martes,7 diciembre 2021
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España vuelve al directorio europeo en su crisis sexaganaria

Rajoy, en la cumbre de los 4 sobre el futuro de Europa ante populismos, inmigración y libro blanco

Redacción
España estará representada este lunes en la cumbre informal de Alemania, Francia e Italia para decidir el futuro de la integración europea en la cumbre del 25 de marzo, una vez que Reino Unido confirme la voluntad de negociar el Brexit. Sin recordar las 5 opciones de futuro que plantea el libro blanco presentado por la Comision este miércoles, la prensa dice que Merkel apuesta por un núcleo duro con España en el centro y que el Papa convoca a los líderes de la UE para impulsar la integración.

La Oficina de Prensa del Vaticano confirmó este domingo que el próximo viernes 24 de marzo el Papa Francisco, quien en mayo pasado recibió el premio Carlomagno por su europeismo, recibirá en audiencia a los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, reunidos en Italia para las celebraciones del 60 aniversario del “Tratado de Roma. "El 60 aniversario de la firma estará marcado por algunos asuntos que preocupan en el continente: la salida de Reino Unido de la Unión Europea después del referendo del pasado 23 de junio, el terrorismo islamista, la llegada masiva de inmigrantes y refugiados a estos países y el alto índice de desempleo juvenil". Así lo dice textualmente la diplomacia del Estado Vaticano, que entre esos cuatro problemas no cita el populismo, al que mayor atención junto al de los inmigrantes prensta la prensa, involucrando de ellos al presidente de los EEUU, Donald Trump.

Los preparativos de ser cumbre se inician este lunes, con representación de España, cuarta economía del euro y con el Brexit de toda la Union. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se reune para ello en Versalles (París) con el presidente galo, François Hollande, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, con el objetivo de contribuir a la actual reflexión sobre el futuro de la Unión Europea (UE) con los 27 actuales socios. A iniciativa de Hollande, esta cumbre a cuatro se celebrará en un formato de cena de trabajo, con la vista puesta en la Cumbre de Roma del próximo 25 de marzo, que conmemorará el sexagésimo aniversario de los Tratados de Roma.La reunión de Versalles da continuidad al encuentro que los jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Francia e Italia mantuvieron en Ventotene (Italia) el 22 de agosto pasado y a la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Estados Unidos, España, Francia, Italia y Reino Unido, celebrada en Berlín, el 18 de noviembre de 2016. Cita en un momento muy relevante para el futuro de la UE, marcado por la próxima notificación del Gobierno británico de su voluntad de retirarse de la UE, prevista para antes de que finalice el mes de marzo.La cumbre se celebra en la antesala del próximo Consejo Europeo del 9 y 10 de marzo. En el segundo día de este Consejo Europeo está prevista una nueva reunión informal a 27 para tratar sobre la reflexión del futuro de la Unión y la Declaración de Roma.

Editoriales de la prensa española

La prensa española plantea en sus editoriales previos como principal desafío de la integración europea tras el Brexit la inmigración, aun cuando el pasado miércoles la Comision Europea presentó en un Libro Blanco de 32 páginas la crisis en términos más existenciales de duda sobre el futuro que quieren la mayoría de los europeos, formulando cinco opciones que van desde hacer menos juntos a seguir como esta, pasando por dar un salto federalista. 

La propuesta de la UE sobre inmigrantes es inaceptable (EL PAÍS): La gestión de las migraciones no debiera tener un tratamiento oportunista, pero ese parece ser el mensaje que ha lanzado la Comisión Europea instando a los países a acelerar e intensificar las expulsiones de inmigrantes irregulares. El plan parece dirigido a dar un mensaje de firmeza ante las elecciones en Alemania y Francia, donde hay un preocupante avance de la derecha xenófoba. Dejarse llevar por el discurso fácil de Donald Trump es muy peligroso. No se puede jugar con mensajes que dan a entender que con la expulsión de ese millón de extranjeros se acaba el problema de las migraciones, porque no es así. Y tampoco es aceptable plantear el debate como una disyuntiva entre derecho de asilo y migración económica, como si la acogida de refugiados que huyen de la guerra tuviera que hacerse a costa de expulsar a los que llegan por motivos económicos. Europa tiene deberes que cumplir sobre el derecho de asilo, independiente de las migraciones económicas, cuyo principal reto es gestionarlas de forma justa y eficaz, con mecanismos de repatriación que no violen los derechos humanos La UE no debe lanzar mensajes que revelan una ausencia de política común para gestionar los flujos y ajustar acogidas y deportaciones de forma justa y ordenada.

Urge encontrar una solución a la inmigración (EL MUNDO):  El Plan de Acción para la expulsión de inmigrantes presentado por Jean Claude Juncker revela que la inmigración es una causa de división interna en la UE. Juncker y su equipo quieren que los países europeos aumenten el número de expulsiones fuera de las fronteras comunitarias. La CE calcula que hay un millón de inmigrantes que deberían abandonar Europa lo antes posible e insta a los Estados miembros a que aumenten el número de detenciones de inmigrantes sin papeles y amplíen el periodo de estancia en los centros de detención para preparar mejor las operaciones de devolución a terceros países. El Plan Juncker no incluye propuestas legislativas, tan solo pretende presionar a los Estados miembros para que actúen con más dureza y más premura en la expulsión de los sin papeles. Resulta paradójico que se critiquen las medidas antiinmigración decretadas por Donald Trump y se persigan aquí los mismos objetivos a través del aumento de las expulsiones. No se pueden asumir como propias soluciones que contradicen los valores de solidaridad y tolerancia sobre los que se ha construido la UE. Europa debe encontrar la manera de que esta situación sirva para reforzar su unidad de acción y no para poner en peligro su viabilidad.

España es parte fundamental de la UE (ABC): El enemigo interno de la UE es el auge de los partidos populistas, sobre todo, los derechistas y xenófobos, cuyas opciones de poder son más claras. El enemigo externo está representado por Trump, que augura la desaparición de la UE en un corto plazo y trabajará para ello. La reunión de mañana en Versalles entre el presidente francés, la canciller alemana, el primer ministro italiano y Mariano Rajoy, que representan a los países más importantes de la UE y a sus primeras economías, tiene como objetivo preparar la cumbre del 25 de marzo en Roma, que coincide con el 60 aniversario de la CEE, y dar un nuevo impulso al proyecto europeo. La vuelta de España al directorio de la Unión tiene también doble importancia. Por un lado, se suma al grupo dirigente un país que ha apostado por la estabilidad política frente a las opciones disolventes y antieuropeístas, también patrocinadas por la izquierda radical, y que apoya el proyecto europeo. Por otro, se trata del mensaje de más peso político lanzado desde Europa sobre las aspiraciones del independentismo catalán: España es parte fundamental de la UE y no se va a aceptar ningún proceso de secesión que supondría poner en crisis a toda la Unión.

Las cinco opciones planteadas por la Comisión en su libro blanco 
Como telón de fondo, una pregunta clave: ¿qué futuro queremos para nosotros, nuestros hijos y la unión para el año 2025?. “Nuestra respuesta no puede ser ni nostálgica ni a corto plazo. Debe ser construida desde una perspectiva común y bajo la convicción compartida de que juntos estaremos mejor”, defiende la Comisión Europea, sin decantarse por una u otra opción, en un documento de 32 páginas que inicia el debate político entre los jefes de estado y de gobierno de la UE. Las cinco opciones resumidas en el Anexo y la anterior ilustración son: 

1-. SEGUIR COMO HASTA AHORA. Mantener el estatus quo o como se dice en la jerga comunitaria “business as usual”. Seguir trabajando en la agenda de reformas actual bajo el mismo proceso de decisión, con una revisión regular de las propuestas y la retirada de aquellas que no se consideren útiles. Esta opción asume que la UE seguirá centrada en el crecimiento y el empleo, el mercado único y el impulso de las inversiones en el mercado digital, el trasporte y las infraestructuras energéticas. Entre los desafíos de este escenario, que puede servir para mantener la unidad a 27 pero no está exento de viejas disputas que complican siempre la toma de decisiones. Por ejemplo, aunque se necesitan mejores en los controles fronterizos, si no hay acuerdo “algunos países podrían potar por mantener sus controles internos”, alerta.

2-. SOLO MERCADO INTERIORLimitar la cooperación al mercado interior, muy en la línea de Londres. Si los gobiernos deciden que no tienen ningún apetito en cooperar más en áreas como la inmigración, la seguridad o la defensa, es uno de los potenciales escenarios. Bruselas estará mucho menos presente y el funcionamiento del mercado interior se convertiría en la única razón de ser de la UE a 27. Significa que el proceso de toma de decisiones a nivel europeo sería “más simple de entender pero la capacidad de actuar sería limitada” lo que podría abrir la brecha entre las expectativas y los resultados. En la práctica, por ejemplo, la cooperación económica se vería limitada, no habría política migratoria común, las cuestiones de política exterior tendrían que resolverse a nivel bilateral, el presupuesto comunitario sufría más recortes y el desarrollo de los coches sin conductor podría verse limitado por la falta de estándares comunes.

3-. MÁS COOPERACIÓN PARA LOS QUE DESEEN.La llamada Europa a varias velocidades. Bajo este escenario, los Estados miembros podrían aliarse en grupos dispuestos a avanzar en ámbitos concretos como la energía, la inmigración, la defensa, la fiscalidad o la seguridad interior bajo “coaliciones de buena voluntad”. Algo así como lo que se ha hecho para el euro o el espacio de libre circulación Schengen donde no todos los Estados miembros participan. La Comisión Europea considera que este escenario obligaría a clarificar “derechos y responsabilidades” aunque los Estados miembros que no participan en las cooperaciones podrían unirse en cualquier momento.

4-. HACER MENOS PERO MÁS EFICAZMENTE.El cuarto escenario posible aboga por dejar en manos de la UE unas pocas prioridades políticas con unos recursos limitados. Esto permitirá a los 27 actuar “con mucha más rapidez” y de forma “más decisiva” en las áreas en cuestión. Pero significa también renacionalizar determinadas políticas. Por ejemplo, dejar de actuar o hacerlo mucho más limitadamente en algunas áreas donde cumplir con las promesas es más difícil. “Esto incluye el desarrollo, la sanidad púbica o algunos elementos del mercado laboral no vinculados al mercado interior”, expone el informe que sostiene que una mejor división de las responsabilidades ayudaría a los ciudadanos europeos a entender mejor lo que gestiona la UE, y lo que está en manos de los gobiernos nacionales o regionales.

5-. HACER MUCHO MÁS JUNTOS. Dar un salto federalista del que muchos hasta han rehuído totalmente. Es el escenario más integrador con unos Estados miembros que apuestan por compartir más poder, recursos  y decisiones. Bajo esta opción, la UE asume la representación de los 27 en todos los foros comerciales internacionales y el Parlamento Europeo tendría la última palabra en los acuerdos. También se da prioridad a la seguridad y defensa europea, de forma complementaria a la OTAN y la UE seguiría siendo el actor europeo principal en la lucha contra el cambio climático o la ayuda humanitaria. La toma de decisiones sería más rápida aunque parte de la sociedad podría sentir una falta de legimitidad.

 

 

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