domingo,22 mayo 2022
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La Universidad más allá de la Unión Europea: un certificado de idiomas para estudiar por el mundo

Redacción
Una pregunta que los estudiantes pre-universitarios y universitarios nos hacen de manera recurrente es “¿cuál es el nivel de inglés necesario para estudiar en una universidad británica?”. Blandine Bastié, Regional Manager UK & Ireland de Cambridge English Language Assessment, dice: “la respuesta más fácil es: depende de dónde quieras ir y de cuál sea tu […]

Una pregunta que los estudiantes pre-universitarios y universitarios nos hacen de manera recurrente es “¿cuál es el nivel de inglés necesario para estudiar en una universidad británica?”. Blandine Bastié, Regional Manager UK & Ireland de Cambridge English Language Assessment, dice: “la respuesta más fácil es: depende de dónde quieras ir y de cuál sea tu plan de estudios”. Pero, ¿por qué quedarnos en lo fácil? Bastié añade que existe una respuesta (algo) más compleja, el nivel de inglés o, mejor dicho, los requerimientos de inglés, dependen del lugar de origen del estudiante.

Tenemos, así pues, dos variables: el lugar de origen del estudiante y la universidad de destino y esto sirve tanto para las universidades británicas (las más demandadas en el marco de la Unión Europea) como para cualquier universidad en cualquier lugar del mundo. En el caso de los estudiantes universitarios españoles, se dan dos supuestos principales en lo referente al lugar de destino: universidades de la Unión Europea y universidades del resto del mundo.

En el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, nacido del Plan Bolonia, los alumnos españoles, como originarios de un país de la Unión Europea, no necesitan un visado de estudiante para estudiar en cualquier país de la UE, sino, “únicamente”, cumplir con los requerimientos de la universidad de destino.

El acceso a la universidad de destino pasa por la homologación de los títulos de bachillerato, la obtención de unos resultados académicos adecuados a las exigencias del centro universitario, la realización en algunos casos de un examen de acceso específico y la presentación del certificado de conocimiento del idioma exigido.

Los niveles que, dentro del Marco Común Europeo de Referencia de las Lenguas, se piden a muchos universitarios suelen ser el B1 y el B2; aunque en algunos casos se exige el C1. Esto, en términos de los exámenes de inglés de la Universidad de Cambridge corresponde a Cambridge English: Preliminary; Cambridge English: First; y Cambridge English: Advanced, respectivamente.

Más allá de la UE

La cuestión se complica cuando nos vemos en el segundo supuesto, es decir, cuando el estudiante quiere estudiar en una universidad fuera de los límites de la Unión Europea. Si dejamos a un lado el caso de las universidades latinoamericanas, en las que el idioma no supone un problema; para acceder a centros de educación superior en Estados Unidos, Canadá o Australia, la obtención del visado pasa por poder acreditar un nivel de inglés, que suele ser un mínimo de B2.

La concesión del visado depende de los servicios gubernamentales de inmigración de cada país y, cada uno de ellos, tiene, en este sentido, sus propios procesos que suelen incluir, como requisito imprescindible, la realización de una prueba de idioma propia o la presentación de un certificado de nivel reconocido por dicho organismo gubernamental.

Una decisión meditada

Aquí es donde puede facilitar o complicar las cosas una decisión tomada por el estudiante largo tiempo atrás: ¿cuál es el certificado de idiomas con el que voy a acreditar mi nivel de inglés (o de otro idioma)?

Y volvemos, en este punto, a nuestra pregunta inicial: ¿cuáles son los objetivos del estudiante? Porque no todos los certificados tienen el mismo valor ni la misma utilidad cuando el alumno busca un reconocimiento para estudiar, trabajar u obtener visados de estudio en un entorno internacional. ¿Qué diferencia unos de otros?

A la hora de elegir un certificado de idiomas, lo primero que hay que hacer, como decíamos anteriormente, es cuestionarse sobre los objetivos que se persiguen. ¿Dejar constancia de un conocimiento adquirido?, ¿graduarse en una universidad local? o ¿se pretende usar el certificado con propósitos profesionales o académicos en un entorno internacional? La diferencia es crucial.

Si se pretende dar al certificado un “aprovechamiento de futuro” en un país extranjero, es decir, que éste sea útil para, entre otras cosas, acceder a una institución educativa de prestigio o lograr un visado de estudios o trabajo, es conveniente preguntarse cuándo se puede considerar que un certificado de idiomas ofrece una calidad suficiente que lo hará ser admitido en un entorno internacional.

El reconocimiento por parte de terceros

Un buen indicador de la calidad de un certificado es el reconocimiento por parte de terceros, de aquellas organizaciones que aceptan dichos certificados como prueba del nivel de inglés del candidato. Una buena pregunta que debe hacerse el futuro estudiante internacional es: ¿en qué centros universitarios extranjeros y/o departamentos de inmigración van a aceptar mi certificado de inglés (o de otro idioma)?

Por último, un buen consejo antes de elegir un certificado de idiomas es que el candidato evalúe sus propios objetivos, que averigüe qué certificados son admitidos en las empresas de su sector laboral, en las instituciones educativas en las que quisiera integrarse o por la documentación que exigen los servicios de inmigración para la concesión de visados de estudios o trabajo. Lo contrario puede acarrearle serios disgustos si comprueba que el certificado conseguido con tanto esfuerzo no es válido para alcanzar sus objetivos laborales, educativos o personales.


Xavier Ballesteros, Head of Marketing Cambridge English Language Assessment para España y Portugal


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