miércoles,1 diciembre 2021
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Javier Laquidain, sobre el polémico uso de becas externas:

«Normalmente las prácticas externas universitarias tienen una valoración media favorable»

Javier Laquidain, periodista especializado en educación, ex dircom y actual consultor
"Dado el carácter formativo de las prácticas académicas externas, de su realización no se derivarán, en ningún caso, obligaciones propias de una relación laboral, ni su contenido podrá dar lugar a la sustitución de la prestación laboral propia de puestos de trabajo". Así lo indica la vigente regulación de las prácticas universitarias, en torno al cual se han polémicas sentencias que afectan a becarios de la UAM y otras universidades. Informadores y otros expertos responden a nuestras preguntas

Las normas están recogidas en el Decreto 592/2014, de 11 de julio, por el que se regulan las prácticas académicas externas de los estudiantes universitarios. Y estas son las preguntas respondidas por Javier Laquidain, periodista especializado en educación, exdircom y actual consultor: 

¿Cree que cumplen los tutores internos y los externos a las universidades con su función de tutores y control y valoración del carácter formativo?

– Generalmente, los tutores internos y externos de las prácticas cumplen con sus cometidos, aunque se dan casos de dilaciones en la relación entre ambos y en la resolución de problemas. En cierta medida, son los tutores externos los más interesados en que la colaboración entre ambos funcione bien, porque las prácticas son un sistema fundamental de selección del alumno para su posible incorporación a la empresa, y este tutor cuenta con la posibilidad de programar con eficacia su actividad tutorial en el marco de sus labores profesionales en la empresa. Por su parte, el tutor universitario se encuentra, en ocasiones, con una sobrecarga de sus funciones, por tener que controlar un número determinado de estudiantes en prácticas además de sus otras responsabilidades, lo que dificulta el eficiente cumplimiento de su labor tutorial.  

¿Cumplen los estudiantes la “valoración de las tareas desarrolladas con los conocimientos y competencias adquiridos en relación con los estudios universitarios”.

– Siempre aparecen alumnos insatisfechos con sus prácticas externas, bien sea porque el trabajo realizado no encajaba con sus expectativas, porque el entendimiento con su tutor no ha sido el esperado, o porque el tutor académico no atiende sus quejas como esperaba. Pero normalmente las prácticas externas tienen una valoración media favorable, al menos, según se refleja en las encuestas conocidas al alumnado sobre la cuestión. Últimamente, las universidades se han vuelto muy restrictivas en facilitar dichas encuestas a través de sus portales de transparencia, y se requiere una solicitud expresa y justificada para acceder a estos datos, que no siempre se concede.

¿Tienen las universidades Sistemas Internos de Garantía de Calidad que garanticen la calidad de las prácticas externas que realicen los estudiantes?

– Los tienen y hay universidades que señalan expresamente que ejercen esta actividad en materia de prácticas en empresas, con objeto de mejorar los procedimientos. Pero esta actuación no está generalizada.

¿Usted en su tarea de Periodista de educación, ha tenido Conocimiento en alguna ocasión a) del número de estudiantes con prácticas universitarias, b) de la cuota o importancia que tienen las prácticas curriculares y las extra curriculares, c) de las condiciones económicas de la becas, d) de los controles universitarios para evitar los abusos como la ausencia de formación y de remuneración o el encadenamiento de las becas?

– En alguna época ha sido posible conocer algunos de los datos que se detallan: por ejemplo, el número de alumnos que hacen prácticas, la diferencia entre curriculares y extracurriculares y las encuestas de satisfacción del alumnado en relación con sus prácticas. No así de las condiciones económicas o cuantía de las becas o de cómo se desarrollan los sistemas de control para evitar abusos, respecto a los cuales se han facilitado, a lo sumo, respuestas genéricas sobre la actuación que se realiza. En este terreno hay que subrayar que la transparencia informativa de las universidades se ha cerrado en banda de forma generalizada. Resulta evidente que las instituciones no quieren que los posibles candidatos, al decidir en qué universidad se matriculan, puedan comparar datos tan sensibles como los relativos a las actividades de empleo y prácticas.

A la luz de los programas electorales de los partidos políticos y el debate de investidura, ¿espera alguna mejora de las becas de prácticas por parte de los poderes legislativo, ejecutivo o judicial?

– En absoluto. Los programas electorales de los principales partidos políticos, cuando hacen referencia a becas universitarias aluden exclusivamente al sistema de ayudas para acceder a la universidad, y nunca a becas de prácticas.

¿Tiene alguna sugerencia para que las prácticas externas cumplan realmente sus fines?

– La mejora del sistema de prácticas externas universitarias vendrá, a lo que parece, de la experiencia de su desarrollo y de las nuevas fórmulas que empresas y universidades puedan proponer al gobierno de turno. En todo caso, mi sugerencia apunta a que se fomenten las relaciones con empresas medianas y pequeñas para que accedan al sistema, y que las universidades profesionalicen al máximo la tutoría académica que supervisa las prácticas externas, para que puedan atender a sus funciones con la mayor eficiencia posible.

 

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