martes,25 enero 2022
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Sin fractura social, según la mayoría de los diarios

Los independentistas ganan mayoría absoluta de escaños pero no de votos en las elecciones catalanas

Redacción / La Moncloa
La candidatura Junts pel Sí, en la que se integran los partidos CDC y ERC, logró la victoria en las elecciones autonómicas celebradas ayer en Cataluña con el 39,57% de los votos, lo que le permitirá contar con 62 de los 135 diputados que forman el Parlamento autonómico. La CUP, el otro partido independentista que se presentaba a los comicios sumó el 8,21% de los votos y contará con 10 diputados, por lo que las formaciones partidarias de la secesión de Cataluña no alcanzaron el 50

Los primeros análisis de los diarios sobre los resultados electorales destacan de forma casi unánime que las candidaturas que defienden abiertamente la secesión de Cataluña -Junts pel Sí y la CUP- suman poco más del 47% de los votos emitidos, por lo que no alcanzan el mínimo exigible, más del 50%, para ganar un plebiscito, que es como estas formaciones habían planteado las elecciones autonómicas. Frente a las formaciones independentistas, el resto de los partidos del arco parlamentario suman cerca del 52% de los votos emitidos.

Como segunda fuerza política en estas elecciones se sitúa Ciutadans, que con el 17,91% de los votos obtiene 25 diputados, 16 más de los que obtuvo en 2012. El PSC obtiene el 12,72% de los votos y 16 diputados, por lo que pierde cuatro diputados respecto a las pasadas elecciones. La formación Catalunya Sí que es Pot se sitúa como cuarta fuerza parlamentaria con el 8,93% de los votos y 11 diputados. El referente más inmediato de esta formación, ICV-EUiA, obtuvo 13 escaños en las autonómicas de 2012. Como quinta fuerza política se sitúa el PP, que con el 8,50% de los votos obtiene 11 diputados, ocho menos que en los últimos comicios. La formación de izquierda independentista CUP se sitúa como la última fuerza política que integrará el Parlamento catalán, con 10 diputados y el 8,2% de los votos, tras ganar siete diputados respecto a las elecciones del 2012. Finalmente, Unió Democrática de Catalunya se queda fuera del Parlamento al obtener solamente el 2,51% de los votos.

Junts pel Sí necesitará a la CUP

Otro de los aspectos más destacados por la prensa es que la coalición ganadora de la elecciones, Junts pel Sí, necesitará los votos de la CUP para conseguir la mayoría absoluta en el Parlamento catalán. Ambas formaciones sumarían así 72 escaños, número suficiente para lograr formar un gobierno estable. Artur Mas, no obstante, podría tener problemas para ser investido como presidente de la Generalitat, ya que la CUP se ha pronunciado públicamente en contra de esa posibilidad en varias ocasiones. La suma de escaños de Junts pel Sí y CUP (72), además, supone un retroceso con respecto a los resultados que esas formaciones obtuvieron en 2012: entonces la unión de CiU (50), ERC (21) y la CUP (3) sumaba 74 escaños. 

 

 

Elecciones 2015

Elecciones 2012

votos

%

escaños

votos

%

escaños

Junts pel Sí

1.616.962

39,57

62

1.614.383

44,41

71 *

Ciutadans

732.147

17,91

25

275.007

7,57

9

PSC

520.022

12,72

16

524.707

14,43

20

Catalunya Sí que es Pot

364.823

8,93

11

359.705

9,90

13 **

PP

347.358

8,50

11

471.681

12,98

19

CUP

335.520

8,21

10

126.435

3,48

3

Fuente: La Moncloa.* Resultados de CiU+ERC ** Solo ICV-EUiA

 

No obstante, frente al descenso electoral de la coalición integrada por CDC y ERC, la CUP aparece en estas elecciones como una de las formaciones beneficiadas por el adelanto electoral, tal y como vaticinaban las encuestas. Con un 3,48% de los votos en 2012 y tres escaños, triplica ahora su representación en el Parlamento (10 escaños y 8,21% de los votos) y se convierte en la llave necesaria para acceder al gobierno de la Generalitat.

Ciutadans se afianza como segunda fuerza

Respecto al resto de fuerzas políticas, el partido que lidera Albert Rivera se sitúa como el que mayor ascenso logra en estas elecciones, al obtener un resultado que casi triplica los obtenidos en 2012, pasando de 9 a 25 diputados tras ganar cerca de medio millón de votos. Algunos diarios destacan, incluso, que si bien la lectura del ascenso de Ciudadanos en Cataluña resulta positiva para las formaciones constitucionalistas, se proyecta como un peligro para el PP y el PSOE de cara a las elecciones generales.

Respecto al PSC, según se señala, resiste a los envites de la coalición de izquierdas Catalunya Sí que es Pot, la marca de Podemos, y ocupa la tercera posición en el Parlamento (16 diputados), aunque perdiendo cuatro escaños, con el peor resultado de su historia. Catalunya Sí que es Pot consigue 11 escaños, muy por debajo de las expectativas con las que partía el partido respaldado por Podemos. Unió Democràtica de Catalunya no logra superar la crisis provocada por su ruptura con Convergència y se queda sin representación parlamentaria al no conseguir el 3% necesario de los votos para acceder al Parlament.

Una participación histórica

La participación en las elecciones catalanas de este 27 de septiembre alcanzó una cifra récord en unos comicios autonómicos, al superar en 10 puntos la registrada hace tres años y llegar al 77,46% de la población con derecho a sufragio. Según los datos oficiales difundidos por la Generalitat, ayer acudieron a los colegios electorales un total de 4.075.108 catalanes, de los cuales 4.037.594 votaron a las candidaturas presentadas, mientras que el resto se abstuvieron, o fueron en blanco o declarados nulos. Por provincias, Tarragona fue el territorio en el que más aumentó la participación, casi 9 puntos respecto a 2012, seguido de Lleida, Barcelona y Girona. La jornada electoral transcurrió con absoluta normalidad, si se exceptúan los abucheos a Artur Mas en el colegio al que fue a votar y los posteriores gritos a favor de la independencia, o el hecho de que en algunas mesas electorales se terminaron las papeletas debido a la alta participación.

Distribución de votos y escaños por provincias

 

Barcelona

Tarragona

Girona

Lleida

%

escaños

%

escaños

%

escaños

%

escaños

Junts pel Sí

36,06

32

41,60

9

56,05

11

55,16

10

Ciutadans

18,86

17

19,41

4

12,55

2

11,61

2

PSC

13,67

12

11,83

2

8,67

1

8,45

1

C. Sí que es Pot

10,13

9

6,47

1

4,77

1

4,29

0

PP

8,86

8

8,92

1

5,87

1

7,30

1

CUP

8,28

7

7,38

1

8,58

1

8,15

1

     Fuente: La Moncloa

 Mas se ve legitimado para avanzar

El número 4 de la lista Junts pel Sí y presidente en funciones de la Generalitat, Artur Mas, cree que en las elecciones ganó nítidamente el independentismo, según señaló en su primera comparecencia pública tras conocerse los resultados. Sin aludir directamente al Estado, Mas reclamó "que se acepte esta victoria del independentismo, que acepten la victoria de Cataluña y que acepten la victoria del sí". "Hoy tenemos una doble victoria. Ha ganado el sí pero además ha ganado la democracia y esto es importante", resaltó. Para el dirigente catalán "el resultado de estos comicios nos conceden una gran legitimidad para avanzar hacia la independencia de Cataluña", por lo que "las elecciones representan la victoria del plebiscito" que proponían los soberanistas". El presidente catalán también prometió administrar la victoria "con sentido de cohesión y concordia y con respeto a todos: a España, a Europa y al mundo".

En la misma línea, el presidente de ERC y número 5 de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, aseguró que tras los comicios hay "una mayoría más que suficiente" para avanzar hacia la independencia de Cataluña en los próximos meses. "Hace años que trabajábamos para obtener un mandato democrático sobre la independencia y esta noche lo tenemos", proclamó en la comparecencia conjunta de los candidatos de Junts pel Sí. Junqueras se mostró convencido que el proceso soberanista sale reforzado del 27-S: "En las próximas semanas nos tocará poner todos los fundamentos para hacer posible la Cataluña independiente por la que hemos trabajado. Estamos escribiendo las páginas más gloriosas de nuestra historia".

El cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, finalmente, afirmó que en estas elecciones el independentismo ha obtenido "el mandato democrático que queríamos", por lo que "no hay alternativa, el dique ya se ha roto". "La gente tiene derecho a que se la escuche, y hoy ha hablado, ha ganado el sí y hemos obtenido un mandato democrático, nadie puede decir que no tengamos ahora la legitimidad para hacer todo lo que hemos previsto a fin de construir un nuevo Estado", señaló.

Ciutadans exige la dimisión de Mas 

La candidata de Ciutadans a la Generalitat, Inés Arrimadas, afirmó anoche que, tras los resultados electorales logrados por los independentistas, Artur Mas "debe dimitir e irse a su casa". Arrimadas celebró que "la mayoría de los catalanes hayan dado la espalda" al presidente de la Generalitat, al que reclamó "unas elecciones de verdad, con programas y sin estar impregnadas por el carácter plebiscitario que le han querido dar los independentistas".

El presidente nacional de Ciudadanos, Albert Rivera, también valoró positivamente el resultado conseguido por su formación en Cataluña, aunque, como destacan los diarios, sus mensajes tuvieron una proyección más nacional. Los catalanes, según Rivera, "han dado la espalda a Mas y a su proyecto separatista y han optado por la unión y el cambio, puesto que queda claro que son más los que han votado unión que separación, más los que han votado cambio, pero un cambio sensato, sin populismo y sin ambigüedades". En este sentido, señaló que la vieja política del PP y del PSOE "ha muerto, el bipartidismo ha terminado y hoy empieza una nueva etapa política en Cataluña, pero también en España, de cambio y regeneración". Rivera finalizó pidiendo a los españoles que "la marea naranja que ha inundado las urnas en Cataluña se traslade también a las elecciones de diciembre para demostrar que queremos seguir siendo españoles, también en las generales".

Los socialistas llaman a tender puentes

El candidato del PSC a la Generalitat, Miquel Iceta, consideró un "éxito" el resultado conseguido por su partido "en un contexto de máxima polarización, tras sufrir una traumática escisión y ante la competencia con fuerzas emergentes". En su opinión, las elecciones de ayer demuestran que "sólo abriendo camino a la reforma federal se conseguirá volver a una situación de normalidad en Cataluña y restañar las heridas dejadas por el independentismo". El líder del PSC felicitó a Junts pel Sí por su victoria, pero subrayó que su resultado es "inferior" al que sumaron CiU y ERC en 2012, además de que "los que planteaban las elecciones como un plebiscito no han llegado al 50 % de los votos".

Desde Madrid, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, insistió en que "ha llegado la hora de abandonar el independentismo y abrir cauces de diálogo". En este sentido, se congratuló de que en el bloque del noa la independencia se hayan impuesto los discursos reformistas de Ciudadanos y del PSC. Para Sánchez, los independentistas han perdido claramente los comicios porque "han ganado en escaños, pero no en votos". "Una mayoría de catalanes ha dicho claramente que no quiere la independencia pero sí que quiere abrir un nuevo tiempo de convivencia, de diálogo, y reforma en el conjunto del país", afirmó. Para el líder del PSOE "Ahora, es el momento de tender puentes". "Dentro de la unidad de España y de la Constitución podemos hablar de todo, pero fuera de la Constitución no hablaremos de nada, de nada", remarcó. Por último, recordó la propuesta socialista de reforma de la Constitución y se comprometió a "reconstruir la unidad de Cataluña desde el Gobierno de España".

Catalunya Sí que es Pot: "en un callejón sin salida"

El candidato a la Generalitat de Sí que es Pot, Lluís Rabell, reconoció que los resultados conseguidos por su formación no son los que esperaban, por lo que ahora buscarán presentarse como una fuerza capaz de alentar el diálogo entre el bloque independentista y el resto de partidos en el Parlamento de Cataluña. "Desde luego no valoramos el resultado como un éxito, evidentemente, hemos obtenido un resultado inferior a nuestros objetivos y nuestras expectativas. No hemos conseguido darle la vuelta a la polarización que ha dominado esta campaña", señaló. No obstante, añadió Rabell, "creemos que el compromiso con las reivindicaciones sociales que hemos defendido durante la campaña ganará peso en los próximos meses". "Entendemos que estamos en una carrera de fondo", concluyó.

En la misma línea, Pablo Iglesias, líder de Podemos, reconoció que los datos conseguidos por Catalunya Sí que es Pot son "altamente decepcionantes". "Hemos apostado por el sentido común y la responsabilidad de Estado y eso no ha funcionado en esta campaña", afirmó. "A lo mejor ha sido un error hablar de derechos sociales en esta campaña. Pero vamos a seguir haciéndolo", añadió en referencia a sus críticas continuadas a los recortes sociales acometidos por la Generalitat durante los mandatos de Artur Mas. Iglesias concluyó que los resultados de las elecciones catalanas "dejan la situación en un callejón sin salida. Y España no necesita un presidente del Gobierno que amenace a los catalanes con enviar el ejército. Necesita un presidente con voluntad de escuchar y yo quiero ser ese presidente".

El PP ve al independentismo derrotado

Tras subrayar que el independentismo ha salido derrotado de estas elecciones, el candidato a la Generalitat por parte del PP, Xavier García Albiol, reconoció ayer que su partido "no puede estar satisfecho" por los resultados obtenidos en estas elecciones. En la misma línea, el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, admitió que su partido no puede sentirse satisfecho porque esperaba cosechar más apoyos en las elecciones catalanas. Casado subrayó, no obstante, que los independentistas no han superado el 50% de los votos, algo que, a su juicio, evidencia que "no tienen mayoría para seguir con un proceso ruinoso para los catalanes". "No estamos satisfechos con el resultado pero nos quedamos con que el desafío separatista ha fracasado", subrayó. "Ahora", añadió, "miles de españoles miran al Gobierno porque es el garante de la unidad de España". "Mañana todo seguirá igual en Cataluña, puesto que desde el Gobierno del PP se va a seguir garantizando la legalidad e impidiendo cualquier proceso rupturista", concluyó.

La CUP quiere un candidato de consenso

Tras mostrar su satisfacción por los resultados electorales obtenidos por su partido, Antonio Baños, candidato a la Generalitat por la CUP, señaló anoche que su lista quiere "un Govern de concentración y una figura de consenso que lo presida". El proceso soberanista, según afirmó, "no pertenece a una persona, pertenece a mucha gente". Además reiteró que su formación no apoyará la investidura de Mas, "como dijimos cada día a lo largo de la campaña". Baños apostó por una nueva legislatura "en la que se atienda a las personas con más necesidades, mientras caminamos hacia la república catalana".

Durán dimite tras el fracaso de UDC

El líder de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Antoni Duran Lleida, puso ayer su cargo a disposición del partido después de que la formación que dirige se haya quedado sin representación parlamentaria al no rebasar el umbral del 3 % necesario para obtener diputados. "No sólo no hemos ganado, hemos perdido", apuntó Durán en una rueda de prensa donde precisó que su continuidad en Unió la votará el próximo consejo nacional el 17 de octubre. Aunque el partido "ha hecho una buen campaña", dijo Durán, UDC no ha podido superar la crisis provocada por la ruptura con Convergència, "ni la compleja situación política". No obstante, "Unió continúa y continuará y será una opción nítida y clara en las elecciones generales", recalcó, tras poner de relieve que el resultado obtenido por la coalición Junts pel Sí "no les legitima en absoluto para continuar con su opción independentista".

Las elecciones catalanes, en la prensa

Todos los diarios abren sus portadas con las elecciones catalanas, con interpretaciones coincidentes en el caso del los diarios editados en Madrid, y más matizadas en los catalanes. "Los independentistas ganan las elecciones y pierden su plebiscito", titula EL PAÍS a toda página, tras subrayar que los partidos que proclaman la secesión de España "se han quedado a más de dos puntos del 50% de los votos". EL MUNDO, en esta línea, destaca que "la mayoría de los catalanes dicen no a la independencia" al no llegar al 50% de los votos. Según interpreta ABC en su portada, "Cataluña no se quiere ir", puesto que el 52% de los electores dice no a la independencia. "Mas no consigue sus objetivos, pierde el plebiscito y queda en manos de los radicales de la CUP", resalta LA RAZÓN.

En la prensa catalana, LA VANGUARDIA destaca a toda página "El sí se impone", y como segundo titular "Artur Mas dice que no aflojará y se reafirma en el proceso". "Amarga victoria" titula EL PERIÓDICO, para resaltar que el sí gana en Cataluña "pero el independentismo se queda sin mayoría".

Los diarios económicos también destacan en portada los resultados de las elecciones catalanas. "Mas pierde su plebiscito", titula CINCO DÍAS. "Mas mantiene su desafío pese a su rotundo fracaso electoral", añade EL ECONOMISTA.

Editoriales 

Derrota y victoria: Los secesionistas han perdido, pero se debe abrir cauce al diálogo(EL PAÍS ): Nadie puede ignorar el resultado de las elecciones catalanas. Todos, también el Gobierno, deben reaccionar. La ciudadanía catalana se ha mostrado severamente fracturada en dos bloques, de distinta aunque de similar dimensión. Las fuerzas partidarias de la secesión, con casi el 100% de los votos escrutados, no alcanzaban ni de lejos la mitad de los votos. Como el plebiscito que desearon sus organizadores, pues, los secesionistas han perdido claramente la partida. Es un factor fundamental, especialmente en la arena internacional, ya que en cuestiones de este género se exigen no sólo mayorías simples, sino reforzadas. Ahora bien, como elecciones de especial importancia, han resultado contundentes en favor del independentismo, lo que da a Junts pel Sí la legitimidad para continuar su estrategia proindependentista, siempre que lo haga ateniéndose estrictamente a la legalidad. Por todo ello, nadie, tampoco el Gobierno central puede hacer oídos sordos al resultado. Debe reaccionar con urgencia ofreciendo cauces para el diálogo y vías de solución que puedan dar respuesta al deseo de cambio expresado sólidamente por los catalanes; vías de solución con la firma del Gobierno, que no puede seguir cediendo la iniciativa a los tribunales de justicia.

El separatismo pierde su plebiscito(EL MUNDO): La apuesta soberanista de Artur Mas y Oriol Junqueras se estrelló ayer en las urnas. Mas ha utilizado las instituciones con fines propagandísticos y se ha presentado como el paladín que iba a llevar a Cataluña a la independencia. Sólo ha conseguido perder votos y dividir a los catalanes. Es impensable que pueda seguir liderando su partido y presidiendo la Generalitat. Tampoco se lo va a permitir la CUP, por lo que los días políticos del actual presidente catalán están contados. Los resultados de ayer trazan un escenario de enorme inestabilidad política en Cataluña, con la posibilidad de que el nuevo Govern no pueda terminar la legislatura ni, por supuesto, llevar a cabo sus planes independentistas. Entre los partidos constitucionalistas, el gran triunfador de las elecciones es Ciudadanos, que ha acertado en la campaña con sus mensajes y se ha convertido en la gran alternativa al nacionalismo a medio plazo. Por el contrario, el PP es uno de los perdedores de ayer, lo que pone en evidencia que sus planteamientos no han llegado al electorado. Las expectativas nacionalistas han quedado muy frustradas, pero ello no debe servir de excusa para paralizar la necesaria regeneración que necesita España para hacer atractiva la convivencia a todos los ciudadanos, sin distinción de territorios.

 

Una oportunidad para el pacto: La sociedad catalana no se ha fracturado (LA VANGUARDIA): De las elecciones de ayer se desprende que la sociedad catalana es muy plural pero no se ha fracturado, como capciosamente pronosticaron algunos. Pero también es cierto que los resultados configuran dos mitades con respecto al proyecto independentista. Y a partir de ahora, ¿qué? Los resultados dejan bien a las claras que ha sido una mala política mantener de forma férrea la ley como dique del independentismo, sin tratar de ofrecer una salida política. Algo deberá cambiar, pero a juzgar por las declaraciones de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, no parece que ni el Gobierno ni el PP vayan a tomar la iniciativa en esta cuestión antes de las elecciones legislativas. Rajoy debe dar un giro a su política catalana porque, en definitiva, la experiencia demuestra que es en Cataluña donde se ganan o pierden las elecciones en España. Rajoy no puede esperar a que pasen las generales para abordar el conflicto catalán. Es urgente que empiece a tomar decisiones si no quiere que resulte aún más difícil encontrar una solución.

 

Una victoria que complica la salida (EL PERIÓDICO): Ahora podrán hacerse lecturas diversas, pero algo está claro: los catalanes han llenado las urnas. Nadie podrá decir que el futuro de Cataluña se construye sobre silencios. Si siempre hemos sostenido que el diálogo y el pacto son la única salida posible en una Cataluña tan plural, tras estas elecciones creemos que la receta se hace más imprescindible que nunca. La movilización ciudadana no da excusa a los políticos. La pluralidad no significa división si se impone el diálogo. Con acentos ciertamente muy diversos, los catalanes le han recordado a Rajoy que así no se puede seguir. Sólo el 8,47% de los sufragios ampara su quietismo. Un motivo más para que a partir de hoy el presidente del Gobierno entienda que el problema catalán no se arregla con el paso del tiempo.

El independentismo, derrotado en Cataluña (ABC): El independentismo ha sido derrotado en Cataluña. Esto debería significar algo más importante que el fin político de Artur Mas: la aceptación por los nacionalistas de que no tienen mayoría social para separar a Cataluña de España. En estas elecciones se ha consolidado el proceso de sustitución del PP por Ciudadanos como formación de referencia para los votantes no nacionalistas en Cataluña, que pasa a liderar la oposición constitucionalista en el Parlamento catalán. En el lado separatista, las cifras demuestran que la verdadera dimensión de la aparente victoria nacionalista es, en realidad, una derrota sin paliativos porque pierde posiciones frente a la legislatura anterior. La independencia tiene hoy menos apoyos que en 2012. En definitiva, la mayor participación ha supuesto un incremento de votos y escaños para los partidos constitucionalistas. Existía la Cataluña silenciosa y esta vez ha dejado de serlo. Ahora se abren tres incógnitas: primera, qué pasará con Artur Mas. La segunda, cómo gestionará el independentismo su mermada mayoría absoluta en el Parlamento y su retroceso en el apoyo popular. Y la tercera cuál será la influencia de estos resultados en la política nacional.

 

Artur Mas pierde su "plebiscito"(LA RAZÓN): No sólo ha perdido su forzado "plebiscito", sino que, además, ha dejado una Cataluña fracturada y sin proyecto de gobierno. Mas sabe, aunquelo oculte tras un discurso equívoco, que ha fracasado en su proyecto secesionista con más de la mitad de los ciudadanos -el 53 por ciento- que han optado por formaciones que no ponen en cuestión la pertenencia a España. Los dirigentes separatistas pueden engañarse y tratar de convencer al resto de los ciudadanos de que han obtenido un mandato popular para proseguir con su proyecto de independencia, pero nadie en su sano juicio forzaría un proceso de tal naturaleza contando con menos de la mitad de los votos. El problema fundamental para Cataluña ahora es el periodo de inestabilidad política e institucional que se avecina.

 

Condenados al entendimiento (CINCO DÍAS): Sea por la presión de la crisis, sea por pasividad, el Gobierno de Madrid ha dejado pudrir en parte el problema, y seguramente ha contribuido también a su encono. Ahora se ha rearmado jurídica e institucionalmente para hacer frente al desafío, pero bueno sería si las armas de las que ha dotado al Constitucional no se desenvainasen. Madrid y Barcelona están condenados a entenderse. Necesitamos meses de diálogo de verdad. Casar los anhelos nacionalistas posibles con la unidad constitucional y la solidaridad financiera nacional es la alambicada cuestión. Pero es ineludible.

 

Artur Mas fracasa y debe marcharse (EL ECONOMISTA): Artur Mas estuvo dispuesto a todo para que Juntspel Sí arrasara, desde dinamitar su propio partido hasta impedir una gestión normalizada de la Generalitat. Para compensar tan alto precio no bastan los 62 escaños obtenidos. Mas solo logra empeorar sus resultados respecto a 2012 y termina de arruinar su carrera política al quedar a merced de un pacto con una formación de ideología opuesta a la suya, la CUP, que dejó claro su rechazo a respaldar que un político tan marcado por la corrupción en CDC vuelva a ser presidente. La principal conclusión del 27-S es que el desafío que Mas planteó para alcanzar la mayoría ha fracasado sin paliativos y que ha llegado el momento de que el todavía presidentse eche a un lado, como ocurrió en Escocia.

 Otras valoraciones

 Cataluña se queda (Bieito Rubido. ABC 2) Los catalanes no se quieren ir, a tenor de los resultados del 27-S. Se demuestra, por tanto, que no existe ambiente suficiente, ni legalidad, ni legitimidad, para seguir empujando a la sociedad a los extremos a que Artur Mas ha llegado a abocarla.

Sismologías (Màrius Carol. LA VANGUARDIA) Desde el soberanismo se ha sabido crear un relato ilusionante que gana adeptos, sin que desde el Gobierno se haya sabido crear un contrarrelato. Y, sobre todo, no ha explorado una tercera vía que permitiera un encaje de Cataluña con España sin esperar a los sismógrafos

Triunfo claro, mandato insuficiente (Enric Hernández. EL PERIÓDICO) Las dificultades para investir presidente y conciliar programas electorales anticipan una etapa de ingobernabilidd y otra legislatura interrupta.

Españoles, a las urnas cuanto antes (Juan Luis Cebrián. EL PAÍS) Se ha roto el consenso constitucional en una comunidad autónoma muy importante. Si no se toman medidas que refuercen el compromiso democrático de los españoles, puede ser el anuncio de una crisis global del sistema político.

Cataluña no se mueve (Ignacio Camacho. ABC) En minoría de votos y con menos escaños que en 2012, la masa crítica del independentismo se ha estancado. Los catalanes, todos los catalanes, tendrán que seguir cumpliendo las leyes españolas, todas las leyes

No ha habido ´sorpasso´ (Anabel Díez. EL PAÍS) Este resultado lo utilizará Sánchez para situarse en el centro del tablero y ofrecerse para aglutinar un proceso de diálogo para avanzar hacia la España federal que termine con un referéndum al final de la próxima legislatura.

La Historia tendrá que esperar hasta diciembre (Lucía Méndez. EL MUNDO) Las estrategias de Artur Mas y de Mariano Rajoy se han saldado con un fracaso en las urnas. Rajoy no se puede permitir ni más platos ni más vasos para las generales.

Pintan bastos (A. Martín Beaumont. LA RAZÓN) A finales de julio, las encuestas para los populares eran demoledoras. El presidente de los populares reaccionó demasiado tarde. Innegable. Las caras de los mandatarios populares anoche lo decían todo. El asalto a la Moncloa está muy abierto. Y las cartas repartidas en Cataluña no son las mejores para Rajoy.

Una proposición inaplicable (Javier García Fernández. EL PAÍS 14) El Constitucional no tiene posibilidad de atajar una rebelión. Eso corresponde a órganos políticos.

Adiós, Cataluña (Jorge M. Reverte. EL PAÍS) Cataluña ya está rota en dos comunidades casi igual de numerosas, y España ya está rota, dividida también en dos comunidades que van a tardar mucho en quererse como hermanos

Gana Ciudadanos (Curri Valenzuela, ABC) Ser capaz de haber logrado llevarse votos del PP y de CiU simultáneamente permite a Rivera asumir ese papel de centralidad tan políticamente correcto que lo convierte en el líder de la oposición a los independentistas. Ahora o a partir de diciembre.

Ciudadanos de España (F. Jiménez Losantos. EL MUNDO ) La bisagra para gobernar España será un partido que defiende la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos en toda España.

Es lunes, esto es España (Julián Cabrera LA RAZÓN) En este lugar de España toca afrontar un diálogo leal con el Gobierno.

No es la libertad, es la democracia (Lluís Bassets. EL PAÍS ) La lección que recibe el PP valdrá para todos: no se puede gobernar España contra Cataluña y ni siquiera sin Cataluña. Tampoco Cataluña puede ser independiente con el 50 por ciento de los ciudadanos que no lo desean o están abiertamente en contra.

Seguimos siendo españoles (Josep Ramón Bosch. LA RAZÓN) Ha quedado claro que la separación ni la queremos ni nos conviene.

No pienses en un plebiscito (Manuel Cruz. EL PAÍS) Lo que de veras importa es que se ha llevado a cabo el ensayo general de la partición del país en dos. He aquí algo que nadie (insisto: nadie) debería celebrar.

¿Váyase, señor Rajoy? (Rubén Amón. EL PAÍS) Ha sido una campaña desastrosa la del PP. Y la del Gobierno. Por superposición. Y porque el asedio de argumentos intimidatorios se ha demostrado contraproducente.

La otra mitad en Cataluña (Arcadi Espada. EL MUNDO ) Veremos si la CUP consiente que Mas sea presidente o si Mas y Junqueras transigen con que lo sea Romeva.

Juntos porque sí (Manuel Marín. ABC) Señores Mas y Junqueras ¿Qué necesidad había? Hasta ayer disponían de 71 escaños. Hoy tienen 62. Desde hoy, su proyecto secesionista ha naufragado por más que intenten sobreactuar el valor real del pírrico triunfo obtenido anoche. El efecto contagio de su delirio rupturista se ha quedado a medias.

Sin plumas y cacareando (Alfonso Rojo. LA RAZÓN ) Rabell ha sido un candidato flojo, con olor a antiguo y tono de fábrica.

Cambio de corriente (José Mª Carrascal. ABC) Los resultados de las elecciones catalanas no han sido tan malos como se temía. Y si los nacionalistas insisten en su carácter plebiscitario, las han perdido.

Frescura ciudadana (Fernando Rayón. LA RAZÓN ) Albert Rivera ha sido, sin duda el gran triunfador de las elecciones, con una candidata apenas conocida. ¿La clave? Una campaña sencilla y clara y un discurso también sencillo; apenas dos cuestiones: lucha contra la corrupción y unidad de España.

Otra derrota amarga (Javier Blánquez. EL MUNDO) Junts pel Sí se ha ganado el derecho a gobernar, y ahora que se pongan de acuerdo en esa jaula de grillos si pueden.

¿Quién será el gallina? (Isabel San Sebastián. ABC ) Ahora Mas está obligado a mover ficha y hacerlo antes de que las grietas ideológicas que minan a los "juntos por el sí" socaven el edificio hasta dejarlo reducido a escombros.

El daño ya está hecho (Pedro G. Cuartango. EL MUNDO ) Cataluña se ha convertido en tierra extraña para los no nacionalistas y la mitad de sus ciudadanos no se siente representada por sus gobernantes.

Resistió la rosa (Abel Hernández. LA RAZÓN) El PSOE está en la encrucijada, con un liderazgo débil y un programa confuso. Aunque, a duras penas, en Cataluña resistió la rosa, pero quedó ajada.

Doble poder (Gabriel Albiac. ABC) Antes de que la Generalidad se proclame Estado independiente Catalán, la Generalidad debe ser disuelta. Todo tiempo perdido se revelará suicida.

Los jardineros del odio (Juan Manuel de Prada. ABC ) Que el nacionalismo siembra el odio en las masas es algo requetesabido. Ese odio ha tenido unos jardineros que han mimado su planta venenosa.

Tarjeta roja (Mikel Buesa. LA RAZÓN) Los electores nacionalistas le han sacado la tarjeta roja a Unió, le han expulsado de momento y, seguramente, le han puesto en el borde del sumidero de la historia.

Historia de un conejo (Salvador Sostres. ABC) Mas tensó la cuerda y se le murió el conejo en las manos. Cataluña es algo más que un líder ensimismado. Las elecciones de ayer las ganó España.

Horizonte constitucional y español (José Mª Marco. LA RAZÓN) Los independentistas no han logrado la mayoría absoluta, han ganado los partidarios de que Cataluña siga en España. De las dos organizaciones que la crisis ha hecho emerger, los votantes han optado por una renovación moderada.

Ciencia y fronteras (César Nombela. ABC) En Cataluña radica una buena parte de las instalaciones de investigación que sostenemos con los recursos de todos.

Monterroso sigue aquí (Sabino Méndez. LA RAZÓN ) Después de los resultados, hay algo que todos los catalanes, nos guste o no, hemos de admitir: el dinosaurio sigue ahí.

El peligroso juego de la secesión (Inocencio Arias. LA RAZÓN) Ningún Estado surgido de la secesión unilateral ha sido admitido en la ONU contra la voluntad del Estado anterior.

Fracturas dentro de cada bloque (Pablo Simón. EL PAÍS) Dada esta correlación de fuerzas, se puede dar por iniciada la precampaña de las elecciones generales, las cuales determinarán qué mayoría parlamentaria y qué Gobierno deberá encarar el reto que viene desde Cataluña.

Unas elecciones ahogadas (Jordi Cruz. EL PAÍS) Leídas como un plebiscito, amputan el voto individual de cerca de la mitad de Cataluña y defender eso es defender un plebiscito fraudulento o unas elecciones estranguladas.

El momento de los líderes (Ignacio Urquizu. EL PAÍS) En los últimos cuatro años, los catalanes han votado en cuatro ocasiones y siempre el resultado ha sido el mismo: una sociedad plural.

Qué Gobierno y para qué (Javier Ayuso. EL PAÍS) La gobernabilidad en Cataluña está complicada, salvo que haya pactos extraños al margen de las fuerzas políticas existentes.

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