martes,25 enero 2022
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Otra cumbre europea deja sin resolver la crisis

Europa, camino al millón de refugiados este año

Redacción
Un acuerdo de mínimos para contener a los refugiados en la frontera de Eslovenia con Croacia puso fin a la nueva cumbre celebrada hasta la madrugada de este lunes por los líderes de los diez países de la Unión Europea (UE) más afectados por la crisis migratoria. Pese a extenderse las crudezas del invierno en el centro de Europa, en lo que va de año ya han llegado a la UE 710.000 refugiados, por lo que al terminar el ejercicio rondará el millón de personas que engrosan su envejecida población.

La división y los intercambios de reproches marcaron la cumbre extraordinaria celebrada el domingo en Bruselas por los diez líderes junto a los responsables de tres países de los Balcanes occidentales (Serbia, Macedonia y Albania). El encuentro finalizó pasada la medianoche con un acuerdo de mínimos para enviar 400 policías a la frontera de Eslovenia con Croacia con el fin de contener la oleada de refugiados a este país, que ha superado las 60.000 personas en los últimos diez días. La UE también se comprometió a crear 100.000 nuevas plazas para la recepción de refugiados en Grecia y los demás países situados en la ruta de entrada de los refugiados hacia el centro de Europa, según explicó en rueda de prensa el l presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

En lo que va de año han llegado a Europa un total 710.000 personas, en su mayoría huyendo de las guerras en Siria e Irak. Los países más desbordados por la crisis migratoria amenazan con cerrar sus fronteras si no se encuentran medidas que puedan frenar la llegada masiva de refugiados sin papeles. La canciller alemana, Angela Merkel, pidió ayer "que se repartan mejor las tareas" en la gestión y atención de los miles de refugiados que cruzan Europa, al tiempo que pidió un "trato digno" para ellos. Más duro fue el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que acudió a la cumbre de Bruselas con la voluntad de que "se ponga fin a la política de fronteras abiertas, que va totalmente en contra de los Tratados de Schengen, y se ponga fin a la política de invitación".

Ayer también se supo que la Agencia de Fronteras de la Unión Europea (Frontex) ha recomendado a los países afectados por la crisis migratoria que se interne a los refugiados en centros de acogida en el primer Estado al que lleguen, para disuadir de más llegadas desde el país de origen. Frontex basa su propuesta en que "se ha probado que los migrantes abusan en gran medida de los centros abiertos y los utilizan como lugar para organizar el resto del viaje". Las estadísticas demuestran que un 80% de los que llegan a Grecia, Hungría y Bulgaria dejan inconclusas sus peticiones de asilo.

Propuesta de enviarlos a centros cerrados

Frontex es una agencia de la UE financiada con presupuesto comunitario, pero independiente de la Comisión Europea. El texto que recoge la sugerencia de internar a los refugiados para evitar desplazamientos fue elaborado como parte de los trabajos preparatorios para la cumbre europea, en la que participó su director, Fabrice Leggeri. Fuentes de Frontex aseguran que el documento definitivo presentado a la cumbre de Estados de la ruta de los Balcanes no incluía esa idea. Y la intervención de Leggeri en el encuentro convocado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aludió a la necesidad de aumentar las capacidades de recepción de Grecia, no a la conveniencia de crear centros cerrados, según fuentes comunitarias.

Ante la perspectiva de que los mayores controles que se quieren aplicar en Grecia desencadenen “intentos de cruzar en masa” entre países miembros, Frontex sugiere internar a los demandantes de asilo. El argumento es que “se ha probado que los migrantes abusan en gran medida de los centros abiertos y los utilizan como lugar para organizar el resto del viaje”, recoge el texto, elaborado el 23 de octubre bajo el título Propuesta de una respuesta operativa para hacer frente al movimiento secundario migratorio en la ruta de los Balcanes.

Las reglas de asilo obligan a registrar a los refugiados en el primer país europeo en el que recalan, pero el 80% de quienes acceden a Grecia, Hungría o Bulgaria dejan inconclusas sus solicitudes porque se desplazan a otros países del norte, según datos de la Oficina Europea de Asilo. Aun así, resulta dudoso que ese hecho justifique legalmente los ingresos en centros cerrados.

Recluir a migrantes no está expresamente prohibido por la directiva de procedimientos de acogida, pero sí muy limitado. La normativa impide internar a nadie “por el único motivo de solicitar protección internacional” y exige que el internamiento constituya “el último recurso”. Se permite para verificar la identidad del refugiado, cuando exista riesgo de fuga —aquí pueden los expertos de Frontex anclar su recomendación—, por motivos de seguridad o si la persona va a ser retornada.

Más control en Grecia

La agencia europea también defiende la aplicación de controles a la salida de Grecia —no solo a la entrada, la norma hasta ahora— como la medida con mayor potencial disuasorio para los movimientos migratorios. “Los migrantes informarán a otros que estén en países de origen o de tránsito sobre el cierre de la ventana de oportunidad de viajar a la UE (…). Las noticias de que se han reinstaurado los controles fronterizos se extenderán rápidamente entre los migrantes y disuadirán a los que aún no han llegado”, vaticina el documento. Descenderían así las llegadas desde Turquía a Grecia.

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