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Aumentan las dificultades de los hogares para acabar el mes

La población española en riesgo de pobreza se eleva del 21% al 22,3% en 2016

Redacción
El porcentaje de la población española en riesgo de pobreza se incrementó el pasado año 2016 hasta el 22,3% desde el 21,1% del año anterior, a pesar del aumento de empleo y del ingreso medio de los hogares. La Encuesta de Condiciones de Vida difundida esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) también refleja un incremento considerable de los dificultades de los españoles para llegar a fin de mes con sus ingresos.

El ingreso anual por hogar se situó en 26.730 euros en 2015, con un incremento del 2,4% respecto al año anterior,  Sin embargo, el Estadística precisa que el "riesgo de pobreza" no mide la pobreza absoluta, sino la desigualdad, es decir, cuántas personas tienen menores ingresos que el conjunto de la población.

Asimismo, la encuesta revela que en el momento de su realización, en la primavera de 2016, el 15,3% de los hogares llegaba a final de mes con "mucha dificultad". De igual modo, el 38,1% no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Siguiendo los criterios de Eurostat, el umbral de riesgo de pobreza se fija en el 60% de la mediana1 de los ingresos por unidad de consumo2 de las personas. Por tanto, aumenta o disminuye en la medida en que lo haga la mediana de los ingresos. Al crecer los ingresos por persona también aumenta el umbral de riesgo de pobreza.

En 2016 el umbral de riesgo de pobreza para los hogares de una persona (calculado con los datos de ingresos de 2015) se situó en 8.209 euros, un 2,5% más que el estimado en el año anterior. En hogares compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años, dicho umbral fue de 17.238 euros. 

 

Población en riesgo de pobreza

La población en riesgo de pobreza es un indicador relativo que mide desigualdad. No mide pobreza absoluta, sino cuántas personas tienen ingresos bajos en relación al conjunto de la población.

En la ECV de 2016 (y teniendo en cuenta los ingresos de 2015) el porcentaje de población por debajo del umbral de riesgo de pobreza (la llamada tasa de riesgo de pobreza3) se situó en el 22,3% de la población residente en España, frente al 22,1% registrado el año anterior.

Cabe destacar el aumento de esta tasa para los mayores de 65 años (de 0,7 puntos). Por su parte, la tasa de riesgo de pobreza para los menores de 16 años se situó en el 28,9%, siendo 6,6 puntos superior a la del conjunto de la población. 

La mediana es el valor que, ordenando a todos los individuos de menor a mayor ingreso, deja una mitad de los mismos por debajo de dicho valor y a la otra mitad por encima. Por tanto, por tratarse de una medida relativa, su valor depende del nivel de renta y de cómo se distribuya la renta entre la población.

Una unidad de consumo es una persona viviendo sola. Un hogar formado por dos adultos constituye 1,5 unidades de consumo. Por tanto el umbral de pobreza se calcula para cada tipo de hogar. En la nota metodológica figura una definición más precisa de unidad de consumo así como valores de referencia para los umbrales de pobreza.

La tasa de riesgo de pobreza en la ECV-2016 es el porcentaje de personas cuyos ingresos en el año anterior están por debajo del umbral de pobreza. 

El hecho de considerar en el cálculo de la tasa de riesgo de pobreza el valor de la vivienda en la que reside el hogar, cuando ésta es de su propiedad o la tiene cedida gratuitamente, hace que dicha tasa disminuya.

Así, si se considera el valor del alquiler imputado4, la tasa de riesgo de pobreza se situó en el 19,8% en la ECV de 2016.

La población mayor de 65 años, que en mayor proporción es propietaria de su vivienda, presentó el menor porcentaje de riesgo de pobreza (6,3%). Por su parte, el mayor porcentaje se dio entre los menores de 16 años (28,4%). 

Situación económica de los hogares

En el momento de realizar la encuesta (primavera de 2016), el 15,3% de los hogares españoles manifiestó llegar a fin de mes con “mucha dificultad”. Este porcentaje era 1,6 puntos mayor que el registrado el año anterior.

Por su parte, el 38,1% de los hogares no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos, frente al 39,4% del año 2015.

El 39,5% de los hogares no se podía permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. Este porcentaje era 1,1 puntos inferior al registrado en 2015.

El 8,4% de los hogares tenía retrasos en los pagos a la hora de abonar gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, electricidad, comunidad,…) en los 12 meses anteriores al de la entrevista. Este porcentaje se situaba 1,0 puntos por debajo del registrado el año anterior. 

Indicador AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social 

El indicador AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social es un indicador que se construye con la población que se encuentra en riesgo de pobreza, o con carencia material o con baja intensidad en el empleo. 

Según los resultados para estos nueve conceptos, se estima una distribución de la población en relación con su situación de condiciones materiales de vida.

En 2016, el 49,5% de la población no tenía carencia en ninguno de los nueve conceptos considerados, mientras que el 5,8% de la población estaba en situación de carencia material severa (con carencia en al menos cuatro conceptos de la lista de nueve).

De los nueve conceptos que determinan la inclusión de la población en este grupo, los más frecuentes fueron: no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (afecta al 99,4% de las personas en situación de carencia material severa), no puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año (99,2%), no puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada (81,1%) y ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal o en compras a plazos en los últimos 12 meses (75,7%). 

En la ECV de 2016, el indicador agregado AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social se situó en el 27,9% de la población residente en España, frente al 28,6% registrado el año anterior.

La reducción global de la tasa AROPE se produjo en dos de sus tres componentes. Así, la carencia material severa pasó del 6,4% al 5,8% y la baja intensidad en el empleo se redujo del 15,4% al 14,9%.

6 Se considera la capacidad que tiene el hogar para hacer frente a un gasto imprevisto contando únicamente con sus recursos propios, es decir, sin acudir a préstamos o compras a plazos para afrontar los gastos habituales que antes se liquidaban al contado. El importe del gasto se va revisando cada año a partir de la evolución del nivel de ingresos de la población. En la encuesta de 2016 dicho importe se situó en 650 euros. 

Distribución de la población en quintiles según sus ingresos

Para calcular los quintiles de los ingresos se ordenan todas las personas según la cuantía de los ingresos por unidad de consumo y se dividen después en cinco grupos iguales, es decir, con el 20% de las personas en cada grupo. El primer quintil corresponde al 20% con menores ingresos; el segundo, al 20% siguiente, y así sucesivamente hasta llegar al quinto quintil correspondiente al 20% de las personas con mayores ingresos por unidad de consumo.

La distribución de los ingresos según los quintiles se puede desagregar en función de variables como la edad, el nivel de formación, la relación con la actividad, la nacionalidad o el tamaño de hogar.

Respecto al nivel de formación, el 41,5% de la población con educación superior estaba en el quinto quintil (el de personas con mayores ingresos).

En relación con la actividad, el 44,7% de los parados estaba situado en el primer quintil (el de menores ingresos), mientras que el 5,3% de ese colectivo estaba en el quinto.

Atendiendo a la nacionalidad, el 16,6% de los españoles estaba en el primer quintil. Este porcentaje era del 37,7% para los extranjeros de la Unión Europea y del 47,1% para las personas cuya nacionalidad no es de un país de la UE.

Por tamaño de hogar, en el primer quintil se encontraba el 34,0% de los hogares con cinco miembros o más, mientras que en el quinto quintil ese dato era del 14,3%. 

Resultados por comunidades autónomas

Los ingresos medios anuales más elevados (en 2015) se dieron en País Vasco (14.345 euros por persona), Comunidad Foral de Navarra (13.408) y Cataluña (12.660).

Por su parte, los ingresos medios anuales más bajos se registraron en Región de Murcia (8.273 euros por persona), Andalucía (8.398) y Extremadura (8.674 

En cuanto a las tasas de riesgo de pobreza, las más elevadas se dieron en Andalucía (35,4%), Canarias (35,0%) y Castilla–La Mancha (31,7%).

Por su parte, Comunidad Foral de Navarra (9,0%), País Vasco (9,0%) y La Rioja (11,9%) presentaron las tasas de riesgo de pobreza más bajas 

En cuanto a la situación económica de los hogares, Canarias (34,5%), Comunitat Valenciana (25,7%) y Región de Murcia (24,5%) fueron las comunidades autónomas con mayores porcentajes de hogares que llegaban a fin de mes con “mucha dificultad” en 2016. Las que presentaron los menores porcentajes fueron Principado de Asturias (4,8%), Aragón (5,1%) y Castilla y León (5,2%).

El 60,4% de los hogares de Canarias, el 52,4% en Andalucía y el 47,9% de los de Región de Murcia no tenían capacidad para afrontar gastos imprevistos en 2016. En el lado contrario se situaban País Vasco (19,0%), La Rioja (21,1%) y Comunidad Foral de Navarra (22,7%).

Canarias (56,4%), Andalucía (56,1%) y Región de Murcia (48,7%) presentaron los mayores porcentajes de hogares que no podían permitirse ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año en 2016. Los porcentajes más bajos correspondieron a País Vasco (22,4%), Comunidad Foral de Navarra (23,2%) y Comunidad de Madrid (24,7%).

En el caso de hogares con retrasos en los pagos relacionados con la vivienda principal, Castilla–La Mancha (13,2%), Canarias (12,3%) y Región de Murcia (10,7%) presentaron los porcentajes más altos. Por el contrario, Extremadura (3,8%), Comunidad Foral de Navarra (3,9%) y Castilla y León (4,4%) registraron los más bajos 

Las comunidades autónomas con mayor porcentaje de población en el grupo de menores ingresos (primer quintil) fueron Canarias (33,0%), Andalucía (31,9%) y Castilla-La Mancha (30,0%).

Por su parte, las comunidades autónomas con mayor porcentaje de población con rentas altas (quinto quintil) eran País Vasco (38,2%), Comunidad Foral de Navarra (30,7%) y Comunidad de Madrid (29,8%). 

Nota metodológica
La Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) es una operación estadística anual dirigida a hogares que se realiza en todos los países de la Unión Europea. Se trata de una estadística armonizada que está respaldada por el Reglamento (CE) No 1177/2003 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de junio de 2003 relativo a las estadísticas comunitarias sobre la renta y las condiciones de vida.
La ECV 2016 ha sido realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en colaboración con el Instituto de Estadística de Cataluña (IDESCAT) en el ámbito de su comunidad autónoma.
La ECV se realizó por primera vez en 2004. Se realiza durante la primavera de cada año, normalmente entre marzo y junio. Su objetivo principal es proporcionar información sobre la renta, el nivel y composición de la pobreza y la exclusión social en España y permitir la realización de comparaciones con otros países de la Unión Europea. Para ello se recogen los ingresos del año natural anterior a la entrevista. Además, se recogen otras muchas preguntas sobre condiciones de vida que se refieren al momento de la entrevista. Por ello las variables sobre ingresos de la encuesta de 2016 se refieren al año 2015 mientras que las demás preguntas se refieren a 2016.
Entre sus utilidades, la encuesta destaca por constituir un elemento de referencia fundamental para el seguimiento del Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social.
La ECV también proporciona información longitudinal ya que es una encuesta panel en la que las personas entrevistadas colaboran cuatro años seguidos. De esta forma se puede conocer la evolución de las variables investigadas a lo largo del tiempo.
Concretamente la ECV está diseñada para obtener información sobre:
1. Ingresos de los hogares privados y en general sobre su situación económica (la información sobre ingresos está referida al año anterior al de la encuesta).
2. Pobreza, carencias, protección social e igualdad de trato.

3. Empleo y actividad.

4. Jubilaciones, pensiones y situación socioeconómica de las personas mayores.

5. Vivienda y costes asociados a la misma.

6. Desarrollo regional.

7. Nivel de formación, salud y efectos de ambos sobre la condición socioeconómica.

La Encuesta de 2016 incluye un módulo en el que se solicita información sobre acceso a los servicios. Está prevista la publicación de una nota de prensa relativa a este módulo el 23 de mayo de 2017 
DefinicionesIngresos netos del hogar
Son los ingresos netos percibidos durante el año anterior al de la entrevista (por tanto en la encuesta de 2016 se pregunta por los ingresos que se percibieron en 2015, mientras que en la encuesta de 2015 se preguntó por los ingresos que se percibieron en 2014) por los miembros del hogar. Estos ingresos se componen de los ingresos del trabajo por cuenta ajena, beneficios / pérdidas del trabajo por cuenta propia, prestaciones sociales, rentas procedentes de esquemas privados de pensiones no relacionados con el trabajo, rentas del capital y de la propiedad, transferencias entre hogares, ingresos percibidos por menores y el resultado de la declaración por el IRPF. No se incluyen las componentes no monetarias, salvo el coche de empresa.
Ingresos netos por unidad de consumo del hogar y personales
Para una mejor comparación de los ingresos de distintos tipos de hogar se usa internacionalmente el concepto de unidad de consumo. Una persona viviendo sola constituye una unidad de consumo, dado que afronta por si sola todos los gastos del hogar.
Para determinar el número de unidades de consumo equivalentes a los distintos hogares, se utiliza en todos los países de la UE la llamada escala de la OCDE modificada, que asigna un peso de 0,5 a los demás adultos y un peso de 0,3 a los menores de 14 años. Así, un hogar formado por dos adultos contaría como 1,5 unidades de consumo (1+0,5=1,5) y un hogar formado por dos adultos y dos niños estaría formado por 2,1 (1+0,5+0,3+0,3=2,1) unidades de consumo.
Los ingresos por unidad de consumo del hogar se obtienen dividiendo los ingresos totales del hogar entre el número de unidades de consumo que componen ese hogar. Así, en el hogar antes mencionado, los ingresos se dividirán por 2,1 unidades de consumo. Una vez calculado el ingreso por unidad de consumo del hogar se adjudica éste a cada uno de sus miembros. Estos ingresos por unidad de consumo de las personas (o ingresos equivalentes de la persona) se utilizan en el cálculo de medidas de riesgo de pobreza.
Alquiler imputado
El alquiler imputado constituye una componente no monetaria de los ingresos del hogar. Se aplica a los hogares que no pagan un alquiler completo por ser propietarios o por ocupar una vivienda alquilada a un precio inferior al de mercado o a título gratuito. El valor que se imputa es el equivalente al alquiler que se pagaría en el mercado por una vivienda similar a la ocupada, menos cualquier alquiler realmente abonado.
El valor del alquiler imputado se obtiene combinando la cuantía obtenida mediante un método objetivo con el alquiler subjetivo proporcionado por el informante del hogar. El método objetivo empleado consiste en imputar la media del alquiler real de las viviendas con características similares en cuanto a número de habitaciones, tipo de vivienda, grado de urbanización de la zona y tiempo de ocupación de la vivienda. Asimismo se deducen de los ingresos totales del hogar los intereses de los préstamos solicitados para la compra de la vivienda principal.
Al igual que en otras publicaciones, la tasa de riesgo de pobreza por edad se calcula también considerando el alquiler imputado en la definición de la renta del hogar 
Riesgo de pobreza
El umbral de pobreza depende de la distribución de los ingresos por unidad de consumo de las personas. Se fija este umbral en el 60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo. La mediana es el valor que, ordenando a todos los individuos de menor a mayor ingreso, deja una mitad de los mismos por debajo de dicho valor y a la otra mitad por encima.
La tasa de riesgo de pobreza es el porcentaje de personas que está por debajo del umbral de pobreza. En los resultados que se presentan se ha utilizado el umbral para el conjunto nacional.
El umbral de pobreza se establece en euros. Una persona con unos ingresos anuales por unidad de consumo inferiores a este umbral se considera que está en riesgo de pobreza.
El valor del umbral de pobreza, expresado como ingreso total del hogar, depende del tamaño del hogar y de las edades de sus miembros, es decir, del número de unidades de consumo.
Así, en la encuesta de 2016, el valor del umbral de pobreza se obtiene multiplicando 8.208,5 por el número de unidades de consumo del hogar. Por ejemplo, para un hogar de un adulto el umbral es de 8.208,5 euros, para un hogar de dos adultos es de 12.312,8 euros (o 6.156,4 euros por persona), para un hogar de dos adultos y dos menores de 14 años es de 17.237,9 euros (o 4.309,5 euros por persona).
Indicador AROPE de riesgo de pobreza o exclusión social (estrategia Europa 2020)
La tasa AROPE (siglas de “At Risk Of Poverty or social Exclusion”) forma parte de los indicadores de la estrategia Europa 2020 de la Unión Europea (para más información: http://ec.europa.eu/europe2020/index_es.htm.)
Está definida según unos criterios establecidos por Eurostat. Es aquella población que está al menos en alguna de estas tres situaciones:
– En riesgo de pobreza (60% de la mediana de los ingresos por unidad de consumo).
– En situación de carencia material severa. Son los hogares con carencia en al menos cuatro conceptos de una lista de nueve. Los conceptos considerados son:
1) No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año.

2) No puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días. 3) No puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada.

4) No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos.

5) Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad…) o en compras a plazos en los últimos 12 meses.
6) No puede permitirse disponer de un automóvil. 7) No puede permitirse disponer de teléfono.

8) No puede permitirse disponer de un televisor. 9) No puede permitirse disponer de una lavadora 

– En hogares sin empleo o con baja intensidad laboral. Son los hogares en los que sus miembros en edad de trabajar lo hicieron menos del 20% del total de su potencial de trabajo durante el año anterior al de la entrevista (periodo de referencia de los ingresos).
Se calcula por una parte el número de meses en los que los miembros del hogar han estado trabajando durante el año de referencia y, por otra parte, el total de meses en los que teóricamente esos mismos miembros podrían haber trabajado. Se calcula el ratio y se determina si es inferior al 20%.
Esta variable no se aplica en el caso de las personas de 60 y más años. 

 

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