domingo,28 noviembre 2021
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Jose María Paricio: «La mujer no concilia, sino que sacrifica»

Redacción
El pediatra José María Paricio, autor de la obra ´Tú eres la mejor madre del mundo´, dice que a lo largo de su carrera como pediatra ha aprendido tanto de los libros como de los cientos de madres que han pasado por su consulta. Tras cuatro décadas hilando conocimientos, el especialista acaba de tejer ambas experiencias en ´Tú eres la mejor madre del mundo´, una obra sobre pediatría y crianza que, huyendo de dogmatismos, aborda las principales dudas que tienen la mayoría de los padres

 En las primeras páginas del libro dice que no pretende dar consejos. ¿Cuál es su intención?

Los pediatras fundamentalmente nos dedicamos a ver niños y a hablar con sus madres. Mi intención ha sido plasmar mis conocimientos pediátricos de una forma muy matizada y muy revolucionada por cientos de conversaciones con madres. Porque hablando con ellas me di cuenta de que las cosas no siempre cuadraban con lo que estaba escrito en los textos pediátricos. Hay demasiados libros que dicen ‘enseñe a comer o a dormir a sus hijos’. Hay muchos libros que son muy sensatos, pero otros muchos pecan de excluyentes y dicen frases como ‘hay que hacer esto porque si no las cosas pueden ir fatal’. Yo he intentado huir de eso.

¿Se ha encontrado en la consulta con madres con sensación de no estar haciendo bien las cosas por no cumplir la teoría en boga?

Se culpabilizan muchísimo. Es una constante entre las madres pensar que han hecho algo mal. Si el niño no come o no duerme bien, muchas madres dicen: “no estoy a la altura, no lo estoy haciendo bien”.

¿Pesa mucho el mito de la buena madre?

Sin duda. Muchas mujeres tienen interiorizado que tienen que ser una buena madre, una buena esposa y una buena ‘de todo’ y eso no es así. Todo eso tiene mucho que ver con que, en realidad, la mujer no concilia, sino que sacrifica. Estamos en un mundo muy difícil para conciliar. Es un mundo misógino, hecho por los hombres y con relaciones de trabajo realmente malas. Es muy difícil llegar a todo. Y al final las mujeres hacen lo que mejor creen y lo que mejor pueden. Y pese a eso se culpabilizan.

¿Por qué hay tantas dudas en torno a la crianza?

En realidad es normal porque stamos en una sociedad en la que ya no hay esa familia extensa que sí tenían las sociedades tradicionales. Ahora la familia es nuclear, básicamente la pareja con su bebé y es normal que se sientan muchas dudas, por ejemplo con cómo comen o duermen los bebés. Hay gente que dice que hay que los niños tienen que aprender a dormir, pero la realidad es que los niños saben dormir perfectamente, lo que pasa es que lo hacen a unos ritmos distintos a los de los adultos que no siempre son fáciles de conjugar con una jornada laboral.

Las teorías de adiestramiento que algunos propugnan son una barbaridad que va contra los principios de la vinculación del ser humano. Si algo está demostrado es que los humanos somos animales sociológicos a los que nos gusta estar con otras personas, querer y que nos quieran. Y eso se establece en la infancia. Atentar contra eso es un error que además es tremendamente cruel.

¿Se admiten comportamientos con los niños que serían impensables entre adultos?

Escribiendo el libro reflexioné sobre por qué hay que tratar bien a los niños. Y la conclusión es que, al margen de cualquier teoría y de cualquier finalidad educativa, la razón ha de ser que son personas. Normalmente a las personas las intentamos tratar bien, nos tratamos bien entre nosotros. Entonces a los niños, ¿por qué hay que dejarles llorar y sufrir? Habrá que tratarles bien, cuando además son personas que están en una posición de inferioridad física y de conocimientos inferir frente a los adultos.

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