jueves,7 julio 2022
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La UC3M prefiere al alcalde frente a Aguirre

Peces-Barba: «La Universidad de Madrid echa de menos a Gallardón»

el mundo.es
El rector de la Carlos III criticó la política universitaria de Esperanza Aguirre en un acto con sus homólogos madrileños en la Feria del Libro de Madrid para hablar sobre el placer de la lectura.

El rector de la Universidad Carlos III de Madrid, Gregorio Peces-Barba, no quiso dejar pasar las últimas horas de la feria taurina de San Isidro para demostrar que es un maestro dando pases de pecho a la polémica, especialmente cuando el PP está de por medio. Esta vez le tocó el turno a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre y a la política universitaria del Gobierno regional.

«Las universidades públicas de Madrid echamos de menos a Alberto Ruiz-Gallardón», declaró el rector durante un acto conjunto de los seis rectores de las universidades públicas madrileñas en la Feria del Libro de Madrid. Peces-Barba comparó al actual alcalde de Madrid, que «estaba convencido de que las universidades eran el auténtico hecho diferencial de la Comunidad», con la política universitaria de Aguirre que, según denunció , «ha eliminado las becas destinadas a estudiantes con menor renta para destinar los recursos a las de excelencia».

El tema surgió, en medio de una inocente charla entre los seis rectores sobre los libros y el placer de la lectura, a raiz de una afirmación del de la Autónoma de Madrid, Ángel Gabilondo, sobre la inversión en Educación, Ciencia y Cultura. «Una buena forma de saber lo que leemos los españoles es mirar los presupuestos generales del Estado», planteó, «porque a veces intentamos convencer a los demás de lo que nosotros no estamos socialmente convencidos». Fue entonces cuando su homólogo de la Carlos III precisó que donde se nota más esa carencia de recursos es en los presupuestos de las comunidades autónomas.

El acto sirvió para que los seis miembros de la Conferencia de Rectores de las Universidades madrileñas insistieran sobre el papel de la Universidad en la vida cultural.

«Las universidades como instrumentos al servicio de la cultura son un instrumento fundamental», sintetizó Javier Uceda, rector de la Politécnica de Madrid.

Haciendo gala de su condición de ingeniero Uceda hizo hincapié en que «no se debe restringir el concepto de cultura a las humanidades, ya que también es un acto cultural leer una explicación sobre por qué son elípticas las órbitas de los cuerpos celestes». Al rector politécnico le había tocado en suertes «el papelón de hablar después de Gabilondo» que, piquito de oro en ristre, había dejado al personal boquiabierto con un erudito juego de palabras entre leer, elegir y ser elegante.

Virgilio Zapatero, rector de la Universidad de Alcalá definió al libro como un amigo que no te da problemas, no te interrumpe, está siempre a tu disposición, te deja pensar y te permite entrar en contacto con los grandes pensadores». Pero, ojo, «hay buenos y malos libros, por lo que hay que saber seleccionarlos».

Para entonces ya lo había dicho Carlos Berzosa, rector de la Complutense: «La Feria del Libro es una fiesta de la cultura aun cuando muchos de los libros que se venden aquí no son recomendables».

Los rectores también mostraron su preocupación por los bajos niveles de lectura que detectó en España el último Informe Pisa y aportaron posibles soluciones al problema. «Por mucho que avancemos en la generalización de la educación, siempre será una minoría la que se ocupe de los asuntos culturales», expuso Berzosa: «No sé si los jóvenes leen, pero leer es ser joven, porque es estar dispuesto a convertirse en otro», aventuró Gabilondo.

El rector de la Rey Juan Carlos, Pedro González-Trevijano, manifestó su convicción de que, «por encima de todo, leer es un placer, y debe ser más una necesidad vital que una necesidad formativa». Tras marcharse éste a una reunión de la Junta Electoral Central sus homólogos lamentaron que en la sociedad del éxito rápido y sin esfuerzo no sea necesaria la lectura. En todo caso, Gabilondo apostilló: «Hablamos con mucho aburrimiento de la alegría de leer».

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