jueves,26 mayo 2022
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Hasta 60 cumbres secretas deWW, Audi, Porsche, BMW y Daimler

Las 5 mayores marcas de coches alemanas acordaron violaciones de la competencia

Redacción
Un documento enviado por Volkswagen a la Autoridad de Defensa de la Competencia alemana revela que las cinco marcas más prestigiosas de la industria automotriz alemana, VW, Audi, Porsche, BMW y Daimler, mantuvieron reuniones secretas desde la década de los noventa para burlar las leyes de la competencia en asuntos fundamentales para los abusos de poder de mercado como la tecnología, costes, suministros y purificación de los gases contaminantes de coches diésel.

Poco después de que  publicara la información sobre los acuerdos secretos, las acciones de BMW y Daimler perdieron un 3%, mientras que los títulos de VW se dejaron el 5 %.

El documento, una especie de autodenuncia del grupo que tiene su sede en Wolfsburg remitido al Bundeskartellamt ( Autoridad federal de defensa de la Competencia), ha sido publicado por la revista der Spiegel, y desvela que unos 200 técnicos de las cinco marcas mantuvieron más de 60 reuniones secretas desde los años noventa.“Puede convertirse en el peor escándalo en materia de competencia de la historia”, dice der Spiegel en su página web. "Los consorcios acordaron técnicas conjuntas para la purificación de gases contaminantes y, con ello, pusieron las bases para el escándalo”, añade la revista.

Según el documento, uno de los temas que más se discutió fue el tamaño del tanque para “Adblue”, un producto que se utiliza para reducir las emisiones de óxido de nitrógeno y que es una marca registrada de la asociación alemana de la industria del automóvil alemán. Los técnicos llegaron a la conclusión de que un tanque grande podría elevar los costes y finalmente se pusieron de acuerdo en dotar a los coches diésel de tanques pequeños con el inconveniente de que una menor cantidad de “Adblue” no era suficiente para eliminar los gases contaminantes. “Así nació el engaño”, concluye la revista.

Las cinco grandes marcas también concertaron medidas técnicas para los coches descapotables, eligieron las firmas suministradoras y acordaron los costes para los componentes. “Existe la sospecha de que se ha cometido un comportamiento monopolístico”, señala Volkswagen en el documento enviado al Bundeskartellamt y en el que se incluye a otras dos marcas del grupo, Porsche y Audi.

Las autoridades del Bundeskartellamt ya tenían sospechas sobre la existencia de estas reuniones secretas en julio de 2016, cuando encontraron documentos relacionados con conversaciones sobre el precio del acero en varias oficinas de Volkswagen. Dos semanas después, Volkswagen hizo llegar a las autoridades de Defensa de la Competencia alemana el documento auto-inculpatorio. Según der Spiegel, Daimler AG habría hecho lo mismo.

Estas conversaciones secretas también estarían siendo investigadas por la Comisión Europea, que tiene en su poder el contenido de una conversación que fue bautizada como la “Ronda de Múnich” y en la que se discutió la posibilidad de reducir las emisiones tóxicas con la ayuda de tanques pequeños de Adblue. Según la revista Stern, la Comisión estudia la posibilidad de abrir un proceso legal contra un “acuerdo de cártel”.

 La noticia  se conoce a los pocos días de que Daimler anuncuara que retirará voluntariamente más de tres millones de sus coches de la marca Mercedes-Benz en toda Europa y revisará su sistema para que no incumplan con las leyes medioambientales. Para ello, Daimler destinará hasta 220 millones de euros en una operación que, aseguran, no repercutirá en el bolsillo de sus clientes.

De esta manera, la empresa de Stuttgart ampliará masivamente la campaña que actualmente ya llevaba a cabo para readaptar sus vehículos diésel "en una estrecha colaboración y con la aprobación de las autoridades alemanas". Desde la primavera del 2016, Daimler ha sido obligada por Berlín a retirar temporalmente y analizar hasta 274.000 vehículos al año para comprobar sus emisiones contaminantes. "El debate público sobre los motores diésel está causando incertidumbre así que hemos tomado medidas adicionales para tranquilizar a los conductores", ha remarcado en el comunicado Dieter Zetsche, presidente ejecutivo de la compañía.

La reacción de Daimler llegó después de que el pasado miércoles 12 de julio se destapase que habían manipulado más de un millón de sus vehículos para falsear sus niveles de emisión de gases contaminantes y esquivar así los controles de las autoridades, una mala praxis que también practicó otros gigante de la automoción alemana”.

La adaptación de estos tres millones de vehículos empezará en las próximas semanas y debido al gran alcance de esta medida se ampliará por un largo período de tiempo. La dirección de Daimler trabajará en las próximas semanas junto al ministro de Transporte alemán Alexander Dobrindt para atajar cuando antes un escándalo que puede golpear severamente una industria del motor alemana que se ha convertido en las últimas décadas en un pilar esencial de su poderosa economía.

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