lunes,17 enero 2022
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Siempre la tuvieron salvo los 2 años de Centeno (Portugal)

La presidencia del Eurogrupo vuelve a paraísos fiscales: Pierden Europa, España, y Calviño-Sánchez

Redacción
La presidencia del Eurogrupo, principal autoridad económica de los 19 países que han adoptado el euro desde 1999, la ha ganado Irlanda. Vuelve así a los paraísos fiscales usados por las multinacionales, que siempre la han ostentado desde la creación del euro, salvo en los dos últimos años de Centeno (Portugal).Esto se interpreta en medios europeístas como una derrota de todo el proyecto de integración, de los intereses de España y personalmente de la candidata Calviño y de su promotor, Sánchez.

Los resultados de la votación realizada este viernes online por los 19 países del euro dificultarán los proyectos de dedicar mayor atención de los fondos eurpeos a sanidad, educación, otras funciones de inclusión social e infraestructuras, considerados por casi todos como imprescindibles para la recuperación económica europea. Irlanda representa a las multinacionales refugiadas fiscalmente allí y en Holanda, Luxemburo y otros paraísos menores para no pagar impuestos, cuando economistas independientes de las multinacionales aconsejan subir el impuesto que grava los beneficios o de Sociedades (decreciente los 12 últimos años) y en España por ejemplo  ha sido casi la mitad que era incluso en términos monetarios en 2017, por lo que en el futuro puede empeorar. El contrapeso seguirá siendo a nivel monetario el Banco Central Europeo, presidido de nuevo por Francia (la conservadora Lagarde) con una vicepresidencia española (Luís de Guindos, del PP), y anivel político general la Comisión Europea, presidida rotatoriamente durante este segundo semestre de 2020 por Alemania, gobernada por Merkel con apoyo de la gran coalición democristiana y socialista. 

Fueron necesarias dos votaciones sobre los tres candidatos, pero los países pequeños que apoyaron en la primera al candidato del tambien paraíso fiscal Luxemburgo se decantaron en la segunda por sumarse a la de Irlanda. QAsí, Paschal Donohoe, liberal apoyado por el Partido Popular Europeo, sumó los 10 votos necesarios entre los 19 del euro, al parecer con apoyo de algún gobierno socialista.

La vicepresidente y ministra española Nadia Calviño, a pesar de estar apoyada explícitamente por Alemania, Francia, Italia, España y Portugal y otros países que representan el 80% del PIB europeo, ha perdido frente al candidato irlandés en su apuesta y del presidente español Pedro Sánchez a presidir el Eurogrupo, que es la autoridad económica del conjunto de la Eurozona, formada por 19 de los 27 países ueropeos. Uno de los 10 países que se habian comprometido a apoyar la candidatura española cambió su decisión en la votación secreta. 

Al imponerse la candidatura de Irlanda por un voto, la presidencia del Eurogrupo (elegida para un mandato de dos años y medio por mayoría simple, a diferencia de las decisión fiscales del conjunto de los 27 países de la UE, a adotar por unanimidad) vuelve así a uno de los paraisos fiscales que la han ostentado siempre con la salvedad del mandato de Mário Centeno (Portugal) desde el 4 de diciembre de 2017:

Luxemburgo  (2005-2013) fue el primer país de la UE en ostentar la presidencia del Eurogrupo. Jean-Claude Juncker fue presidente del Eurogrupo desde el 1 de enero de 2005 hasta el 21 de enero de 2013, cuando pasó a presidir la Comisión Europea, siendo así el primer presidente permanente del Eurogrupo hasta 2018.

Holanda, de enero de 2013 a 2018. Jeroen Dijsselbloem, por entonces ministro de Hacienda de los Países Bajos, fue elegido presidente del Eurogrupo el 21 de enero de 2013 y reelegido para un segundo mandato el 13 de julio de 2015. Su mandato concluyó el 12 de enero de 2018.

Portugal, de enero de 2018 a julio de 2020. 

Irlanda, desde ahora al menos hasta 2023. 

PAISES DE LA UE CON EL EURO COMO MONEDA:

Los países pequeños se rebelaron contra los más grandes, apoyando a Donohoe, que estuvo pensando hasta el último momento si se presentaba o no, sobre todo por la fortaleza que tenía la representante española. El resultado final de la votación para el Eurogrupo pone de manifiesto la persistencia de la línea entre el norte y el sur, que en el pasado ahogó a muchos países por las medidas de austeridad y que impide dar respuestas enérgicas e inmediatas a las crisis porque no existe un instrumento fiscal común.

El presidente Sánchez lamentó el revés para España pero insta al ganador a trabajar codo con codo  y «desde ya» en una respuesta de la UE a la crisis sanitaria, económica y social provocada por la Covid-19. La derrota supone perder la oportunidad de contrarrestar las posiciones más radicales de los socios contrarios al fondo de reconstrucción. así como de situar a España en otro de los puestos de gran relevancia internacional junto al de Borrell como responsable de la política exterior de la UE.

Contra el consejo de Stiglitz y Piketty

Joseph Stiglitz –premio Nobel de Economía en 2001– y Thomas Piketty, así como otros economistas de prestigio internacional como José Antonio Ocampo o Jayati Ghosh, aconsejaron días pasados desde la ICRICT (Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional), una reforma tributaria global que implante un sistema fiscal más justo y progresivo para afrontar la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus. Estos economistas han apostado por elevar la presión fiscal sobre las rentas más altas, establecer un tipo mínimo internacional para el impuesto de sociedades o impulsar gravámenes a la economía digital.

Según Stiglitz,  “antes de la pandemia, el sistema de tributación ya no era justo”, pues las multinacionales, por su capacidad de deslocalizarse y tributar en Estados con baja presión fiscal, “terminaban pagando menos impuestos que pequeñas empresas locales”. Y la pandemia de coronavirus ha añadido otras “distorsiones”, pues “las compañías de internet son los grandes beneficiarios de la crisis porque han podido seguir operando” a pesar del confinamiento, por lo que el “impuesto digital global”, que ya consideraba necesario antes de la pandemia, ahora es “indispensable”.

Ocampo abogó  por poner en marcha “una tasa mínima del impuesto de sociedades del 25% a nivel internacional”. “Si Estados Unidos o Europa impusieran este mínimo, llegaría a ser el estándar internacional”, ha añadido Stiglitz. También Piketty ha insistido en que los impuestos de sociedades “no son suficientes” y “deben ser parte de un sistema integral de tributación progresivo que contemple la renta y el patrimonio”. “Tras la II Guerra Mundial, Alemania y Japón impusieron tasas de más del 50% sobre el patrimonio”, que permitieron reducir una deuda pública superior al 200% en un plazo de cinco a diez años, una idea “políticamente complicada” en la actualidad pero que deja una “lección importante” ahora que se afronta otra “crisis sin precedentes”.

Necesitamos masivos aumentos del gasto público” para afrontar la crisis del coronavirus y “tenemos la posibilidad de lograr mayores ingresos fiscales”, pero eso requiere “un sistema justo de tributación”, ha defendido Jayati Ghosh, profesora de economía en Nueva Delhi. “La amenaza del cambio climático va a pesar sobre nosotros muy pronto, tenemos que pensar en un nuevo trato multicolor”, ha dicho, y ha apuntado que la economía debe ser “más verde pero también morada, para enfatizar la economía de cuidados y la de género”, también a través de la fiscalidad. 

Interpretaciones de la prensa española

Según algunos medios como EL PAIS, el presidente Sánchez forzó la máquina para convencer sin éxito a Holanda con una apuesta reformista. España e Italia, los dos países más afectados por el coronavirus y más interesados en el gran fondo de reconstrucción europeo, han anunciado que Sánchez y Conte viajarán de forma paralela a Alemania y Países Bajos para tratar de convencer a Mark Rutte, su homólogo holandés, de que ambos son gobiernos reformistas. Sánchez viajará además a Suecia.

Por su parte, El Mundo y El Economista resaltan que España es la única gran economía europea que quiere subir impuestos. Alemania e Italia ya han anunciado e incluso aplicado sustanciales rebajas de impuestos. Francia señaló ya meses atrás que su intención es la de no llevar a cabo ningún tipo de incremento fiscal, y Reino Unido hizo público el pasado miércoles una rebaja del IVA así como la supresión de la figura de Transmisiones. Todas las potencias europeas, por lo tanto, han entendido que la mejor opción para afrontar la salida de la grave crisis económica derivada del coronavirus es reducir impuestos o al menos no incrementarlos. Todas menos una: España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado claro que su apuesta es totalmente opuesta a la del resto de grandes economías, y ha adelantado ya una inminente y, a su juicio, «inevitable» subida de impuestos. Las medidas son conocidas, ya que el Ejecutivo lleva intentando aplicarlas desde 2018, e incluyen un incremento del IRPF para las rentas más altas; endurecimiento de Sociedades imponiendo un tipo mínimo del 15 por ciento que sería del 18 por ciento para entidades bancarias y petroleras; la creación de la tasa Google y la tasa Tobin; y un incremento de la figura que grava el diésel. Medidas que, sin duda, acabarán afectando a la clase media a pesar del discurso del Ejecutivo, y que no han sido postergadas a pesar del complejo contexto económico.

El editorial de ‘Expansión’ destaca que España se ha vuelto a quedar a las puertas de liderar el Eurogrupo. «Como ya le sucedió al entonces ministro de Economía Luis de Guindos en julio de 2015, la actual vicepresidenta económica, Nadia Calviño, fue derrotada por un voto en la votación final por el candidato irlandés, Paschal Donohe. Los apoyos públicos a la aspirante española de las tres grandes potencias de la zona euro -Alemania, Francia e Italia- no fueron suficientes para lograr la presidencia del foro que reúne a los ministros de Economía o Finanzas de la unión monetaria, donde se negocian los detalles de los asuntos que luego firman los jefes de gobierno». Señala que Calviño reunía méritos suficientes para el puesto -amplia experiencia en las instituciones comunitarias, prestigio entre sus colegas y valía demostrada-, por lo que su no elección debe interpretarse como muestra de la desconfianza que genera el Gobierno de PSOE y Podemos entre los aliados europeos.

Según ‘El País’,se trata de un revés. «Desde luego para España, que legítimamente aspiraba a reequilibrar la desigual suerte alcanzada en el reparto de cargos de las instituciones de la UE hace ahora un año, lo que habría fortalecido al sector más pragmático de su Gobierno. Pero sobre todo para el empeño que ella simbolizaba, el de un europeísmo activo y sin fisuras».

Para ‘El Mundo’ la vicepresidenta Calviño concurría con el apoyo expreso de PP, Cs y Vox en España y el de Merkel y Macron en Europa, «pero sale derrotada de una votación en la que contaba en principio con el sí de las potencias más poderosas de la Unión». «Y lo hace después de que el Gobierno retirase a Arancha González Laya de la carrera para presidir la Organización Mundial del Comercio con el objetivo de no dividir fuerzas y fortalecer la candidatura de Calviño. Ahora España no cuenta con ninguno de los dos puestos -queda, a modo de consolación, la aspiración de Pedro Duque a dirigir la Agencia Espacial Europea- y queda sumida en una dolorosa irrelevancia en el concierto europeo cuando más necesario es hacerse oír».

‘El Economista’ apunta a que El revés a Nadia Calviño da alas a Pablo Iglesias. Los apoyos que respaldaron en la primera votación al tercer candidato en liza, el luxemburgués Pierre Gramegna, arroparon en bloque a Donohoe. Era muy difícil que Calviño venciera la hostilidad que le mostraron los países del norte, como Holanda y Austria, y los pequeños Estados del este (Eslovaquia, Lituania…). Estos últimos recelan de que España acapare el grueso de las ayudas contra la crisis que la UE discute la semana próxima».

‘La Razón’ cree que Bruselas no está por la alegría fiscal: Paga Calviño el hecho innegable de que es la titular económica de un país al borde del rescate financiero, que presenta las peores perspectivas de futuro de toda la Eurozona, con la mayor caída prevista del PIB. Pero probablemente, en otras circunstancias, la candidatura hubiera salido adelante con una mayoría cómoda debido a su prestigio personal. 

Por su parte, ‘ABC’ considera que «Calviño tenía todas las cualidades necesarias para haber sido aclamada como la primera mujer en presidir la reunión de ministros de Economía de la zona euro, como demuestra el hecho de que hubiera obtenido un número muy importante de votos en la primera vuelta, pero forma parte de un Gobierno que suscita enormes desconfianzas por la presencia en su seno de populistas de extrema izquierda que no han ocultado nunca sus inclinaciones heterodoxas en la gestión de la economía».

 

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