sábado,4 diciembre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioSociedad, Política y SostenibilidadToda la prensa, contra los sindicatos
Tras su llamada al voto y la unidad de la izquierda

Toda la prensa, contra los sindicatos

Redacción
Los grandes diarios impresos españoles se pronuncian en sus valoraciones editoriales de las manifestaciones de este primero de mayo de 2016 contra los sindicatos, con críticas especialmente hacia sus demandas políticas y electorales a favor de la izquierda.

Miles de personas salieron ayer a la calle en más de 70 ciudades españolas para celebrar un Día del Trabajador marcado por las próximas elecciones. En el acto central convocado en Madrid por CCOO y UGT bajo el lema Contra la pobreza salarial y social: trabajo y derechos, los líderes de las dos centrales sindicales mayoritarias llamaron a los ciudadanos a acudir masivamente a las urnas el 26-J para conseguir un cambio de gobierno que ponga fin a los recortes sociales. "Hay que llenar las urnas de votos para cambiar las cosas", afirmó José María Álvarez en su primera manifestación del Primero de Mayo como secretario general de UGT. "Lo peor no es que se repitan las elecciones; lo peor es que se repita una forma de gobierno como la de los últimos cuatro años", clamó el líder de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.

Fernández Toxo pidió a los partidos de izquierda que sean capaces de "canalizar las ansias de cambio de la mayoría de nuestro país". En la rueda de prensa ofrecida antes de la manifestación, el líder de CCOO dijo que "hubiera sido deseable que las fuerzas situadas a la izquierda del arco parlamentario hubieran alcanzado un acuerdo y se hubiera emprendido la senda de la recuperación". "Hemos dejado atrás la recesión, pero los efectos de la gestión realizada de la crisis están muy presentes en la ciudadanía. Se necesita un giro social", insistió.

Por su parte, José María Álvarez llamó a los ciudadanos a acudir a las urnas para que el 26-J suponga "un punto de inflexión" en las políticas de la derecha. "Podíamos haber tenido un gobierno de cambio, de progreso, no fue posible. Este Primero de Mayo nos abre una gran oportunidad que es intentar que las reivindicaciones de los trabajadores puedan ser objeto de debate en la campaña electoral", señaló.

Los líderes de CCOO y UGT pidieron a los dirigentes políticos que recojan en sus programas electorales las reivindicaciones sociales, entre las que citaron la derogación de las reformas laborales aprobadas por los gobiernos del PP y del PSOE, la subida del salario mínimo hasta los 800 euros y la elaboración de un plan de choque contra el desempleo, con especial atención a los más jóvenes y a los mayores de 55 años. También reclamaron una mayor inversión en sanidad y educación, que se mejore la lucha contra el fraude fiscal y la derogación de la ley de Seguridad Ciudadana.

Sánchez e Iglesias piden la derogación de la reforma laboral

La manifestación convocada en Madrid por CCOO y UGT contó con la presencia del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que en declaraciones a los periodistas dijo que el cambio político que pretenden liderar los socialistas pasa por derogar una "injusta reforma laboral perpetrada por el PP", por "aprobar una ley para la igualdad salarial entre hombres y mujeres, por pensiones dignas". "Trabajamos para que el próximo 26 de junio ese cambio que se ha aplazado dos meses llegue, y ese cambio significará más derechos laborales, igualdad salarial y también unas pensiones dignas para nuestros mayores", resumió.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que como muestra de apoyo a los trabajadores de la central termoeléctrica Elcogas participó en la manifestación del Primero de Mayo celebrada en Puertollano (Ciudad Real), coincidió con Pedro Sánchez en la necesidad de derogar la reforma laboral del PP, pero también apostó por poner fin a la que en 2010 aprobó el anterior Gobierno del PSOE. "Hace falta un gobierno en España que derogue las dos últimas reformas laborales, no solo porque son injustas, sino porque son enormemente ineficaces", afirmó.

El portavoz de IU en el Congreso, Alberto Garzón, presente en la manifestación celebrada en Madrid, también se mostró partidario de derogar las reformas laborales aprobadas por el PP y el PSOE. En declaraciones a la prensa, Garzón pidió que las próximas elecciones generales "no giren en torno a quién tuvo la culpa de que haya una nueva convocatoria, sino que puedan girar en torno a los problemas reales de la ciudadanía, como el desempleo, la precariedad, la miseria".

En Madrid también estuvo presente la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de la capital, Begoña Villacís, quien dijo que su formación apuesta por el "reformismo" de la ley laboral porque las últimas modificaciones han sido "meramente estéticas". Además, invitó a quienes "no se han leído bien" la reforma laboral a hacerlo para que dejen de lanzar "panfletos electoralistas".

SANCHEZ rechazára una coalición con el PP en cualquier caso

El Rey firmará mañana, con el refrendo del presidente del Congreso, el decreto de disolución de las Cortes y de convocatoria de elecciones generales para el 26 de junio. Según informa EL PAÍS, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ya ha avanzado a la dirección de su partido que si las urnas arrojan un resultado similar al del 20-D, sin mayorías claras, los socialistas no pactarán con el PP. Así lo aseguró a puerta cerrada en la reunión que el Comité Federal del PSOE celebró el sábado. Será ese mismo órgano del partido el que marque las directrices de pactos, tal como hizo el pasado 28 de diciembre, pero el sábado, antes de decirlo en público y antes incluso de que se diseñe la campaña electoral socialista, Sánchez fue tajante en su mensaje: "No vamos a pactar con el PP; somos un partido radicalmente distinto", dijo en tono enérgico. "Ser socialista es una forma de vivir y entender la vida radicalmente distinta de la que representa el PP. ¿Estamos de acuerdo con eso?", añadió en un mensaje que no suscitó ninguna reacción entre los dirigentes territoriales presentes.

Por su parte, EL MUNDO dice que aumenta la inquietud entre quienes en el PSOE advirtieron de que el acercamiento de Sánchez a Ciudadanos para intentar formar gobierno, además de estar condenado al fracaso, solo serviría para evidenciar un fallido intento de cambio que fuera más allá del simple "hay que echar a Rajoy". La inquietud va en aumento, añade el diario, cuando observan los movimientos de Podemos e IU para formar una coalición electoral que podría arrebatar a los socialistas su condición de segunda fuerza política.

Rajoy, abierto a acuerdos con PSOE y C's

Fuentes de la dirección del PP citadas por EL MUNDO aseguran que Mariano Rajoy no cerrará la puerta a ningún acuerdo tras las elecciones del 26-J. De hecho, el presidente del Gobierno en funciones sigue insistiendo en que la fórmula de la gran coalición -PP y PSOE- es la más adecuada para tomar las riendas del país, y ello pese a que tanto en Génova como en Moncloa repiten que "las alianzas y los pactos los determinará la aritmética". Según el citado diario, las encuestas que maneja el PP apuntan a que el partido logrará un ascenso de voto el 26-J y que podría situarse en el entorno de los 130 escaños, siete más de los logrados el 20-D.

Las fuentes consultadas apuntan que con un resultado así habría posibilidades de desbloquear la situación. Sólo con que Ciudadanos mantuviera los 40 escaños que obtuvo en diciembre, el PP podría tenderles la mano para intentar formar una mayoría buscando el puñado de votos restantes entre las fuerzas minoritarias. El PNV estaría en el punto de mira pese a que algunos aspectos del ideario de la formación liderada por Albert Rivera-los que hacen referencia al concierto- chocan de plano con el nacionalismo vasco.

En cualquier caso, según destaca ABC, en el PP confían en que tras el 26-J será inasumible otro "teatrillo". El optimismo crece entre los populares tras conocer la encuesta de GAD3 que sitúa al PP y a Ciudadanos al borde de la mayoría absoluta, si Podemos e Izquierda Unida concurren por separado. El secretario de Organización del PP, Fernando Martínez Maíllo, considera que los españoles están valorando "la coherencia del partido, el hecho de que no haya participado en el teatrillo de los últimos meses, su unidad y el liderazgo de Mariano Rajoy".

Según señala LA VANGUARDIA en su portada, el PP ha decidido aparcar sus luchas intestinas hasta después del 26-J para poder concentrarse en la campaña electoral. En este contexto, Mariano Rajoy apuesta por la continuidad, confiando de nuevo en Jorge Moragas como director de la campaña popular, y hará cambios mínimos en las listas electorales. Según el diario catalán, las encuestas internas que manejan en el PP les sitúan cerca de la mayoría absoluta junto a Ciudadanos.

Iglesias ofrecerá al PSOE entrar en el Gobierno como "aliado"

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, se comprometió ayer a seguir "tendiendo la mano" al PSOE para que en España haya un gobierno "progresista" que "haga salir de La Moncloa a Rajoy y sus políticas". En este sentido, aseguró que Podemos no ve a los socialistas como adversarios y que, si su formación gana las elecciones el 26-J, no pedirá al PSOE que le apoye desde fuera" sino que forme parte de su gobierno "como un aliado". Desde Puertollano, Iglesias pidió a los dirigentes socialistas que "rebajen el tono" porque "estamos escuchándoles con mucha obsesión hacia nosotros y nosotros no vemos al PSOE como un adversario, sino como un aliado". Según explicó, su objetivo es "unir a más compañeros y compañeras en una gran coalición, en la dirección de sorpassar, si es que se trata de superar al PP».

Pese a la oferta de colaboración con los socialistas lanzada ayer por Iglesias, la dirección de Podemos sigue trabajando con IU para formar una coalición electoral que logre desbancar al PSOE como segunda fuerza política en el Congreso. Según informa EL PAÍS, Podemos busca ampliar sus acuerdos no solo a IU sino a toda una serie de fuerzas a la izquierda del PSOE con buena proyección territorial. Con ese objetivo, la formación liderada por Iglesias está sondeando a partidos como el nacionalista MÉS, con el que podría lograr ser la fuerza más votada en Baleares.En cualquier caso, si Podemos e IU llegan a ir en coalición el 26-J, ambas formaciones se presentarán con programas y campañas separadas, según informa LA RAZÓN.

Ciudadanos teme la polarización derecha-izquierda

En Ciudadanos temen una campaña electoral muy polarizada entre izquierda y derecha, porque, según EL MUNDO, en ese contexto podría difuminarse el proyecto de centro que abandera la formación que preside Albert Rivera. Ciudadanos quiere explotar al máximo la figura de su líder, enarbolando un discurso fuerte muy centrado en la necesidad de regeneración. Las encuestas les pronostican un aumento de votos, con los que esperan superar su actuales 40 diputados, gracias a los cuales han demostrado en estos cuatro meses que, sin ser imprescindibles, pueden resultar necesarios para formar gobierno.

Editoriales de los diarios impresos españoles

Los sindicatos deben dejar a un lado el electoralismo (ABC): Los sindicatos volvieron a convertir ayer el Día del Trabajo en una manifestación política, en lugar de conmemorar el papel fundamental que juegan los trabajadores y esforzarse por representar eficazmente sus intereses. CC.OO. y UGT aprovecharon las marchas convocadas en toda España para cargar, una vez más, contra las políticas del PP y pedir el voto para las fuerzas de izquierda en las próximas elecciones generales. El obtuso y cansino sectarismo que blanden estas organizaciones, unido a sus erróneas recetas contra la crisis y los escándalos de corrupción, han terminado sumiendo al sindicalismo español en un profundo ocaso. La solución radica en que su funcionamiento se adapte a los nuevos tiempos, abandonando así las anquilosadas prácticas que desarrollan desde hace décadas. Los sindicatos deben dejar a un lado el electoralismo y su gran dependencia de la financiación estatal para convertirse en verdaderos representantes de los trabajadores.

Demandas políticas en vez de demandas laborales(EL MUNDO): Hubo un tiempo en el que las manifestaciones masivas del Primero de Mayo paralizaban las ciudades y servían a los trabajadores para reivindicar toda clase de demandas laborales. Hoy, la fiesta del Día del Trabajador ha perdido su esencia, hasta el punto de que las reivindicaciones netamente laborales han sido sustituidas por otras estrictamente políticas. Ayer, la convocatoria de Madrid fue un acto de precampaña en el que los líderes sindicales exigieron "un Gobierno del cambio". Si los máximos responsables de los sindicatos lo que desean en realidad es hacer política, mejor harían en presentarse a las elecciones y dejar que otros reivindiquen las cuestiones que afectan a los trabajadores, de todo el espectro ideológico, desde la izquierda a la derecha. El Día del Trabajador ha perdido fuelle como plataforma de reivindicación sindical, algo preocupante para la protección de los derechos de los ciudadanos, lo que debería obligar a las centrales a replantearse su papel y modo de actuar.

CCOO y UGT lanzan la campaña de la izquierda(LA RAZÓN ): Ayer, las intervenciones de los secretarios generales de CCOO y UGT arrumbaron los problemas de los trabajadores y se centraron en los mensajes electorales de la izquierda. El Día Internacional del Trabajador fue la excusa para arrancar la campaña contra el PP. Toxo y Álvarez pidieron el voto "masivo" para ese Gobierno de la izquierda que ellos tildan del cambio. Su papel parece que será calentar la calle para minimizar la abstención, que tanto preocupa al PSOE. Lo de ayer ratifica que el papel presente de los sindicatos es de agentes políticos al servicio de los partidos que apadrinan las políticas que pusieron al Estado del Bienestar al borde del colapso.

Es necesario un debate sobre la función sindical (LA VANGUARDIA): La crisis de movilización y de influencia que atraviesan los sindicatos en toda Europa también afecta a los españoles. Se hizo visible ayer, en las manifestaciones del Primero de Mayo, con una mediocre asistencia y en las proclamas de sus dirigentes. Mientras que en Madrid los líderes de CCOO y UGT aprovechaban para llamar a los trabajadores a acudir de forma masiva a las urnas en próximas elecciones para hacer realidad el cambio, en Barcelona se agitaba el fantasma de la huelga general si el futuro gobierno no deroga la reforma laboral. Grandes palabras, poca concreción. El problema de los sindicatos es de fondo y apenas hubo ayer referencia alguna. La urgencia del debate sobre la función sindical es inapelable.

Los sindicatos pasan a jugar al ataque (EL PERIÓDICO): La jornada del Primero de Mayo ha tenido esta vez un marcado carácter político. Los líderes sindicales han aprovechado para hacer un llamamiento explícito al voto favorable a las opciones que impulsan un cambio político progresista y que faciliten la formación de un Gobierno proclive a las reivindicaciones sindicales. Cansados de jugar a la defensiva durante los largos años de la recesión, los sindicatos han decidido dar un giro a su estrategia y pasar de defender derechos a exigir la recuperación de los perdidos en el camino. El anuncio de este cambio se comprobó ayer cuando los dirigentes sindicales catalanes no descartaron una huelga general contra la reforma laboral y en defensa de las prácticas de negociación en las empresas cuya ausencia han dejado a los trabajadores en clara indefensión. Ni el coste de la crisis ni el beneficio de la recuperación se han distribuido de forma justa. Los sindicatos anuncian ahora un juego al ataque. El nuevo Gobierno ya tiene deberes sobre la mesa.

Sindicatos para la recuperación (CINCO DÍAS) Ayer, Primero de Mayo, sirvió para constatar una vez más el debilitamiento de la fuerza sindical en términos de movilización callejera y, algo más significativo, de representatividad. La reconversión del sindicalismo está pendiente. También en términos de autofinanciación y transparencia.

Cambio sindical (Bieito Rubido. ABC) Los mal llamados piquetes informativos, el pancartismo gratuito o la obligación del rito del Primero de Mayo resultan antiguos. El mundo cambia sin cesar, también para los sindicatos.

Último 1º de Mayo (F. Jiménez Losantos. EL MUNDO) La jornada ha alcanzado tal nivel de caricatura que, si los jefes de los sindicatos tuvieran decoro y vivieran de su trabajo, dejarían de convocarla.

La glaciación sindical (Ignacio Camacho. ABC) Los sindicatos están luchando por su perentoria subsistencia como agentes colectivos, por recuperar protagonismo de negociación y utilidad que justifique un papel que se les evapora.

De interés

Artículos Relacionados