sábado,27 noviembre 2021
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Medición Económica

De PIB a Cuadro de Mando de Bienestar

Futurolandia
Después de romper errores y fetichismos sobre el PIB, así como buscar nuevos caminos para una mejor medición de la marcha de la economía, queda aún la tarea de acudir a indicadores y cuadros de mando más idóneos para seguir la evolución de bienestar y el progreso humano. Muchos economistas influyentes, como Joseph Stiglitz, ya han criticado las limitaciones del PIB tanto para valorar el funcionamiento económico como, más aún, para medir el bienestar de los países.

Las críticas y propuestas son múltiples y no es mi intención hacer un repaso más o menos exhaustivo. Pero creo interesante destacar, más allá de discrepancias sobre indicadores, ponderaciones y esquemas de integración de resultados, el papel imprescindible de estas lineas de trabajo que superan un estrecho economicismo no mantenible.

Los dos enfoques principales son : 1) Establecer un nuevo sistema de Cuentas de los Hogares con detalle de distribución y 2) Elaborar Cuadros de Mando a partir de unos indicadores básicos seleccionados (Dashboard of Indicators).

La propuesta que resume el enfoque de un sistema estadístico que permita disponer de datos detallados de la distribución de rentas, consumos y riqueza de los hogares, la lideraron tres economistas tan significativos como Joseph Stiglitz, Amarta Sen y Jean Paul Fitoussi en 2009 en su Report by the Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress y ha sido actualizada, ya como iniciativa de la OCDE, en 2013 en el documento Framework for statistics on the distribución of household income, consumption and wealth.

Su justificación inicial se deriva de cuatro puntos que implican una exigencia para superar el actual Sistema de Cuentas Nacionales y el PIB como medida última del crecimiento económico:

  1. Muchas de las actividades de los hogares están excluidas del PIB, a pesar de su contribución al bienestar económico
  2. Dificultades adicionales para la inclusión de actividades de no-mercado y el cálculo de sus índices de volumen
  3. El PIB  es una medida que no trata la cuestión de la distribución entre individuos
  4. El PIB es una medida de flujos que no mide el stock de riqueza de una economía

Como alternativa, el Grupo de Expertos de la OCDE propone un enfoque integral ICW (Income, Consumption and Wealth) centrado únicamente en los hogares y las instituciones sin fines de lucro directamente a su servicio. Recomienda el uso de estadísticos que resuman la información a nivel micro tales como ratios entre cuartiles y coeficientes de Gini.

Desgraciadamente, la puesta en marcha de cambios profundos en las estadísticas internacionales es una tarea compleja que aún produce resultados muy limitados. Por ello tienen un mérito especial trabajos como el presentado hace unos días por la Fundación BBVA, realizado por Francisco Goerlich, Distribución de la renta, crisis económica y políticas redistributivas, utilizando datos del INE de Contabilidad Nacional y Encuesta de Condiciones de Vida 2007-13.

El otro enfoque al que quiero hacer referencia es el que utiliza indicadores (key performance indicators) para complementar las carencias del PIB y propone alguna medida resumen o cuadro de mando (dashboard). Una presentación didáctica aunque limitada se ha difundido recientemente en las redes sociales por el director de New Economics Foundation (Wallis,WEF 19/4/16, Five measures of growth that are better than GDP).

Utiliza la similitud entre el marcador de velocidad de un automóvil y el PIB. El velocímetro,aislado, no señala sobrecalentamientos, falta de combustible o si vamos por el camino correcto. Tampoco el PIB indica si las personas viven mejor o podemos tener problemas de desigualdad o deterioro medioambiental. La propuesta, muy elemental, es elaborar un cuadro de mando con cinco indicadores que resuman la proporción de trabajos "buenos", la sensación subjetiva de bienestar, la emisión de gases contaminantes, una medida de desigualdad  en la distribución y otra de muertes "evitables".

El propio World Economic Forum propuso hace unos meses en su informe 2015 (The Inclusive Growth and Development Report) un cuadro de mando elaborado a partir de 140 indicadores sobre siete aspectos fundamentales:

  1. Desarrollo educativo y habilidades
  2. Empleo y compensación laboral
  3. Facilidades de emprendimiento
  4. Sistema financiero e intermediación
  5. Corrupción y concentración de rentas
  6. Servicios básicos e infraestructuras
  7. Transferencias sociales

Como cualquier indicador sintético o cuadro de mando resumen, la ventaja de una información que puede abarcar las más diversas cuestiones, tiene el lado negativo de la arbitrariedad de los indicadores seleccionados y su ponderación. Propuestas hay muchas. Desde el ya tradicional Indice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, al Indice de una Vida Mejor de la OCDE o sugerencias como Indice de Bienestar Sostenible, Indice de Progreso Real, Indice de Planeta Feliz, Huella Ecológica, PIB Verde, Indicador de Progreso Genuino…

Lo verdaderamente importante es reconocer que medir los cambios en el bienestar económico es tan prioritario como medir el crecimiento económico de un país. La economía debe estar al servicio de la sociedad y no es un fin en si misma. Tiene sus propias reglas sobre un crecimiento eficiente, pero no puede renunciar a principios de equidad intra e ínter generacional.

Antonio Pulido twitter.com/PsrA 

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