miércoles,19 enero 2022
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioOpiniónGlorias y penas de la economía española

Glorias y penas de la economía española

Futurolandia
Cuando decidí, hace sólo ocho meses, iniciar mi andanza por blogs y Twitter, me impuse la exigencia de no sentirme restringido por polémicas partidistas. Respeto otras posiciones de apoyo de analistas económicos a determinadas opciones de partidos políticos, sobre todo en tiempos electorales, pero creo que mi mejor aportación sólo puedo hacerla desde una buscada objetividad, por supuesto nunca totalmente ajena a mis propias convicciones a priori.

Por ello me atreveré a dar mi opinión técnica sobre la situación y expectativas de la economía española, para la que acabo de recibir el apoyo inesperado de un documento  que me parece muy valioso y cuya lectura (sólo 16 páginas) recomiendo. Recién publicado (19/10/15) por el Centre for European Reform (CER), su autor es Simon Tilford (director adjunto del CER) y lleva un título estimulante para la discusión del momento económico de nuestro país: Gain or more pain in Spain?

Comparto su inicio, en que  da una visión positiva del momento, que algunos considerarán una palmada de apoyo al Gobierno: "España es el protagonista del cartel  por la austeridad y las reformas estructurales. La economía del país está creciendo robustamente, apoyada en un fuerte crecimiento del empleo, recuperación de salarios reales y captación de inversión empresarial. Sin duda España está en la linea de ser la economía en más rápida expansión entre las grandes de la UE en el presente año."

Ahora viene "la de arena" (que también comparto con matices) que alegrará a toda la oposición y que trataran de ignorar la mayoría de palmeros del PP: "El retorno de España al crecimiento es una buena noticia pero hay poca evidencia de que sea el resultado de la austeridad y las reformas. Además las perspectivas económicas son más turbias de lo que la narrativa dominante querría sugerir y los  retos a los que se enfrenta el país siguen siendo formidables."

El documento del CER ilustra, con múltiples gráficos, algunos de    los motivos por los que no pueden terminar de echarse las campanas al vuelo,  ni por lo conseguido ni por nuestro porvenir. Echemos algunos jarros de agua fría sobre cómo hemos capeado la crisis (gobiernos del PSOE y del PP) durante el periodo 2008-2015:

  • Tanto el PIB real como el nominal y el consumo interno aún están ,actualmente, por debajo de su situación al inicio de la crisis, en linea con lo ocurrido en Italia, pero sensiblemente por debajo de la recuperación de Francia o Alemania.
  • El PIB per capita ha interrumpido su convergencia con los países más desarrollados de la UE.
  • El buen funcionamiento de las exportaciones ha sido más en sectores tradicionales que hacia sectores de mayor valor añadido. Además, en cuanto se recupera la demanda interna, se impulsan las importaciones incluso a tasas superiores a las de exportación.
  • La población en edad laboral está reduciéndose, como consecuencia de  una de las tasas de natalidad más  reducidas y una emigración neta. Aunque ello supone un alivio en términos de necesidad de generación de nuevos puestos de trabajo, al mismo tiempo es un factor limitativo para el crecimiento potencial.
  • Incluso considerando trabajos a tiempo parcial y temporales junto a los indefinidos a tiempo completo, el número de ocupados sigue situándose claramente  por debajo del nivel de 2007, previo al inicio de la crisis.
  • La inversión en "intangibles" se mantiene, en porcentaje del PIB, varios puntos por debajo de la correspondiente a países como Alemania, Francia o Reino Unido.

Con todo ello y unas reflexiones adicionales sobre nivel y coste de la aún elevada deuda, pública y privada, así como del  relativamente reducido crecimiento de la productividad, el diagnóstico de futuro que dibuja el CER para nuestra economía es muy preocupante:

"España es probable que entre en una próxima fase descendente del ciclo económico, aún recuperándose de la recesión previa, con altos niveles de endeudamiento de las sectores público y privado, así como un  desempleo sensiblemente por encima de los niveles pre-crisis. El punto crucial es que se dispondrá de pocos instrumentos de política económica para combatir una renovada debilidad de la demanda doméstica, lo que incrementa la probabilidad de que la próxima recesión sea profunda"

Personalmente, creo que el peligro de una nueva recesión en pocos años existe, aunque pueda no ser de la entidad que se teme el CER. Las carencias y factores de riesgo detectados están presentes. Ahora queda por ver hasta dónde llega la capacidad de reacción de la política comunitaria y de la residual que aún queda a escala interna. Lo que sí parece claro es que no tenemos garantizada, como algunos parecen creer, una fase de varios años de alto crecimiento y creación  de empleo.

Más aún, las futuras perturbaciones socio-políticas internas y externas previsibles, no justifican técnicamente la permanencia de España como un país líder de crecimiento dentro de la Eurozona, a medio y largo plazo. Todo depende del entorno mundial, la política que termine primando en la UE y la capacidad de gestión política, económica y social de las instituciones de nuestro país. Lo que sí es seguro es que necesitamos un proyecto integrador de futuro.

Antonio Pulido @PsrA

                                

 

De interés

Artículos Relacionados