lunes,6 diciembre 2021
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Sin los 4 millones de acogidos,España tendría 34% de paro

Mucho interés de avance en la Comisión de Seguimiento Tripartita para los ERTEs tras el 30 de junio

Redacción
Arrancó este miércoles la Comisión de Seguimiento Tripartita Laboral para definir las medidas extraordinarias vinculadas a los ERTE tras el 30 de junio. En la primera sesión se ha elaborado la hoja de ruta de los trabajos que se van a desarrollar.La Comisión se reunirá los miércoles, con carácter semanal, hasta el 24 de junio.· La primera sesión se ha desarrollado "en un clima de mucha cordialidad y de mucho interés por avanzar", según ha explicado el secretario de Estado de Empleo.

Este inicio de la Comisión de Seguimiento suscitó que el Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos estimara publicamente que más de 900.000 trabajadores incluidos en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) aun no cobran la prestación por desempleo a mediados de mayo, por lo que "muchos llevan desde el mes de marzo sin ingresar ni un solo euro". Declaración registrada horas despues de que el presidente del Gobierno dijera en el Congreso que el sistema de protección mantiene las rentas mensuales de 7 millones de personas, el 31% de la población activa total. Pero el Ejecutivo negó rotundamente el dato: “Se han tramitado todos los ERTE y ahora estamos en la fase de subsanar errores”, dijeron desde el Ministerio de Trabajo. “Los ERTE que no se ha pagado es porque se ha detectado algún fallo. Hay mucha casuística: errores en el número de cuenta bancaria, el número del DNI, en el formulario…”, etc.

Asistieron a este arranque de la Comisión de Seguimiento el secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, la directora general de Trabajo, Verónica Martínez Barbero, y el director general de la Tesorería General de la Seguridad Social, Andrés Harto Martínez, junto con representantes de los sindicatos CCOO y UGT y de las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME.La Comisión forma parte del Acuerdo Social en Defensa del Empleo firmado por el Gobierno y los agentes sociales el pasado 11 de mayo.

El secretario de Estado de Empleo y Economía Social, Joaquín Pérez Rey, resaltó al término de la misma que “el objetivo es evaluar la situación de los distintos sectores de actividad y tomar una decisión antes del 30 de junio que ofrezca una salida segura y confiable a la situación de trabajadores y empresas que se vean afectados aún por las medidas que tienen que ver con la gestión de la pandemia”

En la primera reunión se han fijado los criterios, que se basarán en datos técnicos, que guiarán los trabajos para consensuar un acuerdo respecto a la extensión de los ERTE, la protección del empleo, las prestaciones para los trabajadores y trabajadoras y las exoneraciones de cuotas para las empresas.

España alcanza los 4 millones de trabajadores con ERTEs, menos que en otros países europeos con esquemas similares, aunque sin ellos el paro estaría ya en el 34%

Antes de que el Consejo de Ministros aprobara desligar los ERTE del estado de alarma, ampliándolos así hasta el 30 de junio y se firmara el correspondiente  acuerdo con patronal y sindicatos, el Plan de Estabilidad remitido por el Ejecutivo a Bruselas elevaba ya a cuatro millones el número de empleados protegidos por este instrumento. La Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) estima que, si no fuese por este mecanismo, la tasa de paro, habría llegado al 34%,cuando la máxima de la pasada crisis alcanzó el 27% en 2013.

ese a la importancia de los ERTE, su peso en España está siendo menor que en otras potencias europeas, en las que la cifra de acogidos se multiplica casi por cuatro, como es el caso de Francia, según los datos del Instituto Sindical Europeo (ETUI, por sus siglas en inglés), recogidos por CincoDias. España está a la cola en el número de empleados afectados por estos mecanismos en comparación con las principales potencias. En Reino Unido ya son más de seis millones; en Italia unos 8,3; en Alemania llegan a los 10; y en Francia superan los 11 millones. El 47,8% de los trabajadores galos está protegido por este mecanismo; en Italia, la cifra llega al 46,6%; porcentaje que baja al 26,9% en Alemania. España tiene al 24,1% de sus trabajadores bajo el paraguas de los ERTE, cifra que baja cinco décimas en el Reino Unido. Suiza, con 1,9 millones de personas acogidas a estos instrumentos, es el país europeo con mayor porcentaje de protección (casi el 50%). En Países Bajos y Bélgica, con 1,7 y 1,3 millones de afectados por ERTE, respectivamente, los porcentajes se sitúan en el 23,2% y el 31,5%. Portugal, uno de los países que más destacan por haber conseguido sortear los efectos de la crisis sanitaria y económica, tiene al 5% de sus trabajadores bajo estos planes, unos 200.000, aproximadamente.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a los máximos representantes de los agentes sociales, rubricaron el lunes 11 de mayo en Moncloa un nuevo pacto para reforzar el mecanismos de los ERTEs. La fotografía, con la distancia de seguridad de rigor entre la plana mayor del Gobierno y los dirigentes patronales y sindicales, ha causado fricciones en el seno de la CEOEFoment del Treball, el socio catalán de la organización presidida por Antonio Garamendi, calificó de "insuficiente y perjudicial" el contenido para las empresas, según ha manifestado en un comunicado. Las condiciones para sacar progresivamente a trabajadores del erte y las contrapartes para que las empresas tengan vetado efectuar despidos en los meses venideros no satisficieron a la patronal liderada por Josep Sánchez Llibre.

El acuerdo firmado también crea una comisión que pretende negociar nuevos incentivos para prolongar los ertes, pero con un enfoque a sectores de la actividad y a territorios, según la afectación de la pandemia. Fuentes del Ministerio de Trabajo afirmaron que esperan poder concretar en breve nuevos acuerdos y desde los sindicatos urgen a trabajar mecanismos pactados para evitar que parte de los actuales ertes, que afectan a 4,2 millones de trabajadores, se convierten en expedientes de despido colectivo.

"Ahora es el momento de ejercer una presión conjunta hacia Europa", señala el secretario de política sindical de UGT, Gonzalo Pino. Pues es con financiación de la Unión Europea con lo que las centrales esperan poder mantener el coste que para el erario público que está suponiendo el mecanismo de los ertes.

Foto del dia de la firma del acuerdo sobre los ERTEs en Moncloa.

El BOE del dia 13 de mayo recogía un Decreto Ley que regula cómo serán los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) desde hoy hasta, al menos, el 30 de junio.La norma establece dos velocidades: la primera, para las empresas en las que se mantengan igual las causas por las que se les aprobó el ERTE y no puedan reanudar la actividad, que continuarán en las mismas condiciones hasta el 30 de junio. La segunda, para aquellas que sí puedan, aunque de forma paulatina, ir recuperando su actividad, que podrán acogerse a un ERTE por fuerza mayor parcial. En ese segundo caso, deberán dar prioridad a que sus trabajadores vuelvan al trabajo con reducción de jornada a mantenerles en desempleo.

Te informamos de forma clara, directa y rigurosa sobre las acciones del Gobierno. Ahora, con el foco puesto día y noche en la respuesta al COVID-19.En ambos casos, los empleados afectados y que no vuelvan al trabajo continuarán cobrando el paro especial creado al inicio de la crisis en las mismas condiciones: no será necesario que hayan cotizado el tiempo mínimo exigido y ese subsidio no contará en un futuro a la hora de calcular cuánto han gastado de prestación. Esta medida también se prorroga hasta el 30 de junio.

En el caso de que pasen a ERTE parcial, las empresas deberán comunicar a la autoridad laboral y al SEPE el cambio, que se pondrá en marcha desde el fin del anterior expediente de regulación, sin parones (para evitar que los trabajadores afectados pierdan días de desempleo).

Las empresas que continúen en ERTE porque no puedan reiniciar actividad, como hasta ahora, tendrán las mismas condiciones de exoneración de cuotas: aquellas con menos de 50 trabajadores a 29 de febrero seguirán sin pagar cuotas. Las que tengan más empleados, solo el 25%.

Las que reanuden actividad y aprueben un ERTE parcial seguirán teniendo exoneraciones de las cuotas de la Seguridad Social que pagan por sus empleados, que serán más beneficiosas para ellas en el caso de los trabajadores que se reincorporen. Así, las de menos de 50 empleados pagarán, sobre los que vuelvan al trabajo, un 15% en mayo y un 30% en junio. Para los que sigan en el ERTE, un 40% y un 55%, respectivamente. Las de 50 o más, por su parte, tendrán que asumir un 40 y un 55% sobre los que regresen y un 55 y un 70%, para mayo y junio, de las cuotas de los trabajadores que sigan sin reanudar su actividad.

Otro cambio que introduce este Decreto Ley es que, para el cálculo de los 50 empleados, no se tendrán solo en cuenta los trabajadores por cuenta ajena, sino también los asimilados, como consejeros y administradores de sociedades que no tengan el control de las mismas.

Estas reducciones en las cuotas no tendrán ningún efecto sobre los trabajadores. Las empresas que se beneficien de ellas y tengan 50 o más empleados no podrán repartir dividendos en 2020, excepto si devuelven primero esas exoneraciones. Sí las de menos de 50. Además, las empresas que tengan su domicilio fiscal en paraísos fiscales no podrán acogerte a estos ERTE por fuerza mayor específicos para la crisis sanitaria.

Desde su aprobación, estos ERTE han estado condicionados a que las empresas afectadas “mantengan el empleo” al menos seis meses desde que se reanude la actividad. Esta exigencia inicial se ha ido relajando de forma paulatina: el 1 de abril se matizó en otro Decreto Ley que se tendrían en cuenta las características de sectores que van por temporadas, como los culturales, a la hora de no contar como pérdida de empleo el fin de los contratos por obra o temporales o cuando no se pueda realizar la actividad. Hoy, además de incluir ese matiz, se añade que tampoco contarán en el cálculo del mantenimiento del empleo los despidos disciplinarios, las dimisiones, las incapacidades permanentes totales, fallecimientos, jubilaciones o cuando no se llame a los trabajadores fijos discontinuos, siempre que se mantenga el contrato. Tampoco se tendrá en cuenta esta obligación de mantener el empleo en empresas en riesgo de concurso.

Eso sí, se considerará que no se ha cumplido si se despide por otras causas a los trabajadores afectados por el ERTE. Y que, si se incumple esta norma, las empresas deberán devolver la parte de las cuotas no pagadas con recargo e intereses. Además, la norma aclara que esos seis meses empezarán a contar desde que se reanude la actividad, aunque sea vía ERTE parcial.

 

 

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