periodo el paro se ha reducido en más de medio millón de personas, situándose en 4,3 millones, el menor nivel desde 2009, mientras que la tasa de paro se sitúa en el 18,9% de la población activa, la más reducida desde el cuarto trimestre de 2009.

Recordó, sin dar cifras en términos de empleo equivalente para descontar el fraccionamiento de los nuevos empleos, que en 2011, por cada nueva pensión, se perdían 3 afiliados, mientras que en lo que va de 2016, por cada nueva pensión se crean 7 empleos, que el número de afiliados a la Seguridad Social continúa creciendo (3,24%), y es casi el triple que el crecimiento del número de pensiones (1,17%).

Para poder abordar la sostenibilidad del Sistema, Alberto Nadal explicó que la principal fuente de financiación son las cotizaciones sociales, que representan cerca del 90% del total, y que son fuertemente cíclicas al depender del empleo. Por la parte de los gastos, las prestaciones sociales, principalmente pensiones, representan casi el 95% del total. En este sentido, apuntó que los cambios socioeconómicos y demográficos de la sociedad hacen necesaria la continua adaptación de la SS, que exige un análisis profundo para hacer frente la evolución creciente del gasto y a las oscilaciones en los ingresos.

Valoración de Nadal de las reformas 

Sin embargo, las previsiones contenidas en la Ley sobre actualización y modernización del sistema de la Seguridad Social de 2011, no tuvieron en cuenta el verdadero impacto de la crisis, por lo que posteriormente a partir de 2012 fue necesario incorporar medidas adicionales para favorecer la continuidad de la vida laboral de los trabajadores de mayor edad y promover el envejecimiento activo. Por el lado del gasto, entre otras, se llevaron a cabo actuaciones sobre las lagunas de cotización, se cambió la edad legal de jubilación, se fomentó la posibilidad compatibilizar la pensión con una actividad remunerada y se garantizó la revalorización de las pensiones anualmente.

Además para asegurar mayores niveles de ingresos más estables, el Gobierno tomó medidas como la separación definitiva de las fuentes de financiación, la elevación de las bases máximas de cotización o, recientemente, las recogidas en el Real Decreto Ley 3/2016, por el que se adoptan medidas en el ámbito tributario dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y otras medidas urgentes en materia social. "La mayor amenaza de cara al futuro del sistema de pensiones se produce cuando se plantea poner freno y marcha atrás a medidas como la Reforma Laboral, el saneamiento del sistema financiero, o la regulación del sistema energético que han demostrado su eficacia". Unas reformas que -dijo- la Comisión Europea ha aplaudido  reconociendo que España es el país mejor preparado para afrontar el gasto del sistema público de pensiones hasta 2060, en términos de gasto público sobre PIB, de todos los de la Zona euro.

Asimismo, recordó que en 2016, el gasto presupuestado para pensiones contributivas asciende a casi 119.000 millones de euros, que España paga más pensiones contributivas que nunca, 9,4 millones, la pensión media de jubilación supera ya los 1.000 euros, desde diciembre de 2011, los pensionistas españoles han ganado más de 1.000 millones de euros de poder adquisitivo y desde 2011 el gasto en pensiones se ha incrementado un 13,7%. Pero desde que empezó la crisis lo cierto es que el Gobierno de Rajoy ha utilizado unos 60.000 millones de la hucha de pensiones que dejó Zapatero, cifra equivalente a un 6% del PIB o a todo lo que ha crecido la economía española desde el año 2011. Nadal restó importancia al agotamiento de esa hucha y dijo que no es otra cosa que un fondo que permite ahorrar en tiempos de bonanza para ser utilizado en épocas de "vacas flacas", por lo que es lógico que se utilice para financiar pensiones, aunque por otra parte el Ejecutivo vende la recuperación desde el 2014. 

Consecuencias del agotamiento de la hucha 

La hucha de las pensiones se agota. Las pensiones no desaparecerán, pero lo más probable es que se vean reducidas y además se tomen medidas que afectarán a todos los ciudadanos, según Consumer Eroski, que añade lo que sigue:

El Gobierno en funciones de España reconoció hace unos días que dentro de un año, en diciembre de 2017, es posible que se agote el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la conocida como "hucha de las pensiones". Pero ¿qué quiere decir esto? ¿Es una situación alarmante? Aunque las pensiones no peligran, los expertos creen que se verán reducidas. Pero, además, esta coyuntura no solo afecta a los pensionistas sino a todos los ciudadanos, pues es más que probable que sea necesario hacer recortes en diversas prestaciones, además de tomar varias medidas que pueden ir desde bajar las tasas de paro o aflorar la economía sumergida al incremento de la presión fiscal. En este artículo se explica qué supone el agotamiento de este fondo de reseva, sobre todo para los pensionistas, y qué medidas se pueden aplicar para hacerle frente.

¿Qué implica el agotamiento del Fondo de Reserva?

En la Seguridad Social están separadas las fuentes de financiación, de tal forma que los gastos de naturaleza contributiva (pensiones, desempleo…) se financian con los ingresos contributivos (cotizaciones sociales de ocupados y desempleados) y, por su parte, las prestaciones no contributivas (prestaciones universales, como complementos de mínimos en pensiones, pensiones no contributivas, determinadas prestaciones familiares o el Imserso) se financian con ingresos tributarios transferidos por el Estado. De modo adicional, la Seguridad social recauda un 1% de su presupuesto con tasas. Y no hay más ingresos.

Entre 1999 y 2009 la Seguridad Social tuvo un superávit importante, sobre el cual se constituyó, a partir del año 2003, este Fondo de Reserva, conocido como "la hucha de la Seguridad Social". Pero el problema, como indica Pascual Fernández, decano del  Colegio de Economistas de Madrid, es que, "sobre todo desde el año 2012, los ingresos no cubren los costes totales, con lo que venimos arrastrando un déficit anual de entre 10.000 y casi 14.000 millones de euros que se están financiando con esta hucha". Y es que si en el año 2011 el Fondo de Reserva tenía casi 67.000 millones de euros, se prevé que el año 2017 ¡estará en saldo cero! Esto implica que para el futuro no se podrá disponer de los recursos adicionales de este Fondo.

¿Cómo afectará a los pensionistas?

No afectará a los pensionistas a corto plazo, en opinión de los expertos, porque se están evaluando diferentes alternativas para cambiar el sistema de financiación de la Seguridad Social, posibilitando otras vías de ingresos. Es decir, las pensiones están y estarán aseguradas. Pero dependiendo de las medidas que se tomen, aunque las pensiones futuras no peligran, pueden verse reducidas.

Además, no solo tendrá consecuencias sobre los pensionistas, sino que puede afectar al resto de los ciudadanos. La solución para aumentar los ingresos de la Seguridad Social vendrá de un aumento de impuestos o de una disminución de gasto público, en forma de menores prestaciones (menor gasto en sanidad, en educación…) o de menores inversiones públicas "que ya están bajo mínimos y difícilmente se pueden reducir más", tal y como asegura el decano de los economistas madrileños. Ambas opciones afectarán a toda la población en su conjunto, en mayor o menor medida.

 

Medidas frente al agotamiento de la hucha de pensiones

Hay muchas medidas que se pueden tomar para evitar que la "hucha de las pensiones" se agote. Algunas de ellas son las siguientes:

  • 1. Recuperar los niveles de empleo y afiliación del pasado . Se podrían aumentar fuertemente los ingresos por cotizaciones, si se consigue volver a los niveles de afiliación a la Seguridad Social de 2007 (19,4 millones de cotizantes, frente a los 17,7 actuales) y también reducir el gasto de las prestaciones de desempleo, volviendo a las menores tasas de paro también del 2007 (7,9%, con un total de 1,7 millones de parados), frente a la tasa de paro actual del 20%, con 4,5 millones de parados.

  • 2. Lograr aflorar la economía sumergida , lo que permitiría ingresar las cotizaciones sociales que hoy en día no se pagan, además del resto de la fiscalidad.

Estas dos alternativas serían las mejores (aunque seguro que no las más fáciles de conseguir), pues no tienen coste para los ciudadanos, como sí lo tienen las dos siguientes.

  • 3. Reducir los gastos de la Seguridad Social . Ya se han realizado algunos ajustes durante estos años pasados en casi todos los ámbitos. La única medida potente que queda por aplicar sería la reducción de la pensión media, pero es una cuestión de tal calado que ningún partido político la contempla.

  • 4. Aumentar la presión fiscal . "Se están contemplando básicamente dos vías", según señala Pascual Fernández. Algunos partidos de la izquierda reivindican la utilización de un impuesto sobre la riqueza, tipo Impuesto sobre el Patrimonio. "Pero su capacidad recaudatoria es más que dudosa, sería muy baja", explica el decano de los economistas madrileños. Por ello, otros proponen tirar de los dos grandes recaudadores del sistema tributario: el IRPF y el IVA.

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