miércoles,19 enero 2022
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Destacan Santander, BBVA, Caixa, Bankia, Sabadell y Popular

La banca española acelera la subida de comisiones con resistencia social

Redacción
La banca española ha acelerado la subida de comisiones por servicios en los últimos meses con resistencia social, aunque las entidades anuncian que cobrarán más a los clientes menos fieles y rentables. Solo entre Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Popular ingresaron 7.539 millones en 2014 por esos recargos, criticados hoy en un editorial de EL PAÍS. Pero Caixabank y BBVA, titulares de un tercio de los cajeros instalados en España, cobrarán 2 euros a los no clientes.

Mientras toda la prensa española anunciaba este domingo que Ángel Cano, ex ´número dos´ del BBVA, cobrará una renta anual y vitalicia de 1,8 millones, el ABC informaba que los bancos cobrarán más comisiones a los clientes menos fieles y rentables, despues de que solo entre Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Popular ingresaron 7.539 millones en 2014 por esos recargos.

Según el diario DEIA, la banca española ha abierto un nuevo frente de batalla para ganar más dinero a costa de los consumidores por la vía de incrementar las comisiones que cobra por utilizar las redes de cajeros automáticos para extraer dinero en efectivo. Caixabank y BBVA, titulares de un tercio de los cajeros instalados en España, cobrarán 2 euros a los no clientes.

El riesgo de subidas generalizadas de comisiones fue anunciado los tres últimos años por destacados economistas españoles, primero en un informe sobre la experiencia de bajada de las tasas de intercambio de las tarjetas, y después por las nuevas reducciones de estas tasas aprobadas por España y la Unión Europea. Ahora, no solo se confirman esas previsiones con las indicadas cifras. También, aprovechando el repunte de la economía, y con la excusa de que hay una entidad competidora que se aprovecha de la red sin invertir en ella, -caso de ING-, y en realidad como medida para aumentar los ingresos en una coyuntura de tipos de interés bajos y márgenes estrechos, la gran banca ya ha abierto la veda.

El primero fue el líder Caixabank. La entidad financiera catalana tiene la mayor red de cajeros del Estado español, unos 9.500 sobre un total de más de 46.000, y en marzo tomó la decisión de cobrar dos euros por el uso de sus cajeros por tarjetas de otras entidades financieras independientemente de que pertenezcan a su red, Servired, o a otras. Los demás bancos han visto la puerta abierta para redondear sus ingresos, sobre todo en esta época estival donde los españoles vuelven a incrementar sus desplazamientos vacacionales por la península ibérica, según DEIA.

Así, el BBVA ha sido el primero en recoger el testigo y desde la primera semana de septiembre, la entidad financiera presidida por Francisco González, cobrará también dos euros a los no clientes por sacar dinero en sus máquinas automáticas. Todo ello al margen de lo que les cargue a los usuarios la entidad dueña de la tarjeta. Y esta misma semana, el Banco Sabadell ha anunciado que estudia también cobrar por el uso de sus 3.200 cajeros a los clientes ajenos a la entidad financiera catalana.

Oposición de Banco de España y consumidores

CAunque las comisiones bancarias son libres, el Banco de España no parece estar convencido sobre todo si en el proceso de sacar dinero de un cajero automático se cobra una doble comisión. Pues a los 2 euros que cobra el banco dueño del cajero se le suma la comisión adicional que le carga al cliente el banco titular de la tarjeta. Esta segunda tasa oscila entre el 1,50 euros y 0,50 euros dependiendo de las entidades y la vinculación del cliente con ellas. Esto supone que sacar dinero este verano en un cajero que no sea del propio banco emisor de la tarjeta puede costar más de tres euros, casi tres veces más que antes. “La extracción de dinero en efectivo es un servicio y tiene que tener una sola comisión”, valoran fuentes cercanas al antiguo banco emisor.

Las organizaciones de consumidores ya han puesto el grito en el cielo. FACUA-Consumidores en Acción reclama al Banco de España que ejerza su labor de regulador y sancionador y tome medidas para garantizar que los usuarios no paguen dos comisiones por el mismo servicio. Por su parte, OCU, la Organización de Consumidores, coincide en señalar que los dos euros que carga el dueño del cajero más la comisión que cobra el banco titular de la tarjeta “se suman, lo que supone pagar dos comisiones por el mismo servicio”. OCU ya presentó una denuncia ante el Banco de España y ahora volverá a hacerlo. Además ha llevado la denuncia a Caixabank y BBVA a la Comisión Europea. “Estas comisiones cobradas unilateralmente podrían ser ilegales”.

Pero mientras tanto, los dos grandes por red de cajeros, Caixabank y BBVA, con 15.500 cajeros en total, todos ellos en Servired, lo que supone un tercio de los más de 46.000 existentes, ya han puesto en marcha o anunciado el cobro de los dos euros. El titular de la tercera mayor red de cajeros, Bankia, con unas 5.500 máquinas, es un banco rescatado con el dinero de todos los españoles y una medida de este tipo, con visos de ilegalidad por la doble comisión, no lo haría especialmente popular a los ojos de los ciudadanos, clientes o no.El pasado año se realizaron 905 millones de operaciones de extracción de dinero en España en cajeros automáticos, -volvieron a crecer tras la crisis-, con 111.404 millones de euros, según el Banco de España.

Críticas de EL PAÍS

En un editorial titulado las comisiones, claras, EL PAÍS, como el Banco de España, dice que el problema radica en que no está justificado cobrar dos veces por un servicio. La argumentación del Banco de España es que cuando un cliente utiliza un cajero está requiriendo un servicio; si es un cajero de su entidad, no paga comisión; si es de otra entidad, paga la comisión correspondiente a su propio banco; comisión que debe ser clara e indistinta. Pero los bancos que han impuesto la segunda comisión consideran que ésta se sustenta en el hecho de que hay más de un servicio implícito en usar una terminal. El argumento no se sostiene razonablemente. De él podría derivarse que cualquier servicio puede fragmentar hasta el infinito sus operaciones para cobrar por todas y cada una de ellas.

"El negocio tradicional de la banca está perdiendo márgenes y rentabilidad. Las entidades buscan en el cobro de comisiones una compensación a la caída de márgenes. Pero deben imperar dos criterios básicos, porque así lo dice la ley: el cliente debe pagar una sola vez por un servicio en un cajero (igual que en cualquier operativa bancaria o de otros ámbitos); y debe saber cuánto paga, para que pueda elegir. El desorden, el no saber cuántas veces y cuánto se paga, es un mal negocio y un mal servicio. El Banco de España tiene razón en este amago de colisión de principios", concluye EL PAÍS.

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