sábado,28 mayo 2022
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El abandono de las Escuelas Pías

Dejan en suspenso su regabilitación tras adjudicarlas por 600.000 euros

El Mundo
El Ayuntamiento firmó un acuerdo con la Complutense para que las rehabilitara como residencia de estudiantes. La Universidad no tiene en mente desarrollar el proyecto, tras adjudicar el plan de recuperación por 600.000 euros a una consultora.

Un esqueleto de andamios lo ha convertido en un edificio feo, sucio. La fachada un tanto descascarillada, las ventanas desvencijadas.De noche, ahuyenta. Oculta zonas derrumbadas, culpa de dos incendios y el abandono. En la calle Hortaleza se levantan, sobre una manzana de 5.878,06 metros cuadrados, las Escuelas Pías de San Antón.Ahora se mantienen en equilibrio gracias a las vigas que refuerzan su estructura, ya con más de dos siglos. En la esquina norte, Santa Brígida con Hortaleza, la Fuente de los Delfines, elemento singular con la máxima protección histórica-artística.

Lo que dos años atrás se presentó como la salvación, hoy se torna en un breve cerrado por ruina: un convenio entre el Ayuntamiento, el propietario, y la Complutense, que planteó entonces su recuperación y transformación como Centro de Formación de Postgrado. Corría ya la época de Rafael Puyol como rector de la Universidad, que, metido en el asunto, propuso que se habilitara una residencia de estudiantes, un comedor, un centro parroquial -la Iglesia de San Antón está adherida a las Escuelas Pías- una cafetería, un centro comercial, y un garaje-aparcamiento para uso público y privado. Tal fue el empujón, que la Complutense adjudicó, tras un concurso de ideas que gana la Consultora IDOM, la recuperación de este inmenso caserón. Por medio, 600.000 euros.

Dos incendios causaron el desplome de parte del edificio. La consultora dejó de tener claro que se pudiera realizar la rehabilitación con tan poco dinero. No sólo eso, es que para poner en marcha todo lo que la Universidad Complutense pretendía/¿pretende? es necesario redactar primero un Plan Especial para las Escuelas Pías. Incluso, modificar el Plan General de Ordenación Urbana.Un lío.

Lo sabe esto la Universidad que, como reconoce un portavoz, con el cambio de rumbo en el rectorado -Carlos Berzosa ha sustituido a Puyol- ni siquiera tenía en mente este proyecto; ni, para que engañarse, presupuestada intervención alguna en el edificio.Al menos durante 2004. Se verá en el futuro… si queda tiempo.

El diagnóstico del área de Urbanismo (bajo la batuta de Pío García Escudero) no deja lugar a dudas sobre el estado de las Escuelas Pías: «Se está produciendo un fuerte y progresivo deterioro del edificio, que, además de comprometer su rehabilitación, genera importantes costes de vigilancia, mantenimiento y reparación al Ayuntamiento, que ha venido encargándose del inmueble hasta la fecha».

Acusan los responsables municipales a la Complutense de no definir el programa de usos para el edificio, alguno de los propuestos incompatibles con lo determinado en el Plan General. Ya, de paso, recuerdan en documento oficial que hay un fuerte retraso en la ejecución del convenio por parte de la Universidad, que, además, ha vivido cambios en su cúpula, «que pueden poner en cuestión los términos» del acuerdo. Esa es la clave: un convenio no ejecutado y que no parece que se vaya a ejecutar.

Un problema Parece claro que para el Ayuntamiento este edificio se está convirtiendo en un problema. Al menos desde el punto de vista económico. No tiene reparos en decir que si la situación no se corrige -y las fuentes de la Complutense consultadas por este diario no dieron la sensación de estar muy por la labor, la verdad- sería mejor «proceder a la cesión del inmueble para que sea la propia Universidad quien soporte los costes derivados de la dilatación en los plazos de ejecución». Dos años ya.

 

Cierto es que primero quiere negociar: «Recuperar las conversaciones con la Universidad con objeto de establecer la vigencia del convenio y el compromiso para su desarrollo». Deja claro Urbanismo que habría que determinar antes si esta renegociación correspondería a la Concejalía de las Artes. Si es así, se plantea la necesidad de «establecer la necesaria coordinación para desarrollar [con Urbanismo, se entiende] el planeamiento en función a los criterios de gestión que aplique ésta y la propia Universidad».

El convenio no se queda sólo en la recuperación de las Escuelas Pías como residencia de estudiantes -es el proyecto más importante-, sino que incluye la rehabilitación de la Iglesia de San Antón, que ha pedido permiso para construir pequeños despachos parroquiales y la residencia de un sacerdote.

Escuelas Pías, 15.751 metros cuadrados -dejando fuera la iglesia- de monumento histórico que cuenta los días hasta que le pinten la cara. O hasta caer.

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