sábado,16 octubre 2021
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Los recovecos del ser humano

Sé infiel y no mires… ¿el gen?

ibercampus.es/Reuters
Si su pareja le "pilla" una infidelidad amorosa, ya tiene una nueva escusa que aportar. Es culpa de los genes. Según científicos suecos y estadounidenses, los hombres que tienen la misma variación de un gen relacionado con las señales cerebrales son más propensos a tener matrimonios infelices que los que tienen otra variante, aseguró el equipo del Instituto Karolinska.

Aunque no están seguros de qué efecto tienen estos cambios genéticos en el comportamiento masculino, otros investigadores sugieren que tiene que ver con su habilidad para comunicarse y empatizar, de acuerdo al estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

"En el estudio nunca nos fijamos en la infidelidad. En lo que nos hemos estado centrando es en cómo establecen los hombres sus relaciones afectivas con sus parejas", dijo en una entrevista telefónica Hasse Walum, del Karolinska, que dirigió el estudio.

Estudios anteriores habían mostrado una diferencia genética que parecía explicar por qué una especie de rata formaba lazos afectivos de por vida con sus parejas, mientras otras se apareaban promiscuamente.

"Quizá éste sea el mismo gen que afecta a los humanos", dijo Walum.

Los investigadores estudiaron a 552 a parejas de mellizos suecos de clase media y a sus cónyuges, todos nacidos entre 1944 y 1971.

Roedores monógamos

En el estudio, los investigadores buscaron un gen que es similar en humanos y ratas, llamado AVPR1A, que ayuda a explicar por qué las ratas de pradera son monógamas y las de montaña no.

En humanos, los estudios han mostrado que ciertas variaciones del AVPR1A están relacionadas con la agresividad, la edad del primer acto sexual y el altruismo.

El equipo de Walum descubrió que los hombres con la misma variante del gen, conocido como 334, obtuvieron una puntuación baja en su escala de lazos afectivos de pareja, y eran menos propensos a casarse.

Los hombres con dos copias del 334 tenían el doble de posibilidades de haber tenido una crisis de pareja en el último año, y sus esposas eran mucho más propensas a indicar insatisfacción con sus matrimonios.

Más del 30 por ciento de los hombres que tenían al menos una copia del 334 estaba soltero, frente al 17 por ciento de los hombres que no tenían ninguna copia.

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