miércoles,27 octubre 2021
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Consumo responsable y Economía Social

La economía social, fórmula preferida para la formalización de experiencias de consumo responsable

Asgeco / prensa@asgeco.org
Las fórmulas de economía social son las figuras jurídicas preferidas para la formalización de experiencias de consumo responsable, debido a varias de sus características: su funcionamiento, por lo general, democrático; la ausencia de ánimo de lucro directo, y la inclusión entre sus principios del fomento de la información y formación, de la colaboración y de la implicación en el entorno.
Así se puso de manifiesto el pasado 29 de noviembre en Valencia, durante la celebración del 5º Seminario de Derecho cooperativo y de la Economía Social del IUDESCOOP, dedicado en esta ocasión a la relación entre “Economía social y consumo responsable”.


El Seminario fue organizado por la Facultat de Dret, el Departament de Dret mercantil “Manuel Broseta Pont” y el Institut Universitari d’Economia Social i Cooperativa IUDESCOOP, de la Universitat de València (UV). Contó también con la colaboración de la Facultat d’Economia, el centro de documentación CIDEC y el CIRIEC-España. La dirección científica correspondió a las profesoras de Derecho Mercantil Gemma Fajardo García (UV), y María José Senent Vidal, de la Universitat Jaume I, de Castellón.

La inauguración del Seminario incluyó las intervenciones del profesor Jesús Olavarría Iglesia, director del Departament de Dret mercantil; la profesora María José Vañó Vañó, secretaria del IUDESCOOP; la profesora Gemma Fajardo, en su calidad de codirectora del Seminario, y el profesor Javier Plaza Penadés, vicedecano de la Facultat de Dret.

A continuación, la profesora María José Senent realizó una introducción al concepto y tipos de consumo responsable. En ella se señaló que la responsabilidad en el consumo se refleja en tres aspectos: la adquisición de información y formación sobre los productos y servicios a consumir; su valoración crítica; y la introducción de criterios de selección éticos y solidarios, relacionados con la defensa del medio ambiente, el respeto a las condiciones de vida y de trabajo de quienes producen, y la democratización de las organizaciones y las relaciones.

 

Nuevas formas de organización económica para el consumo responsable

Posteriormente, David Turró, en representación de CERAI, presentó la “Guía de consumo responsable del País Valenciano”. El Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional, CERAI, se define como “Organización No Gubernamental de Desarrollo de carácter laico, progresista e independiente especializada en el desarrollo rural y pesquero sostenible bajo el enfoque de la soberanía alimentaria”.

Entre sus actividades de promoción del consumo responsable se incluye la elaboración de la “Guía de Consumo Responsable del País Valenciano”, con la finalidad de ofrecer información sobre las “nuevas formas de organización económica” que se están desarrollando en la Comunidad Valenciana, para dar cauce al consumo responsable en los más diversos ámbitos: la vivienda, la alimentación, el ocio o la educación, etc. La Guía puede consultarse en línea enhttp://cerai.org/showNews/127/337/.

 

Hacia un nuevo modelo social

La segunda sesión del Seminario contó con la intervención de Jordi García Jané, socio de L’Apòstrof, S.C.C.L. y de la Xarxa d’Economia Solidària, experto en economía solidaria, gestión participativa y alternativas sociales, sobre “La economía solidaria y el consumo responsable”. Se refirió a los motivos que justifican el consumo responsable: la equidad social, la felicidad de las personas, la supervivencia del planeta, y la inevitabilidad de la transición (dura o suave) hacia un nuevo modelo social.

Señaló que las empresas de economía social y solidaria no sólo estan especialmente preparadas para la realización de producción responsable y la organización de entidades de consumo responsable, sino que también son potenciales consumidoras responsables, e igual sucede con las administraciones públicas. Por ello, la economía social y solidaria debe promover un cambio cultural hacia nuevos hábitos y valores que incorporen un nuevo concepto de riqueza: la riqueza en tiempo, que evolucionen del consumismo a la suficiencia, a la perdurabilidad, y de lo lejano a lo local.

Para ello también se requieren políticas públicas de fomento, proactivas; y penalizadoras de la producción irresponsable, como el establecimiento de ecotasas o la responsabilidad del productor sobre todo el ciclo de vida del producto.

 

Redes de economía alternativa y solidaria

Por su parte, Antonio Hernández, miembro de Garúa, S. Coop. Mad. y del Mercado Social de Madrid, expuso las características y el funcionamiento de “REAS, red de redes de economía alternativa y solidaria”. Compuesta por más de 250 entidades agrupadas en 13 redes territoriales y 3 sectoriales, es miembro a su vez de RIPESS (Red Intercontinental de Promoción de la Economía Social y Solidaria). Su fin principal es potenciar, apoyar y coordinar las iniciativas asociativas, empresariales, económicas y financieras que están comprometidas con los seis grandes principios de la Carta Solidaria: equidad, trabajo, sostenibilidad ambiental, cooperación, ausencia de ánimo de lucro y compromiso con el entorno.

El consumo responsable es una de sus líneas de trabajo (http://www.economiasolidaria.org/consumo_responsable) y, como una de sus principales herramientas, se dedica a impulsar los mercados sociales (http://konsumoresponsable.coop/mercado-social), dedicados a la intercooperación: “Intercooperar en este contexto, significa algo tan básico como priorizar nuestras necesidades de compra de bienes o servicios eligiendo como proveedor a una entidad de economía social y solidaria, la cual, también prioriza sus compras eligiéndonos como proveedores cuando ésta demande un servicio o producto de nuestra entidad”. “Los bienes y servicios que circulan en el mercado social cumplen tres criterios: ser socialmente útiles, ser ecológicamente sostenibles y haber sido producidos con equidad y democracia”.

 

Mesa redonda de experiencias

Ya en la tercera sesión, se realizó una mesa redonda sobre “Consumo responsable, ¿es posible un mercado social en la Comunidad Valenciana?”, que contó con las intervenciones de Fernando Marco, director de la Cooperativa Oleícola Serrana del Palancia, Coop. V. (Cooperativa agrícola de Viver); Salvador Pérez, promotor de la iniciativa “Del camp a la taula”; Enric Montesa, presidente de Russafa Innova, asociación promotora de la moneda social ORUÉ, del barrio de Russafa, en Valencia; Raúl Contreras, director de Nittúa Asociación; Vicent García, representante en València de Som Energía, Coop.; Albert Andrés, representante de Aigua Clara Camí Nou, Coop. V., de Alberic, y Concha Martínez, de Vland Solaris, Asociación de consumidores de productos ecológicos.

También participó en la mesa un representante de una de las entidades que promueven la creación del nodo de REAS en la Comunidad Valenciana. Emmanuel, de la asociación cultural Fábula real, informó de las reuniones realizadas hasta la fecha y de los pasos dados para la constitución de la Red de Economía Alternativa y Solidaria valenciana.

Cada interviniente hizo una breve exposición de las actividades de su entidad, haciendo especial incidencia en su relación con el consumo responsable. La mesa redonda dio lugar a un animado debate con las personas asistentes, en el que quedó patente que el consumo responsable es un arduo y largo camino de transformación social que, sin embargo, puede ser recorrido por cualquier persona consumidora a partir de su propio entorno.

 

FuenteObservatorio Español de la Economía Social

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