martes,7 diciembre 2021
Espacio euroiberoamericano de diálogo sobre la innovación social, profesional y académica
InicioOpiniónLA NATURALEZA CAMBIANTE DEL TRABAJO. Informe sobre el desarrollo Mundial 2019
BIRF / Banco Mundial, 2019, 181 páginas

LA NATURALEZA CAMBIANTE DEL TRABAJO. Informe sobre el desarrollo Mundial 2019

Redacción
El "Informe sobre el desarrollo mundial (WDR) 2019: La naturaleza cambiante del trabajo" analiza el modo en que cambia el trabajo como resultado de los avances tecnológicos. Asegura que los temores de que los robots están asumiendo labores desarrolladas por las personas han dominado el debate sobre el futuro del trabajo, aunque concluye que "esto pareciera ser en general infundado". Al contrario, la tecnología brinda oportunidades, aunque el texto no profundiza en cómo se distribuyen resultados

Sí destaca en su texto íntegro de 151 páginas este Informe sobre el desarrollo Mundial 2019 entre sus principales mensajes que el progreso tecnológico está redefiniendo el trabajo constantemente. Las empresas adoptan nuevos métodos de producción, los mercados se expanden y las sociedades evolucionan. En general, la tecnología brinda oportunidades, preparando el camino parar crear nuevos empleos, aumentar la productividad y prestar servicios públicos eficaces.

Las empresas pueden crecer rápidamente gracias a la transformación digital, ampliando sus fronteras y redefiniendo patrones de producción tradicionales. El surgimiento de empresas basadas en plataformas digitales permite que los efectos de la tecnología lleguen a un mayor número de personas más rápidamente que nunca. La tecnología está cambiando las habilidades que buscan los empleadores. Los trabajadores necesitan estar mejor preparados para resolver problemas complejos, trabajar en equipo y adaptarse. Las tecnologías digitales están transformando la forma de trabajar de las personas y las condiciones laborales. Incluso en las economías avanzadas, los trabajos a corto plazo, a menudo ofrecidos a través de plataformas en línea, están representando desafíos similares a aquellos que enfrentan los trabajadores informales en el mundo. En el informe se analizan estos cambios y cómo los Gobiernos pueden responder mejor. Invertir en capital humano debe ser una prioridad para los Gobiernos para que los trabajadores desarrollen las habilidades que se demandan en el mercado laboral. Además, los Gobiernos tienen que mejorar los sistemas de protección social y ampliarlos a todos en la sociedad, independientemente de las condiciones en las cuales las personas trabajen. Para financiar estas inversiones en capital humano y protección social, en el informe se proponen algunas recomendaciones, como la movilización de ingresos adicionales por parte de los Gobiernos mediante la expansión de la base tributaria.

Prólogo del presidente del Banco Mundial 

Que “las máquinas vienen a adueñarse de nuestros empleos” ha sido una preocupación durante cientos de años, por lo menos desde la industriali- zación de la tejeduría a principios del siglo xviii, que aumentó la produc- tividad y también el temor de que miles de trabajadores quedaran en la calle. La innovación y el progreso tecnológico han causado disrupción, pero han generado más prosperidad que la que han destruido. Hoy, sin embargo, estamos atravesando una nueva ola de incertidumbre, dado que el ritmo de la innovación se sigue acelerando y la tecnología afecta todos los aspectos de nuestra vida.

Sabemos que los robots están realizando miles de tareas rutinarias y eliminarán muchos empleos que requieren bajos niveles de cualificación en las economías avanzadas y en los países en desarrollo. Al mismo tiempo, la tecnología está creando oportunidades, preparando el camino para empleos nuevos y modificados, aumentando la productividad y mejorando la pres- tación de servicios públicos. Cuando analizamos la magnitud del desafío de prepararnos para el futuro del trabajo, es importante entender que muchos niños que actualmente asisten a la escuela primaria, una vez que lleguen a la edad adulta, trabajarán en empleos que hoy ni siquiera existen.

Por ello, en el presente informe se pone de relieve la primacía del capital humano para enfrentar un desafío que, por su propia definición, no acepta soluciones simples y prescriptivas. Muchos empleos actuales, y muchos más en el futuro cercano, requerirán habilidades específicas, que entrañan una combinación de conocimientos tecnológicos, capacidad para resolver proble- mas y pensamiento crítico, así como también habilidades blandas, como la perseverancia, la colaboración y la empatía. La época en que se permanecía en un empleo, o en una empresa, durante muchas décadas está desapare- ciendo. En la economía del trabajo esporádico (gig economy), los trabajadores probablemente realizarán muchas actividades diferentes en el curso de sus carreras, por lo cual deberán seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida.

El ritmo de la innovación se seguirá acelerando, pero los países en desarrollo tendrán que adoptar medidas rápidamente para asegurarse de que podrán competir en la economía del futuro. Deberán invertir en su población con un feroz sentido de urgencia, en particular en salud y educación, que son las bases del capital humano, para aprovechar los beneficios de la tecnología y atenuar sus disrupciones más graves. En este momento, sin embargo, un gran número de países no están realizando esas inversiones esenciales.

El Proyecto de Capital Humano del Banco Mundial tiene por objeto solucionar esta situación. En este estudio se presenta nuestro nuevo Índice de Capital Humano, que mide las consecuencias de descuidar las inversiones en capital humano en términos de la pérdida de productividad de la próxima generación de trabajadores. Nuestro análisis indica que, en los países en los que hoy se registra el menor nivel de inversiones en capital humano, la fuerza laboral del futuro será entre un tercio y la mitad de productiva de lo que podría ser si las personas gozaran de plena salud y recibieran una educación de alta calidad.

La adaptación a la naturaleza cambiante del trabajo también exige reformular el contrato social. Debemos encontrar nuevas maneras de invertir en las personas y de protegerlas, sea cual fuere su situación laboral. Sin embargo, cuatro de cada cinco personas que viven en los países en desarro- llo nunca han sabido lo que significa vivir con protección social. Dado que hay 2000 millones de personas que trabajan en el sector informal —sin la protección de un empleo asalariado estable, un programa de asistencia social ni los beneficios de la educación—, las nuevas modalidades de trabajo con- tribuyen a agravar un dilema que precede las innovaciones más recientes.

En el presente informe se insta a los Gobiernos a cuidar mejor a sus ciudadanos y se hace un llamado a establecer un nivel mínimo universal y garantizado de protección social. Esto se puede lograr con las reformas adecuadas, entre ellas poner fin a los subsidios improductivos, mejorar las regulaciones del mercado laboral, y, a nivel mundial, reformular las políti- cas tributarias. La inversión en capital humano no atañe únicamente a los ministros de Salud y Educación; también debe ser prioritaria para los jefes de Estado y los ministros de Hacienda. El Proyecto de Capital Humano pondrá las evidencias directamente frente a los ojos de los encargados de la toma de decisiones, y el índice hará difícil ignorarlas.

El Informe sobre el desarrollo mundial 2019, cuyo  integro del panorama avanzado en octubre pasado se puede encontrar en este enlace, es único por su transparencia. Por primera vez desde que el Banco Mundial comenzó a publicar este informe en 1978, durante todo el proceso de redacción se publicó en línea, sema- nalmente, una versión preliminar actualizada. En el curso de más de siete meses, se recibieron miles de comentarios e ideas de parte de profesionales del desarrollo, funcionarios gubernamentales, académicos y lectores de todo el mundo. Confío en que muchos de ustedes ya habrán leído el informe. Tras más de 400 000 descargas (y la cuenta sigue aumentando), tengo el agrado de presentarles la versión final del informe.

Los capítulos del informe:

La naturaleza del trabajo está cambiando… ¿pero de qué manera? En el capítulo 1 se analiza esta cuestión y se presenta un nuevo marco para reflexionar acerca de la naturaleza cambiante del trabajo. (PDF, en inglés)

En el capítulo 2 se analiza de qué manera la actividad empresarial se ve determinada por la tecnología y el surgimiento de la empresa superestrella.¿Cómo impacta el aumento de la automatización y la digitalización en la actividad empresarial? En el capítulo 2 se analizan algunas de las cuestiones más apremiantes. (PDF, en inglés)

En el capítulo 3 se aborda el Índice de Capital Humano: podrán leer acerca de las razones por las que el Banco ha presentado el índice y consultar la posición que ocupa su país adentrándose en el capítulo 2.Los cambios en la demanda relativa de habilidades en los mercados laborales exigen mayores inversiones en capital humano. Para obtener información sobre el nuevo Índice de Capital Humano del Banco Mundial, consulte el capítulo 3. (PDF, en inglés)

En el capítulo 4 se analiza la adquisición de capital humano desde el nacimiento y el hecho de que en el futuro tendremos que prepararnos para diversas carreras adoptando estrategias de aprendizaje permanente a lo largo de toda la vida.El progreso tecnológico podría ofrecer una oportunidad, pero también podría generar efectos disruptivos. ¿Cuál es la mejor forma de preparar a las personas que actualmente trabajan? En el capítulo 4 se aborda esta cuestión. (PDF, en inglés)

En el capítulo 5 se analiza la enorme tarea de ayudar a personas de todas partes del mundo a abandonar el trabajo informal —donde no reciben protección social— y cómo esto afecta particularmente a las mujeres y a los trabajadores rurales.Las personas también aprenden habilidades valiosas en el trabajo, pero ¿cómo difiere el aprendizaje entre los distintos tipos de trabajadores? En el capítulo 5 se presenta un análisis nuevo. (PDF, en inglés)

En el capítulo 6 se profundizan los tres elementos que se necesitan para lograr que la protección social esté al alcance de todos y sea sostenible ahora y en el futuro.La naturaleza cada vez más fluida de los mercados laborales y la persistente informalidad exigen un replanteo de los sistemas de protección social. En el capítulo 6 se analizan algunas de las opciones. (PDF, en inglés)

Por último, en el capítulo 7 se analiza la propuesta de un nuevo contrato social y de qué manera la reestructuración del sistema tributario puede ayudar a financiarlo.¿Cómo se puede aprovechar la naturaleza cambiante del trabajo para lograr una mayor inclusión social y a qué costo? Este tema se analiza en el capítulo 7. (PDF, en inglés)

En el informe se insta a los Gobiernos a cuidar mejor de sus ciudadanos, alentándolos a brindar un nivel de protección social mínimo universal. A medida que se realizan más inversiones en protección social, la adopción de un enfoque equilibrado en lo que respecta a las regulaciones del mercado laboral podría contribuir a la movilidad entre distintos empleos.

Su nuevo Índice de Capital Humano se concibe como una de las herramientas que alentará a los Gobiernos a tomar las decisiones correctas.

De interés

Artículos Relacionados