lunes,6 diciembre 2021
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El esfuerzo vuelve a 2003 con alarma social por los recortes

El retroceso del I+D español de 2016, paliado con ayudas a supercomputación y ciudades inteligentes

Redacción
El Gobierno autorizó ayudas a ciudades inteligentes y al Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona (BSC - CNS), vinculado a la Universidad Politécnica de Cataluña, la víspera de que el Instituto Nacional de Estadística publicara el nuevo retroceso durante el año 2016. Este esfuerzo tecnológico español, medido por los gastos en investigación y desarrollo (I+D) y que ha retrocedido a niveles del 2003, ha sido criticado por toda la oposición. Ahora causan alalrma Social os recortes públicos.

Esta ayuda al BSC-CNS, con el emblema de que posee el tercer superordenador más potente de Europa y el número trece del mundo, o el previo anuncio en mayo último por el Gobierno de que autorizaba otro 370 millones para I+D+I, apenas lograban paliar el impacto público de otro retroceso reiterado en el tradicional atraso tecnológico español. La noticia preocupante era que, si ya en el 2015 las inversiones españolas en I+D volvían a cifras del 2003, ahora caminan aún más atras incluso en las estadísticas públicas. La oposición lamentaba inmediatamente los últimos datos de I+D publicados el 28 de noviembre por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y pedía más fondos para la ciencia, mientras el PSOE solicitaba en el Congreso la comparecencia del ministro de Economía y Competitividad para que explique este "duro castigo" al sector.

Según esta última encuesta del INE, el gasto en I+D fue de 13.260 millones de euros en 2016 (el 0,7 % más que un año antes), lo que supone el 1,19 % del Producto Interior Bruto (PIB) frente al 1,22 % registrado en 2015, es decir, tres décimas menos. Pero a estos datos y su contexto se han referido la mayoría de los grupos en el Congreso durante un debate sobre el Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona (BSC), en el que, además de las cifras del INE, se ha colado la situación y precampaña en Cataluña.

La iniciativa inicial, una proposición no de ley, la defendió el diputado del PP Jordi Roca Mas y en ella se instaba al Gobierno a contribuir al desarrollo y mantenimiento del BSC; apoyar e impulsar la actividad de la Red Española de Supercomputación y estudiar la modificación de la Ley de Régimen Jurídico del Sector Público para facilitar la contratación de científicos y técnicos en consorcios.En el debate, Roca ha recordado que por cada euro público invertido en el BSC retornan entre 4 y 5 y ha relatado que hace seis años los ciudadanos dijeron al PP que se "arremangara para salvar la ciencia", por eso "rescatamos al Consejo Superior de Investigaciones Científicas o recuperamos las aportaciones a empresas innovadoras".Para este parlamentario, el BSC, el sincrotón Alba o el Centro de Regulación Genómica -todos ubicados en Cataluña- son "la demostración fehaciente de que no es verdad que exista una operación conspirativa de España contra Cataluña, sino todo lo contrario".

Desde el PSOE, José Zaragoza ha acusado al PP de no haber visto al BSC nunca como propio y ha agregado que "incluir esta iniciativa cuando se inicia la campaña es oportunismo; aun así, bienvenida sea".Ha opinado, no obstante, que esta "es una broma si no se contempla un aumento del presupuesto"; por eso, su grupo ha presentado, entre otras, una enmienda en este sentido, incremento que se debe exteder a todo el sistema de ciencia que "ha retrocedido a niveles de hace 10 años".Los socialistas han pedido también la comparecencia de De Guindos y la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, además de presentar varias preguntas al Gobierno, según una nota de prensa del grupo.

Desde Ciudadanos, Vicente Ten Oliver ha denunciado en el pleno que España "siempre llega tarde" en inversión en ciencia y tecnología, la mitad de los países de su entorno.Idoia Sagastizabal, del PNV, ha pedido reforzar todas las políticas de I+D+i y en cuanto al BSC ha dicho que "no está mal animar" al Gobierno a que lo apoye pero son necesarias aportaciones.Ester Capella i Farré, de ERC, ha mostrado "su sorpresa" porque el PP quiera hablar ahora del BSC, ya que "costó dios y ayuda ubicarlo en Cataluña", y ha acusado al PP de presentar esta iniciativa en período electoral para "tapar el artículo 155".La diputada de Podemos Aina Vidal también se ha preguntado por qué precisamente ahora el BSC cuando "la ciencia le importa un pepino" al PP y ha recalcado, como el resto de grupos -también el Mixto-, que este centro necesita apoyo pero "no en abstracto".

Ecos de alarma social

Los ecos de esta sesión parlamentaria se han extendido a un reportaje de EL PAIS sobre los datos previos del I+D español apenas destacados en su día por la prensa, ahora con llamada en primera página y titulado “El colapso de la ciencia en España.La investigación científica está lastrada por años de recortes, burocracia extrema e inestabilidad labora”.

Este reportaje , que ha causado cierta alarma social en las redes, recuerda que el gasto global en estas actividades se ha desplomado hasta el 1,19% del Producto Interior Bruto en 2016, un nivel menor que el de hace una década. Los principales países de la UE sí creen en la importancia de la I+D+i en la reactivación de la economía y han aumentado su gasto en estas actividades a pesar de la crisis. Mientras, España ha reducido su inversión pública más de un 12% desde 2009.

También recuerda este tuit de Rajoy hace tras años y medio:Una vez estabilizada la economía, algo que se va a lograr pronto, la apuesta por la ciencia, la tecnología y la innovación será clara

El 12 de junio de 2014, Mariano Rajoy pisó por primera vez un centro de investigación como presidente del Gobierno. Llevaba ya casi tres años en el cargo. Acompañado por el cardiólogo Valentín Fuster, defendió la importancia de la ciencia. “El progreso de la humanidad ha ido inevitablemente de la mano de avances científicos y tecnológicos, y la generación de conocimiento es esencial para el progreso económico, social, cultural e intelectual de una sociedad. Por eso se creó este centro y por esta razón yo puedo asegurar que, una vez estabilizada la economía de nuestro país, que se va a estabilizar y pronto, la apuesta por la ciencia, la tecnología y la innovación va a ser clara”, dijo Rajoy ante decenas de científicos y periodistas en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Un mes después, Carmen Vela, la responsable de la política científica del Gobierno, auguraba “un cambio de tendencia” en la financiación de la investigación científica tras cuatro años de recortes.

Tres años después, el CNIC, uno de los mejores centros de investigación de España, ha estado a punto de perder a 30 trabajadores, el 7% de su plantilla. No es el único afectado. En el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) peligraban 66 puestos, el 15% de todos sus empleados. En la Plataforma Solar de Almería, el mayor centro de investigación de energía solar de concentración de Europa, el director y uno de sus máximos responsables científicos han dimitido en protesta por las trabas burocráticas impuestas por el Gobierno y la amenaza de perder a 12 científicos.

Anuncio del Gobierno en la víspera

En la víspera de ese debate, el Consejo de Ministros autorizaba la suscripción de la segunda adenda al Convenio de colaboración entre la Administración General del Estado- mediante el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad-la Administración de la Generalitat de Cataluña-mediante el Departamento de Economía y Conocimiento-y la Universidad Politécnica de Cataluña, para la creación, construcción, equipamiento y explotación del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC – CNS).

El objeto de la segunda adenda es pactar la declaración del consorcio BSC-CNS, cuya última aparición en el BOE ha sido nuncia runa licitación pública por 75.000 euros en neto y   90.750 euros en bruto,  como medio propio y servicio técnico de la Administración General del Estado, de forma que pueda realizar los trabajos que le encomiende dicha Administración en las materias objeto de sus funciones.

El Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) posee el tercer superordenador más potente de Europa y el número trece del mundo. que le permite ejecutar aplicaciones destinadas a la investigación científica. Los proyectos que se vienen ejecutando desde su puesta en marcha se centran en ámbitos como el cambio climático, las ondas gravitacionales, la vacuna contra el sida, nuevas terapias de radiación contra el cáncer o simulaciones sobre la producción de energía de fusión.

Hacia interconectar varios tipos de edificios

El Consejo de Ministros ha autorizado una nueva línea de ayudas para poner en marcha, al menos, seis proyectos piloto de Edificios Inteligentes dentro del Plan Nacional de Territorios Inteligentes, en el que Red.es aportará un máximo de 19,5 millones de euros.

Pueden optar a estas ayudas ciudades de más de doscientos mil habitantes de Andalucía, Comunidad Valenciana, Madrid, Cataluña y Galicia, que pongan a disposición de la convocatoria, al menos, 150 edificios, en los que se instalarán nodos de tecnología IoT (Internet de las Cosas).

Esta iniciativa, que ejecuta la entidad pública empresarial Red.es y que será cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y los Ayuntamientos beneficiarios, centra su objetivo en el desarrollo de actuaciones dirigidas al tratamiento de los edificios como objetos internos de la ciudad inteligente y a su integración en la misma.

Se entienden como objetos internos los aeropuertos, estaciones de ferrocarril y de autobús, puertos, edificios públicos (museos, dependencias municipales, polideportivos, colegios, mercados, entre otros), edificios singulares e históricos, edificios de viviendas, etcétera.

Información del edificio

En el modelo previsto los edificios se integran en la ciudad inteligente como un nodo IoT (Internet of Things), que aporta toda la información del edificio a una plataforma de ciudad inteligente. Los edificios aportarán a la plataforma de ciudad inteligente datos sobre los niveles de contaminación atmosférica a diferentes alturas, acústica o del agua; información meteorológica como velocidad del viento, temperatura, humedad o pluviometría; información de consumos de servicios como energía eléctrica, agua, gas o gasoil; información de la energía producida o las capacidades de almacenamiento, entre otros.

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