martes,7 diciembre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioOpiniónReflexión sobre los Estudios de Género

Reflexión sobre los Estudios de Género

Rosario López Gregoris, Secretaria Académica del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer (IUEM)
Ante la convocatoria de los sindicatos en el día 8 de marzo efectuada por la Comisión organizadora CCOO-UGT de la Asamblea de Trabajadoras 8M-UAM 2018, Rosario López, secretaria académica del Instituto Universitario de Estudios de la Mujer (IUEM) hizo en ausencia las siguientes reflexiones sobre los Estudios de Género:

En primer lugar, que esas cifras que hablan una y otra vez sobre la desigualdad social en el reparto de tareas tanto domésticas como laborales, son producto de un proceso de concienciación feminista e investigación sobre las mujeres que dura ya, en el caso de nuestra universidad, 40 años, desde que lo fundara Ángeles Durán. Porque 40 años lleva el IUEM y las investigadoras que lo conforman trabajando sobre la desigualdad que afecta a la mujer, sobre la precariedad del trabajo que realiza, sobre las tareas de cuidado y su precarización, sobre la desigualdad en la jubilación y la injusticia social de la vejez, sobre los retos de la democracia a la luz de feminismo, y tantos temas más que ya están incorporados en la sociedad. Investigar significa identificar las desigualdades y buscar soluciones.

La investigación que lleva a cabo el IUEM y tantos otros centros de investigación sobre la mujer ha permitido contribuir a logros tan inmensos como la conciencia feminista y las reivindicaciones sociales, la incorporación de la perspectiva de género en los planes de estudio y la transformación del sujeto en la Historia, el empoderamiento de las mujeres y de las nuevas generaciones de hombres y mujeres, la exigencia de políticas feministas (leyes de igualdad, de dependencia, de ciencia, de conciliación, etc.), la exigencia de planes de igualdad en todas las empresas, y, sobre todo, la identificación de las estructuras de dominio que ponen en funcionamiento el patriarcado para conservar su poder: la más brutal, la violencia doméstica; pero también la brecha salarial, la feminización de ciertos empleos, los micromachismos, la educación con el currículum oculto y tantas otras formas de opresión sutil y callada que marcan la vida de millones de mujeres. La sociedad está férreamente asentada en estructuras masculinas, que proporcionan poder y privilegios a la mitad de la población y que nos muestran no solo poder y subordinación, sino también una visión androcéntrica del mundo. Y la universidad también se inserta en esas estructuras. La tarea lúcida, crítica e inconformista de las mujeres que investigan socava esa estructura de poder y permite que la justicia social avance. Sin la investigación de centros como el IUEM y la de tantos otros repartidos por nuestras universidades, que han diseminado el conocimiento riguroso sobre las desigualdades de género, el avance sería más lento y tortuoso.

La segunda reflexión que surge del IUEM en este 8 de marzo afecta a la presencia de los estudios de género en la UAM. Como consecuencia de la implantación del proceso de Bolonia, las asignaturas con contenidos de género de los grados, aunque la mayoría de ellas optativas, desaparecieron casi por completo en beneficio de un reparto de créditos en asignaturas troncales en los nuevos grados. Como la ley de Igualdad insistía en la necesidad de crear posgrados que indagasen en las estructuras de poder no igualitario, en el IUEM se puso en marcha (2006/7) el Máster de Estudios Interdisciplinares de Género. Desde hace ya 12 cursos académicos este máster cubre su oferta y ha formado a cientos de jóvenes que cubren una necesidad social al ocupar puestos de mediación, trabajo social, de gestión en ONGs, ayuntamientos, comunidades y otras entidades nacionales e internacionales. El máster es sin duda un éxito de matrícula y formación. 

Ahora bien, 40 o 50 estudiantes por curso y por año no es precisamente una política educativa pública empeñada en ofrecer valores de igualdad de género. Los contenidos de género están prácticamente ausentes de los grados y másteres de la UAM y eso supone que el alumnado, salvo que venga ya con ese interés desarrollado, puede cursar todos sus estudios sin recibir ninguna formación o sensibilización en cuestiones de género, feminismo o igualdad. La reflexión del IUEM insiste sobre el hecho de que no formar en género ni en los grados ni en los másteres, como ocurre ahora, es una forma de resistencia del sistema patriarcal y un déficit en la formación de nuestro alumnado. Así se impide que el alumnado descubra cómo se articula realmente la sociedad y pueda disponer de herramientas para detectar y luchar contra las desigualdades, tarea que, sin duda, nos compete como Universidad. 

 

De interés

Artículos Relacionados