domingo,17 octubre 2021
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La ciencia reafirma el valor de la unidad para el trabajo

Los sindicatos intentaron superar su debilidad el 1 de mayo

Redacción
Decenas de miles de personas participaron este Primero de Mayo en las manifestaciones convocadas por CC OO y UGT en 76 ciudades españolas para reivindicar la lucha contra la pobreza salarial y social y la recuperación de los derechos perdidos durante los últimos años. Se les sumaron representantes de PSOE, Ciudadanos, Podemos e IU, ante quienes lamentaron no celebrar la jornada con un Gobierno de cambio y reclamaron mayor participación y defensa de los trabajadores en las próximas elecciones.

Ambos sindicatos aprovecharon la celebración para sacar a la calle sus exigencias al futuro Gobierno,dando muestras con las manifestaciones conjuntas de unidad, que según las investigaciones científicas demuestran en España un efecto positivo y significativo sobre el incremento salarial real pactado en convenio colectivo. Pero los editoriales publicados ante la jornada por los principales diarios españoles, al igual que el hecho de que en muchas capitales apenas llegaran a congregar a cientos de personas, muestran una debilidad de los sindicatos, coincidente por otra parte con la pérdida de poder adquisitivo de los salarios durante los últimos años. Algunos medios extendían sus críticas a espacios informativos, al señalar que CCOO y UGT cobran casi tres millones de euros por 82.000 delegados en empresas que cerraron durante la crisis. De los 280.000 representantes sindicales, el 30% no ejerce esa labor (caso de LA RAZÓN en una doble página).

Antes y después de la manifestación unitaria de Madrid, los líderes emitieron declaraciones y opiniones como que "los partidos no han estado a la altura tras las elecciones" (Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CCOO), y "el recurso de que no hay dinero se ha acabado, sí que hay dinero, pero hay que repartirlo" (secretario general de la UGT, Pepe Álvarez).

Ambos encabezaron la manifestación que comenzó a las 12.00 horas en la Plaza de Neptuno para finalizar en la Puerta del Sol, donde intervinieron junto a otros líderes madrileños. Antes, Álvarez y Toxo, junto con los Secretarios General de UGT y CCOO de Madrid, mantuvieron un encuentro informativo donde al igual que en otras intervenciones el nuevo lider de UGT  instó al Gobierno a “abandonar ya el rollo de que no hay dinero” y calificó de “golfos y golfas” a quienes se llevan sus fortunas a paraísos fiscales.

Álvarez también se ha preguntado cómo el ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, puede decir que está satisfecho con los datos de paro y la evolución de la economía cuando 5 millones de personas están paradas, uno de cada cuatro contratos tiene una duración de una semana o menos y miles de hogares carecen de cualquier tipo de ingreso.

Por su parte, el líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, dijo que lo peor “no es que se repitan las elecciones” el 26 de junio, sino que se vuelvan a repetir los errores que hasta ahora cometió el Gobierno. Añadió que la izquierda tiene “la obligación” de ponerse de acuerdo, tras pedir a los ciudadanos que voten “masivamente” en las urnas.

Fernández Toxo, al igual que su homólogo de UGT, expresó su apoyo a los sindicalistas que tienen pendiente juicios por la defensa del derecho de huelga y pidió la derogación del punto 3 del artículo 315 del Código Penal.

El líder de UGT, que es la primera vez que participaba en esta manifestación como secretario general, afirmó que este Primero de Mayo representa un “punto de inflexión” en la lucha para recuperar los derechos perdidos: empleo de calidad, contrato relevo que permita que miles de jóvenes comiencen a trabajar y un plan de industrialización deberían ser “ejes centrales” del debate político en los próximos meses.

Por su parte, el líder de CCOO pidió a las partidos de izquierda, “con los que había mucha expectativa y mucha ilusión”, que no sigan defraudando las ganas de cambio de la mayoría de los ciudadanos. Y reiteró la necesidad de que las fuerzas de izquierda conviertan el voto en una opción de cambio para el progreso.

Toxo reclamó revertuir las políticas de austeridad y de ajuste que han provocado que se hayan dejado de gastar 50.000 millones en sanidad, educación, dependencia y servicios públicos, mientras España soporta un fraude fiscal de los más altos de la Unión Europea. 

Presencia de líderes políticos

"Contra la pobreza salarial y social. Trabajo y derechos" fue el lema elegido para la manifestación central de Madrid, a la que asistieron el líder del PSOE, Pedro Sánchez; la secretaria de Empleo del PSOE, Luz Rodríguez; la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís; el diputado de IU Alberto Garzón; y el coordinador federal de IU, Cayo Lara. El líder de Podemos, Pablo Iglesias, acudió a otra fuera de Madrid.

"Hay quien quiere que la convocatoria de unas nuevas elecciones se convierta en una nueva frustración. Hay que llenar las urnas de para cambiar las cosas. Que ningún trabajador se quede en casa", pidió el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, mientras su predecesor, Cándido Méndez, estaba entre el público.

Por CC OO, Ignacio Fernández Toxo, afirmó que es obligación delos líderes políticos convertir el voto en una opción de Gobierno, de cambio, por el progreso".

Auque ninguno pedía el voto para un partido en concreto, reiteraron que reclaman un voto a los partidos de izquierdas para que se conforme un Ejecutivo de izquierdas: un programa de Gobierno "con vocación de dar un giro social", según Fernandez Toxo, "una oportunidad" para conseguir conquistas sociales, según Álvarez. Según el líder de UGT, Gobierno, partidos políticos y patronales deben ser conscientes de que los problemas de la gente no pueden esperar porque el "no hay dinero se ha acabado" y ahora el tema es "cómo repartir la riqueza". En esta línea, planteó que los 80.000 millones de euros que no se recaudan por fraude fiscal se destinen a políticas sociales.

Tanto UGT como CC OO subrayaron que la manifestación de este año tuvo "clara intencionalidad política" y ha sido una llamada de atención a los partidos para que hagan una campaña electoral de debate político y no de reproches y culpas. Entre las reivindicaciones de los sindicatos destacó un plan de choque para el empleo en todas sus dimensiones, lad erogación de las dos reformas laborales, otra reforma fiscal y el aumento de los salarios de manera coherente con la fase de crecimiento económico y también del salario mínimo.

Además, UGT y CC OO piden que se impulse una potente política industrial, que se revierta la reforma de las pensiones, se implemente una nueva prestación de ingresos mínimos que garantice una prestación a todas las personas sin empleo y sin ingresos suficientes y que se mejore la prestación por desempleo.

Editoriales previos de la prensa

El cambio diferido (EL PAÍS): No basta con su presencia nominal; la sociedad española necesita de su presencia real para mantener el equilibrio. Una de las rémoras que arrastra la sociedad española es la ausencia de una discusión abierta sobre el papel de los sindicatos dentro de las propias organizaciones sindicales. Los sindicatos se resisten a la autocrítica y son impermeables a las críticas que proceden del exterior, que se suelen despachar con el estribillo ´ataques de la derecha a la función sindical´. "Por lo demás, y por desgracia, el universo sindical parece menguar progresivamente. Parece necesario exigir un debate urgente sobre la función que tienen que jugar en las empresas y en el conjunto de la política española. No basta con su presencia nominal; la sociedad española necesita de su presencia real para mantener el equilibrio".

Un Primero de Mayo casi sin sindicatos (EL MUNDO) La casi desapercibida celebración del Primero de Mayo, con incidencia mínima en la opinión pública incluso en los años más duros de la crisis, es la constatación de la pérdida de influencia del sindicalismo en la sociedad española. Las cúpulas sindicales no están sabiendo adaptarse a la situación laboral que provoca la llegada de una nueva economía que genera unas relaciones laborales distintas a las que regían hasta ahora. A esto se suman las consecuencias de las sucesivas reformas laborales, que han ido mermando el poder de los aparatos sindicales. En este sentido, la de 2012 ha sido decisiva, al dejar las decisiones de la negociación colectiva en el ámbito del comité de empresa y de la dirección de cada compañía. Es necesario que los sindicatos se adapten a estos nuevos tiempos. Y tienen que hacerlo cuanto antes porque son imprescindibles en el ámbito de las relaciones sociales en un país democrático. El sindicalismo en España necesita una reconversión, y sólo la puede hacer él mismo desde dentro.

Sindicatos de clase a costa del erario público (LA RAZÓN):  Nunca se acaba de perder la esperanza, cuando llega el Primero de Mayo, de que ese sea el año en que los sindicatos de clase, CC.OO y UGT, sean capaces de afrontar la catarsis que se espera de ellos desde hace tiempo. La Fiesta del Trabajo, que se celebra hoy, tampoco será la que alumbre un nuevo tiempo para que el ejercicio del derecho a la libertad sindical deje de dar cobijo a una anacrónica estructura de poder desprestigiada por los escándalos, contestada por la opinión pública y cada día más distante de la realidad empresarial y de los intereses de los trabajadores, como demuestra el bajo nivel de afiliación. Los sindicatos están parapetados en un discurso del siglo pasado y sirven a la estrategia de la izquierda política para forzar un cambio de gobierno que favorezca sus intereses, no los de los trabajadores.

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