lunes,6 diciembre 2021
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Coincidencia entre los participantes en la jornada sobre EBC

El paso hacia una economía del bien común tras la crisis será largo y complejo, pero no imposible

Redacción
El paso hacia una economía del bien común tras la actual crisis será largo y complejo, pero no imposible, según la conclusión de los participantes en el debate organizado este martes en Madrid por el Comité Económico y Social Europeo (CESE) para dar a conocer su reciente aprobación de un dictamen a favor de introducir en la Unión Europea los valores y métodos de esta alternativa. Así lo expresó Diego Isabel, moderador del debate y responsable del "hub" internacional de la EBC.

Isabel observó de las diversas aportaciones la coincidencia en que ninguno de los oradores manifestara la imposibilidad de introducir el modelo de la EBC. En la misma linea se expresó Ana Isabel Ceballo Sierra, Presidenta de la asociacion de consumidores ASGECO.

TambiénTeresa Robledo de Dios, Directora Ejecutiva Agencia Española de Consumo y Seguridad Alimentaria (AECOSAN), resaltó que las empresas y administraciones públicas deben ser responsables. Dijo que la RSC de las empresas se ha de notar en los beneficios de todos los agentes, pero especialmente en los consumidores. "Las empresas han ido interiorizando bastante bien en su actuación los compromisos de la RSC, sociales, mebiambientales,servicios de atención al cliente, etc,, aunque tienen un gran reto por delante y sus políticas deben girar especialmente a contar con las opiniones de los consumidores,pues al fin y al cabo algunas de las ya vertidas en redes sociales están contribuyendo a la cotización bursátil de la empresa".

Previamente, el concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, afirmó en la apertura de la jornada, titulada ´la Economía del Bien Común: un modelo económico sostenible orientado a la cohesión social´, que ve necesaria "una reforma del sistema productivo para reducir las desigualdades".

Asimismo, Carlos Trias, ponente del dictamen del CESE sobre la Economía del Bien Común (EBC), y Christian Felber, profesor y autor del libro sobre la EBC como promotor internacional de este movimiento apartidario, expusieron el método de analizar empresas y administraciones públicas para ver cómo aplican valores comunes de sostenibilidad, incentivandolas con rebajas fiscales y ventajas en los concursos públicos, tal y como anticiparon previamente en un acto similar organizado en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), con motivo de la presentación del citado libro de Felber, quien preconiza la necesidad de reconfigurar los valores económicos para lograr estructuras más satisfactorias para la población:

 

En la Mesa redonda desarrollada estemartes bajo el titulo De la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) a la EBC: la evolución de la economía hacia el bien común, Bruno Estrada, de CCOO, dijo que las propuestas de la EBC son propias de la sociedad o economia de la abundancia y que los actuales problema de la economia mundial no radican en la creación de capital, sino en su acumulacion en muy pocas manos. "Cuando Suecia introdujo decisiones democráticas de reinversión de beneficios, su PIB per capita paso del 77% de Estados Unidos al 121% del mismo", afirmó.

Ramón Jáuregui, portavoz de RSC del PSOE y eurodiputado, precisó que la EBC tiene una ambición y un planteamiento más amplio que la tecnicaliti de la RSE, aunque desde esta "siempre pensamos en una resultante parecida". Agregó que los fundamentos de ambas ideas son potentes en tres aspectos: 1) amplias partes de la sociedad descontentas por salir de la crisis con modelos de bienestar deteriorados, con la consiguiente indignación, 2) hay factores de cambio social importantes que dan más poder a los ciudadanos, como las redes,la economia colaborativa, la creciente participación social, y 3) hay teorías y organizaciones que buscan una nueva ecuación empresa-sociedad. Pero la traslación de prácticas de RSC a beneficio empresarial y social está siendo incierta y compleja, mientras que tampoco hay conciencia social necesaria para estimular buenos comportamientos, ya que el consumidor sigue en el "bueno, bonito y barato". De ahí que establecer un mercado preferenciall para organizaciones con la etiqueta de RSC o EBC no sean nada fáciles en la actual globalización. "La idea esta bien fundamentada, pero el camino es largo", concluyó.

Ana López, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UAM y presidenta de la Confederación de Decanos, manifestó que la universidad está por incorporar perspectivas que la crisis ha revelado insuficientes, por lo que en las graduaciones de economistas ya se cuenta con la proyección y responsabilidad social del economista. Añadió que es una excelente idea avanzar hacia la EBC desde la RSC. Recomendó a EBC ponerse en contacto con ISITE, orgaización internacional quepropone una enseñanza de economía más plural y abierta a la realidad.

Juan Antonio Pedreño, presidente de la Confederación de Entidades para la Economía Social (CEPES), dijo que el dictámen del CESE ayuda a visibilizar nuevos modelos de empresa, con una mayor participación en todos los ámbitos y desde la idea de que otra economía es posible. En España ya hay mas de 45.000 empresas en el ámbito de la economía social, que engloba a la EBS, la economía colaborativa u otras similares.  

Pedro Ortún, responsable desde junio de la nueva estrategia en RSC de la Unión Europea, explicó el proceso seguido en Bruselas para mejorar la RSC, cuya visión y objetivos coinciden en buena parte con la EBC introducida en las instituciones europeas por el dictámen del CESE, en el que ha sido ponente el español Carlos Trías. Anunció para mediados o finales del próximo año un plan de acción actualizado sobre el nuevo contexto de responsabilidad social de las empresas que implique a todos los agentes internos y externos en el objetivo de crear valor para todos, optimizando los beneficios y reduciendo el impacto de las prácticas fraudulentas u otras de efectos negativos. Recordó al respecto que ya algunas empresas han pagado por sus infracciones decenas de miles de euros. Además recordó que muchas normas como las de compras públicas y defensa de los consumidores ya están en vigor, y solo hace falta darles impulso.

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