lunes,25 octubre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioInnovación y AcademiaNuevo "gatillazo" de la Investigación española
Avanza, pero poco

Nuevo «gatillazo» de la Investigación española

ibercampus.info
La investigación en España es como ponerse un pijama: te tapa las vergüenzas, pero es poco elegante. Los datos estadísticos nos recuerdan, una y otra vez, por si acaso sirve de algo, que la I+D en nuestro país ha avanzado pero poco. Cada vez que se mide, se queda corta. Casi ridícula comparada con el "smoking" de otros países. Un nuevo documento, editado por Cotec, apela al desconocimiento de las empresas como una de las principales causas.

Tal y como publica La Gaceta de los Negocios, un siglo después, el sueño de los fundadores de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE) de terminar con el aislamiento científico y cultural de la España de comienzos del siglo XX se ha hecho realidad. Al menos, así lo proclamó la pasada semana la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera. Sin embargo, aunque estamos bastante mejor que hace 100 años, a tenor del análisis de los datos estadísticos sobre la calidad de la investigación que se practica en España, todavía queda mucho para cumplir las expectativas de los pioneros de la ciencia española.

Si nos atenemos a criterios como el número de solicitudes de patentes, la producción científica o la inversión en I+D, España ha avanzado muy rápido respecto a décadas anteriores, pero seguimos lejos del resto de países punteros de la UE, de gigantes asiáticos como China y Corea, o de grandes potencias como EEUU y Japón.

Según datos publicados por la Fundación Cotec, los incrementos de las solicitudes de patentes de origen español en los últimos cuatro años (16,2% por vía nacional; 65% en el ámbito internacional, y 87% en el europeo) encabezan las primeras posiciones del ránking de los países que cuentan con un número apreciable de peticiones. Aún así, queda bastante camino por recorrer para lograr que el sistema español esté integrado plenamente en el contexto internacional.

Por ejemplo, del total de 65.606 solicitudes de patentes de la UE y otros países del entorno presentadas en 2006, sólo 1.093 procedían de España (0,8%), lejos de las 24.867 (18,4%) de Alemania; de Francia, 8.010 (5,93%); y países como Holanda y Suiza, que contribuyeron con 7.237 (5,42%), y 5.418 (4,01%).

A pesar de ello, Miguel Ángel Gutiérrez, director general de la Oficia España de Patentes y Marcas (OEPM), considera que “puede estar empezando a despegar por fin”, aunque advierte que el “gran impulso” probablemente no llegará hasta finales de la década. En esta misma línea, Juan José Sánchez, subdirector general del CSIC, incide en que “España está empezando a tener un ambiente científico favorable, pero todavía no basta para atraer investigadores”.

Entre los motivos que frenan esta expansión, un documento editado recientemente por Cotec sobre Informes tecnológicos de patentes resalta “el desconocimiento por parte de las empresas españolas del sistema de patentes, de las ventajas y posibilidades que ofrece”.

A ello se unen factores como el mayor coste que supone solicitar una patente en Europa (unos 60.000 euros) respecto a España (1.000 euros); la escasa potencia de un tejido industrial español integrado en su mayoría por empresas de menos de 20 personas, y el hecho de que muchas de las solicitudes de patentes se realicen desde instituciones públicas (universidades y organismos autónomos) con un presupuesto limitado de inversión.

Igual ha ocurrido en los últimos años con la producción científica española, que ha pasado de algo más de 10.600 documentos en 1990 a 39.115 en 2006. Pese a todo, la aportación española sigue siendo tan sólo del 3,1% respecto al total mundial. Las categorías en las que más contribuimos, principalmente desde el ámbito universitario, son la medicina clínica, la biomedicina, ingeniería, tecnología y física.

Fuente: La Gaceta de los Negocios

De interés

Artículos Relacionados