martes,30 noviembre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioOpiniónLa ley de España también ha de regir en Cataluña
La justicia alemana y la española se desautorizan mutuamente

La ley de España también ha de regir en Cataluña

Vanity Fea
O a juicio, o al exilio voluntario. La retirada de la euroorden contra Puigdemont y sus secuaces fugados reafirma la necesidad de que todos ellos sean juzgados por sus graves delitos, y no meramente por malversación, una acusación que se prestaría a pactos políticos o a indignos y manipuladores indultos. El juez Llarena ha tomado una decisión necesaria para salvaguardar la dignidad internacional de España, la justicia, la integridad de las instituciones, y el orden constitucional.

Lo que se ventila en esta decisión del Tribunal Supremo es en última instancia si la ley española ha de regir también en Cataluña —o no, que es el órdago que intentaba imponer por la puerta de atrás la justicia alemana. Los jueces alemanes han viciado la Euroorden contra los golpistas catalanes, vaciándola de contenido, y manifestando patentemente su rechazo a la justicia española y su apoyo a las tesis del supuesto perseguido político Puigdemont. Ante este despropósito y esta desautorización de nuestro país, no queda sino aplaudir la decisión del juez Llarena, que equivale a una desautorización a su vez de una justicia europea que desprecia la defensa propia de España como no lo haría en ningún país. A Puigdemont y sus secuaces les queda el exilio voluntario durante muchos años, o bien aceptar someterse a juicio como hacen los demás españoles —menos los etarras, que por cierto han demostrados ser sus aliados de preferencia.

Si algo ha de quedar claro de esta crisis del "proceso independentista" catalán es que el catalanismo es un enemigo declarado de España y de su orden constitucional, y que así debe ser tratado. Así lo ha reconocido el Tribunal Supremo, aunque en ello flojean tanto el gobierno como gran parte del Arco Parlamentario, que aún siguen en pactar con el enemigo, o en negar que sea tal enemigo. El catalanismo (y los demás nacionalismos ventajistas, como el vasco) es una ideología perniciosa, un auténtico tumor maligno en el orden constitucional español, y considerarlo una opción respetable o tratarlo con árnica es un grave malentendido. Es un error fatal el admitir sus quejas y tratarlas con más concesiones ventajistas y más dinero, como vienen haciendo invariablemente todos los gobiernos de España, desde Franco, con Franco, y antes de Franco.

No hay alternativa a esta decisión del juez Llarena, pues supone reafirmar la dignidad de las instituciones españolas y de nuestra justicia. Es eso o declararnos directamente colonia judicial de Alemania. Que sería, sin duda, la opción preferida por nuestro gobierno traidorzuelo e hipotecado al golpismo catalán.

 

 

Vaquero, Leticia. "Editorial Leticia Vaquero: El juez Llarena retira la euroorden contra Puigdemont." Libertad Digital 20 July 2018.*
         2018

 

—oOo—

De interés

Artículos Relacionados