sábado,28 mayo 2022
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A las diferencias ante inmigración añade las de populismo

Europa terminará 2016 más dividida que hace un año tras fracasar los referendos de Cámeron y Renzi

Redacción
Europa acabó el año 2015 dividida y sin acuerdo sobre los refugiados y va a finalizar 2016 añadiendo a esas y otras discrepancias el cómo tratar a Gran Bretaña e Italia tras el fracaso de los referéndum propuestos por Cameron y Renzi, dos figuraras que han tenido que dimitir este año víctimas de que subestimaron el giro hacia los populismos entre sus votantes.La prensa española se luició más en los riesgos del referéndum para el Brexit y luego de las propuestas de Renzi que en temas internos

Este balance puede extraerse claramente al ojear la prensa impresa de ahora hace justo un año, cuando al analizar el habitual Consejo Europeo celebrado al terminar el año por los jefes de Estado y de Gobierno de la UE por ejemplo EL PAIS titulaba que la UE defiende sus líneas rojas pero ofrece concesiones a Cameron, EL MUNDO que Cameron desea el referéndum de la UE en el verano de 2016 y LA VANGUARDIA que Renzi arremete contra el liderazgo de Merkel en la UE. Un año después, puede concluirse que la prensa española tuvo aun mayor acierto en sus valoraciones editoriales, lo que contrasta con la acumulación de críticas a lo largo del 2016 por parte de sus lectores, crecientemente alertas de que los intereses y las ideologias de cada medio predominan en sus posicionamientos, como lo reveló el apoyo unánime a pedir al PSOE el apoyo a la investidura de Rajoy aun a costa de su actual fractura.    

Con motivo de las negociaciones de Camaron con la UE ante el referendum para el Brexit , ya hace un año la prensa apuntaba que acababa de lanzar una idea que podría amputar pilares básicos de la UE: el principio de no discriminación y la libre circulación de personas, al querer negar ayudas a los inmigrantes europeos hasta que lleven cuatro años en suelo británico. Y aun así los Veintiocho, que rechazan esa medida, se comprometieron en la cumbre que acabó este viernes a buscar un encaje, aunque sea con concesiones mínimas, para todas las propuestas del premier británico, David Cameron, incluido el polémico asunto migratorio. Cameron espera cerrar en febrero la negociación.

Tambien con motivo de duro ataque de Renzi a Alemania hace justo un año, la prensa española destacaba que Berlín defiende desde tiempos inmemoriales la sacrosanta independencia del BCE, pero Angela Merkel pidió este viernes en la cumbre una subida de los tipos de interés, pese a que la inflación ronda el 0%. El jefe del BCE, Mario Draghi, sugirió que seguirá con su política de tipos al 0% y medidas expansivas, ante unas perspectivas económicas más bien pesimistas. Pero fue Matteo Renzi quien cargó con más dureza contra Merkel, a quien censuró por su gestión de la crisis. Renzi fue más allá y acusó a Merkel de torpedear el fondo de garantía de depósitos común que plantea la Comisión.

El italiano atacó abiertamente a Merkel, a quien culpó de una gestión desastrosa en la crisis bancaria, en materia energética, en la crisis migratoria y en el asunto griego. "No comparto la opinión de quienes retratan a Alemania como salvavidas del euro", dijo ante la prensa en una de las saetas más afiladas que se han oído contra Berlín en toda la crisis.

Una de las ironías de la Gran Recesión es que convirtió a los ministros británicos en campeones de la integración europea. Embridada la crisis —más o menos—, Reino Unido vuelve a lo suyo: quiere negociar un nuevo acuerdo con Europa —que le permita hacer lo de siempre: picotear lo que le gusta y dejar de lado lo demás— para después someterlo a referéndum. Cameron planteó en la cumbre sus cuatro propuestas: robustecer el mercado único, reforzar el papel de los Parlamentos nacionales, salvaguardar los derechos de los países que no quieren unirse al euro y, sobre todo, restringir las ayudas sociales a los inmigrantes de la UE hasta que lleven cuatro años viviendo en las islas. Quedó claro que solo recibirá una parte de lo que pide. Pero Cameron sale vivo del envite: consiguió el compromiso de los socios de encontrar un encaje para todas sus propuestas, incluida la migratoria, y deslizó su intención de celebrar el referéndum a mediados de 2016.

No le fue fácil. La primera ministra polaca, Beata Szydlo, capitaneó el grupo más hostil con las pretensiones de Cameron, al que acusó de “chantaje” en la cena del jueves. Polonia, Grecia y Bélgica trataron incluso de eliminar de la agenda la medida relacionada con la emigración, en uno de los momentos más tensos de la cumbre, según explicó una alta fuente europea. Cameron no aflojó y obtuvo la promesa de que la UE encontrará “soluciones imaginativas”, según las definió el presidente español, Mariano Rajoy, para asegurarse el apoyo del líder británico en el referéndum.

Alemania marca la línea de lo que puede y no puede hacerse en Europa. Y la canciller Angela Merkel explicó que ninguna de las medidas propuestas por Cameron “tiene por qué hacer que se tambaleen los pilares de la Unión”, informa Belén Domínguez. Merkel sugiere así que habrá algún tipo de concesión. E incluso no cerró la puerta a que haya cambio en los tratados, aunque a partir de 2018, una vez pasen las elecciones en Francia y Alemania.

Cameron confía en que 2016 será “el año en que Reino Unido cambiará de manera fundamental la relación con la Unión”, según dijo tras la cumbre. El líder británico cree que lo conseguirá y por eso defiende que “permanecer en la UE es lo mejor para la seguridad de Reino Unido”. Admitió que será difícil acordar su demanda de negar beneficios sociales a los ciudadanos comunitarios que hayan cotizado menos de cuatro años en las islas, pero aun así insistió en que incluso los países más reacios a esta postura muestran algún tipo de respaldo: “Los Estados del sur están preocupados porque les gustaría que sus ciudadanos cualificados se quedaran para construir sus países”, dijo sin asomo de ironía.

Valoraciones editoriales

La UE no debe diluir sus principios para contentar a Londres(EL MUNDO): "Churchill sostuvo que una buena conversación debe agotar el tema, no a sus interlocutores". "Y este es el riesgo que corre David Cameron en la negociación abierta con los líderes de la UE para mantener a su país entre los Veintiocho". "El Reino Unido y la Comisión Europea acumulan más de una treintena de reuniones técnicas para revisar la relación entre la isla y la UE". "Y el diálogo se presume largo y tortuoso hasta despejar la incertidumbre, porque los planteamientos del premier, de llevarse a efecto, supondrían no respetar el acervo comunitario". "Los principales líderes de la Unión se mostraron ayer abiertos a introducir modificaciones, pero siempre que se ciñan al Tratado de Lisboa". "La UE se encuentra ante una compleja coyuntura. Porque, si bien no puede aceptar ningún tipo de chantaje, necesita preservar la relación con Reino Unido, uno de los pilares de su estructura".

Los errores de Cameron(ABC): "El primer ministro británico ha cavado la trampa en la que se encuentra y espera erróneamente que los demás dirigentes europeos le ayuden a salir de ella". "La frialdad con la que han sido acogidas sus ideas preliminares para llegar a un acuerdo que pueda redefinir las relaciones de Gran Bretaña con la UE demuestra cuán equivocado estaba al plantear en términos maximalistas, y a corto plazo, un asunto que merece una visión amplia, flexible y de largo recorrido". "Ahora Cameron tiene que encontrar una salida para ganar un referéndum donde él pensaba que solo se jugaba su futuro político, pero en el que ha metido a todo su país y, en parte, a toda Europa".

La UE tiene dudas existenciales (LA VANGUARDIA): "Los líderes de los 28 regresaban ayer a sus respectivas capitales con mucho trabajo pendiente y el pesimismo de que la UE tiene dudas existenciales". "Los intereses particulares de cada Estado están al alza, hecho que se hizo visible en esta cumbre con el enfrentamiento de la canciller Merkel con el primer ministro italiano Matteo Renzi, por una ruta energética que perjudica a Italia e inquieta a los países del Este, temerosos del poder de maniobra adicional que otorga a Moscú". "El primer ministro británico, David Cameron, es quizás el único que ha regresado a casa por Navidad con buenas noticias". "Si Bruselas evitó el Grexit, más sencillo parece garantizar que no habrá Brexit". "La UE ha transmitido a Londres que hará su parte en el trabajo de ayudar al primer conservador a mantener al Reino Unido en la UE".

Consejo Europeo: Esperar y ver (EL PERIÓDICO): "El sentido de urgencia parece haber desaparecido de las reuniones del Consejo Europeo". "Ayer concluyó la última cumbre de un año en el que las reuniones motivadas en gran parte por la crisis de los refugiados, anunciadas como decisivas, han tenido unos resultados pobrísimos, posponiéndose la hipotética solución de los problemas". "La que acabó ayer no ha sido muy distinta". "La discusión de las reformas que David Cameron quiere introducir para convocar su referéndum sobre la UE ha quedado aplazada". "El tema candente de los refugiados sigue dividiendo a los socios europeos". "La falta de acuerdo entre los 28 no puede llevar al inmovilismo cuando lo que está en juego es la vida y el futuro de miles de personas".

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