viernes,28 enero 2022
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Tras más de 250.000 firmas contra los eberes

Redacción
La ingeniera de telecomunicaciones Eva Bailén se puso a recoger firmas el año pasado pidiendo la racionalización de los deberes ante la «impotencia» que decía sentir por ver cómo su hijo, de 10 años, tenía que dedicarle tres horas diarias a hacer todo tipo de ejercicios en casa. Su campaña en change.org fue un éxito de más de 215.000 rúbricas que ha popularizado el debate sobre los tiempos escolares.

Post redactado por Eva Bailén

Hace ya más de un año inicié una campaña para pedir la racionalización de los deberes escolares en España. Aunque hemos avanzado mucho, todavía estamos lejos de la victoria. El debate está ya en la agenda política gracias al ruido que hemos hecho los más de 200.000 firmantes de la petición, y estoy convencida de que es sólo cuestión de tiempo (y de guerrerar) que lo consigamos.

 

La carga de deberes de cada niño o niña en edad escolar depende fundamentalmente del profesor que le corresponda. Esto sucede incluso en el seno de un mismo centro educativo, lo que en caso de que haya varios hermanos matriculados en este puede poner de manifiesto enormes e incomprensible diferencias en las tareas que han de acometer. Cuando esto ocurre, el niño que se ve en esa situación no comprende por qué él o ella no puede jugar, descansar o estar con sus padres, mientras sus hermanos y/o hermanas sí.

Un exceso de deberes supone una gran frustración para un niño que quiere concluir el trabajo asignado y ve cómo éste le sobrepasa y el cansancio no le permite seguir estudiando. El rendimiento de los niños empeora si a la jornada escolar se añade un exceso de tiempo para los deberes.

Un niño que dedica un tiempo excesivo a las tareas escolares (según la OCDE la media española es de 6,5 horas semanales en la ESO, pero hay niños que ya en primaria superan esa media)  puede llegar a presentar síntomas de ansiedad y necesitar asistencia psicológica.

No existe justificación para que un niño dedique tantas horas de su tiempo tras la jornada escolar a realizar tareas muchas veces mecánicamente y que difícilmente fomentan competencias como alguna de las recogidas en el Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero, por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria:

4ª Competencia. Aprender a aprender. Haciendo tareas repetitivas a diario el estudiante no aprende a aprender, aprende en todo caso a mecanizar sus tareas.

5ª Competencia. Competencias sociales y cívicas. El tiempo de convivencia familiar, con otros niños en el parque o en otros espacios abiertos se reduce: Los niños pasan tardes y tardes encerrados en su habitación. No pueden desarrollar competencias sociales estando aislados.

6ª Competencia. Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor. Los deberes pautados, repetitivos y abusivos no fomentan el espíritu emprendedor y la iniciativa. La iniciativa surge desde dentro de cada niño o niña, por el propio descubrimiento personal, y para eso es necesario tiempo libre e incluso tiempo de aburrimiento.

Finalizar el temario de los libros de texto y los ejercicios propuestos en ellos no deberían ser el principal objetivo académico, puesto que el número de horas lectivas para cumplirlos puede llegar a ser superior a las de que se dispone en un curso escolar. Al no haber tiempo lectivo para ello, las tareas se realizan en el hogar en perjuicio de los niños. Lo realmente importante debería ser enseñar mientras se respeta el ritmo de los niños, sus necesidades de juego y de descanso y su bienestar emocional.

Los deberes abusivos provocan conflictos en las familias, que ven en la conciliación de la vida laboral y familiar una utopía. Las largas jornadas laborales se ven todavía más perjudicadas por las tareas escolares abusivas, los padres no pueden compartir su tiempo con sus hijos o lo comparten para ejercer de docentes.

Los niños españoles no pueden seguir cargados de deberes. No resulta admisible que los niños españoles dediquen a la semana tres horas más a los deberes que los niños finlandesescuyos resultados académicos, de acuerdo con los informes PISA, son de los mejores del mundo. Los deberes repetitivos y abusivos no mejoran el rendimiento escolar y sí afectan negativamente a la felicidad de los niños y a la calidad de vida de las familias.

Pedimos que se racionalicen los deberes de los alumnos españoles, con el establecimiento de unas pautas para que las tareas se desarrollen en un tiempo razonable y que estén acordes con la edad del estudiante. Pedimos que se eliminen cuanto antes los deberes abusivos.

Los deberes deberían estar consensuados entre los diferentes profesores de un mismo centro y estos deberían ser conocedores del tiempo que implica cada tarea y del conjunto de deberes que los estudiantes tienen cada día para que no resulten excesivos en su conjunto.

Expertos en educación coinciden en la necesidad de reducir las tareas escolares que realizan los niños españoles:

Además, hay numerosos ejemplos en prensa sobre la necesidad de unas tareas escolares justas:

La racionalización de los deberes es sólo un cambio más entre los muchos que necesita el sistema educativo español. 

 

Esta petición será entregada a:

Al sacar un libro, Cómo sobrevivir a los deberes de tu hijo (Planeta)Eva Bailen, como la Ceapa, anima a las familias a no hacer la tarea:

¿Cuál es, en su opinión, el tiempo razonable que se puede dedicar a hacer deberes?
En Secundaria, no más de una hora. En 5º y 6º de Primaria, media hora como mucho. Y en los cursos anteriores no me parece que necesiten hacer deberes, porque con las horas lectivas es suficiente. Son niños y necesitan jugar. Lo que sí creo que es bueno es que lean todos los días. 
¿La Lomce ha supuesto más deberes? 
Eso es algo que yo he notado. El curso 2014/2015, cuando comencé a recoger firmas, fue el primero en el que se implantó la Lomce en los cursos impares. La duración de las clases en el colegio de mi hijo pasó de 60 a 45 minutos. Como eran clases más cortas y la dinámica seguía siendo la misma, no les daba tiempo a acabar los ejercicios en clase. En 5º de Primaria mi hijo empezó a tener una hora más diaria de deberes. Pasó de dos a tres horas diarias con 10 años. 
Entonces le cambió de colegio…
Yo le decía: «No hagas los deberes» y él respondía: «No, no, que, si no, me castigan».
Le decía a su hijo que no hiciera los deberes. En su libro llama a otras familias a no hacerlos. ¿No le parece ésta una actitud irresponsable?
Lo que es irresponsable es seguir permitiendo que nuestros hijos lleguen a Secundaria y no quieran seguir estudiando. Debemos posicionarnos y empezar a pedir cambios. Hay padres que me dicen que están objetando a los deberes y han asumido que sus hijos van a sacar menos notas, pero, a cambio, aprovechan mejor las tardes. Esta postura, en cualquier caso, sería aplicable a Primaria. En Secundaria ya deben ser capaces de abordar los deberes. 
En su libro afirma: «Me he dado cuenta de que ni las extraescolares ni los deberes van a convertir a mis hijos en adultos más felices». ¿Depende de los padres que sean felices o su misión debe ser enseñarles a ser responsables?
Al final, lo más importante es la felicidad. Con eso no quiero decir que no haya que ser responsable. Un niño para ser feliz necesita tener cubiertas sus necesidades básicas y tener tiempo de juego.
¿Hay que hacer los deberes con los hijos?
 Eso depende. Con mis dos hijas no he tenido que hacerlo pero con mi hijo, sí. A los padres nos han echado una carga encima con lo de que no acompañemos a nuestros hijos con los deberes, cuando en la escuela están acompañados. El sistema educativo español está muy uniformizado y la escuela pública no personaliza el nivel de cada niño. Yo creo que poner los mismos deberes a los 25 niños de una clase es erróneo, los colegios deberían personalizar los deberes. 
Cuando los padres no están en casa por las tardes, ¿qué es mejor? ¿Que estén haciendo deberes o que estén viendo la tele o jugando a la consola?
Son dos problemas paralelos. EnEspaña los padres tenemos unos horarios que no piensan en los niños. La falta de conciliación es un problema muy grave, pero tampoco podemos solventarla a base de fastidiar a los niños. Yo no prefiero ninguna de las dos cosas.
¿Y si hay que elegir?
Si hay que elegir y mi hijo ya ha estado en el colegio, pues que juegue a la consola. 
¿Sirven para algo tantas actividades extraescolares?
Las extraescolares existen por la necesidad de rellenar el tiempo de los padres mientras están trabajando y porque hay padres que quieren que sus niños sepan más que nadie. Es mejor estar en el parque, jugando o dando un paseo. 
¿Para qué eran las tardes cuando usted estudiaba?
Soy de Alicante y me pasaba toda la tarde jugando en la calle con mis amigas y el perro.Nos tomábamos un bocata en la calle y a jugar. Mis tardes eran para jugar. Hasta 6º de EGB no tuve ni idiomas, ni extraescolares ni, desde luego, deberes.

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