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El Gobierno confía en ello, aunque ayudará poco

Sólo la creación de empleo podrá frenar este año el mayor daño a las rentas salariales

Redacción
El año se inicia sin confirmar las expectativas de recuperación en las rentas salariales y familiares que permiten alargar la estancia de jóvenes y estudiantes en el hogar; a la subida de tarifas de servicios públicos (luz, transporte, agua, etcétera) se añaden las congelaciones efectivas y potenciales de rentas públicas, salariales y de pensiones. La esperanza de paliar un mayor deterioro en el 2.014 es crear algo de empleo, ya anunciada por un ministro de Economía que ha congelado el público.

Frente a recientes declaraciones en contrario de los presidentes de Iberdrola, Telefónica y Banco Santander, el ministro Luís de Guindos dijo ayer desde la SER "en el año 2014, las proyecciones que tenemos en Economía es que va a haber creación neta de empleo, incluso superior de la que habíamos proyectado cuando elaboramos los presupuestos", pero que "todavía queda mucha crisis por delante y muchas cosas por hacer". Pero el Gobierno podrá hacer poco más para evitar que se repita el que sólo cuatro de cada  cien familias aumentaran sus ingresos en el 2013. La única medida reciente en este sentido tras  la simplificación de contratos que entró en vigor ayer ha sido la del anticipo del cobro de IVA para Pymes introducida por la Ley de Emprendedores igualmente ya en vigor. 

Las empresas y autónomos ya pueden acogerse al IVA de caja, la principal novedad fiscal del año 2014, a la espera de que el Gobierno apruebe la reforma fiscal, que entrará en vigor de forma escalonada entre 2014 y 2017. De esta forma, pymes y autónomos podrán aplazar el pago del impuesto hasta que se cobre la factura, medida incluida por el Gobierno en la nueva Ley de Emprendedores y que puede beneficiar a 1,3 millones de autónomos y un millón de pymes. Con ello, se sustituye el tradicional criterio de devengo, normalmente vinculado a la facturación, por el de cobro efectivo. Este instrumento, de carácter voluntario, permitirá dotar de liquidez a las pymes y autónomos con un volumen de negocio inferior a dos millones de euros, que son los que podrán acogerse a esta medida, pero también conllevará nuevas obligaciones de información para atajar el fraude fiscal, como añadir en los libros de registro las fechas de cobro y pago de las facturas y los medios usados. Aunque el nuevo régimen entró en vigor ayer, las empresas que quieran acogerse al mismo tienen de plazo hasta el 31 de marzo de 2014, frente al 31 de diciembre previsto inicialmente. Una vez que hayan optado por él, les vinculará por un periodo de tres años. Por su parte, las empresas que contraten con pymes y autónomos sujetos al IVA de caja no podrán aplicarse la deducción de este impuesto hasta que hayan pagado la factura, lo que, según el Gobierno, supone un incentivo para que los clientes adelanten el pago de las facturas, dado que cuanto antes lo hagan, antes podrán deducir el IVA soportado. 

Pese a los reiterados recortes en los gastos públicos de educación y sanidad,  que han convertido a los precios de esos servicios en los de mayor carestía dentro del IPC, con subidas anuales próximas al 10% cuando el indicador oficial de inflación ha caído a menos del 1%, la necesidad de financiación del Estado en 2014 será de unos 245.000 millones de euros, un 16% más que el año pasado incluso tras la congelación de los salarios y la oferta de empleo público en los presupuestos para el presente año que acaban de entrar en vigor. Esas necesidades crecen por el aumento de la deuda pública, que al empezar la crisis en el 2008 era de apenas un 30% del PIB y terminará este año por encima del 100%. El Tesoro tendrá que pedir una media de 668 millones de euros al día, dependencia de los mercados que incrementa la vulnerabilidad española ante cualquier vuelco de la confianza e los inversores ante el euro o la economía internacional, cuyos objetivos de crecimiento se elevaron del 3% al 3,6% este verano . 

A partir de ahí, en septiembre de 2013 el ministro Guindos ya pronosticó que 2014 "será el primer año con creación neta de empleo de la crisis", aunque entonces anticipó que sería pequeña, y la circunscribió a la segunda mitad del ejercicio. En la entrevista emitida ayer por la SER reiteró que en la reforma de impuestos en la que está trabajando el Gobierno se incluirán medidas para moderar la subida aplicada el 2012 en el IRPF para reducir el déficit público. En el caso del IVA, Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han pedido al Gobierno que mejoren la recaudación, no por la vía de la subida de tipos sino por la reasignación de productos en tramos más altos (del tipo mínimo al general, por ejemplo). Guindos señaló que España se encuentra en la actualidad en línea con la media europea y afirmó que el Ejecutivo no se plantea "cambios significativos en absoluto" en este impuesto. En cuanto a la negociación colectiva, aseguró que "no habrá ninguna modificación sustancial". El cuadro macroeconómico contempla un crecimiento del 0,7% para este año. La tasa de paro bajará en 2014 al 25,9% desde el 26,6% previsto para 2013. Si se cumple este descenso, 2014 se convertirá en el primer ejercicio en el que la tasa de desempleo se moderará desde que empezó la crisis económica. 

Subidas de precios y salarios

Sin embargo, el IPC ya no servirá para medir el deterioro del poder adquisitivo, y de ahí el interés de encuestas como la de Sigma Dos. Este año trae como novedad en cuanto a la fijación de los precios públicos la supresión del IPC como referencia. La ley de desindexación fija desde este enero un nuevo indicador que básicamente liga el precio de los servicios a su coste, lo que afecta al transporte, la energía, los servicios postales, el agua, las telecomunicaciones, tasas, multas y contratos públicos, entre otros. El año 2014 se inició con un incremento en la factura de la luz, una de las tarifas las que sufrirá un mayor encarecimiento, después de que el Gobierno haya decretado una subida del 2,3% para los tres primeros meses de este año. Para abril se espera que el Ejecutivo apruebe un nuevo sistema de fijación de precios, que será el que determine en los siguientes meses si bajan o vuelven a subir. La bombona de butano, que subió en mayo un 2,2%, a 17,53 euros, se mantendrá ese precio, pero en marzo se revisará. En cuanto al gas natural, su precio se mantendrá congelado al menos durante el primer semestre del año. En la factura del agua, Canal de Isabel II ha acordado una bajada del 0,1% para 2014 para los madrileños, Barcelona ha aprobado un tarifazo general del 8,5%, que para el 80% de los hogares de la ciudad supondrá un aumento del 5,4%.   

En transportes y comunicaciones, aunque Renfe abarató en febrero un 11% el billete del AVE y en 2014 mantendrá esa tarifa para esos trenes, habrá una subida del 1,9% en Cercanías y media distancia. Las tasas aeroportuarias, que pagan las compañías aéreas pero que repercuten al pasajero en el billete, se elevarán un 0,9%. También será más costoso el transporte por carretera: los peajes de las autopistas estatales suben este enero un 1,85%, tras hacerlo un 2,4% en 2013. Lo que se mantiene invariable con el arranque de 2014 es el coste de las comunicaciones. Correos ha congelado, por primera vez desde 2006, el precio de todos los envíos incluidos en la obligación de prestación de servicio público. Telefónica, por su parte, mantendrá congelada en 14,38 euros la cuota de abono, que subió un 2,9% el pasado abril después de que el regulador autorizase a la multinacional a actualizarlo. 

En el ámbito privado, el acuerdo de negociación colectiva fijó para 2014 una mejora salarial no superior al 0,6% si el PIB crece menos del 1%. El Gobierno elaboró los Presupuestos Generales del Estado con una previsión de crecimiento del 0,7%, que parece haber quedado desfasada pues parte de las previsiones apuntan ahora a avances del PIB de entre el 1% y el 1,5%. El salario mínimo, por su parte, quedará congelado en 645 euros, al igual que el sueldo de los funcionarios, y las pensiones se revalorizarán un 0,25%, el mínimo previsto por ley.

 

 

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