jueves,7 julio 2022
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Incluída en posibles fusiones,con 123 millones en tribunales

Más de 33.000 preferentistas de Abanca reclaman su dinero

Jose María Mur
Cuando el venezolano Juan Carlos Escotet tomó el control de Abanca (antigua Novagalicia) 53.643 preferentistas aún no habían recuperado su dinero. Hoy 33.443 siguen sin hacerlo ni saber cuándo podrán. La situación contradice lo manifestado por Escotet y pone en peligro futuros resultados de una entidad, poco dada a la transparencia informativa e incluida en las apuestas por próximas fusiones, como Banco Popular, Ibercaja, Unicaja, BMN, Liberbank y Kutxa, candidatas luego a cotizar en las bolsas.

El vicepresidente de Abanca, Juan Carlos Escotet, aseguró que la entidad había llegado a un acuerdo con casi todos los preferentistas. Ese "casi " deja fuera 122´8 millones de euros reclamados en los tribunales.  Así lo recoge la memoria de la antigua Novagalicia de 2014 (el primer ejercicio completo tras su venta al grupo venezolano Banesco de Juan Carlos Escotet), concretamente en su nota 19.c " A la fecha de formulación de estas cuentas anuales, existen procesos judiciales en curso que afectan a un volumen nominal de participaciones preferentes o deuda subordinada por importe de 122´81 millones de euros ". Y añade que " a la fecha actual no es posible conocer el impacto final que tendrán los procesos judiciales abiertos "

 

Este reconocimiento , según informa El Confidencial, contrasta vivamente con la afirmación de la propia entidad de que había llegado a acuerdos con la práctica totalidad de los titulares de estos productos que habían sido excluidos del arbitraje dirigido por PwC en 2013 para devolverles todo su dinero, tanto en sede judicial como fuera de la misma ( extrajudiciales ). Para Escotet se trataba de una cuestión reputacional y de librarse de la mayor rémora del pasado de las cajas gallegas, por lo que nada más ganar la subasta prometió una solución a todos los afectados. Cuando el FROB dijo que eso no podía hacerse con dinero público, el banquero venezolano decidió hacerlo a costa de las cuentas de la entidad.

 

Esta solución creaba un agravio comparativo con los preferentistas de las otras cajas nacionalizadas, Bankia y Catalunya Banc, que sólo tenían el recurso de los tribunales si habían sido rechazados en sus respectivos arbitrajes. Aunque, en el caso de la gallega, había muchos afectados que no pudieron recuperar su dinero en el procedimiento arbitral: según el presidente del FROB Fernando Restoy, En Novagalicia existían 116.660 afectados con derecho a acudir al arbitraje (dejando fuera a los inversores institucionales), de los que 93.889 acudieron al proceso y 58.017 (el 62%) recibieron un laudo favorable. El importe devuelto fue de 496 millones. En consecuencia, quedaban 53.643 preferentistas que no habían recuperado su dinero cuando Escotet tomó el control de la entidad.

 

Miles de preferentistas sin solución

 

En la citada memoria, Abanca asegura que ha alcanzado acuerdos con 20.200 preferentistas, lo que todavía deja a 33.443 afectados sin recuperar su dinero. Muchos de estos clientes habían emprendido acciones judiciales contra la caja antes de la subasta, por lo que el venezolano exigió como garantía que el FROB se hiciera cargo de las posibles condenas en los tribunales por los productos híbridos (preferentes y subordinada) que superasen lo que tenía provisionado Novagalicia al cierre de 2013 para esta contingencia, es decir, 154 millones. En 2014, Abanca elevó esta provisión hasta 194 millones para incluir el coste de los acuerdos amistosos. el FROB tiene dotados 268 millones para hacer frente al compromiso concedido a Escotet.

 

Se supone que los 122´8 millones que penden sobre Abanca son reclamados por los más de 33.000 preferentistas que no han llegado a un acuerdo. Una parte de éllos fueron aconsejados por los múltiples despachos de abogados que van a comisión para no acudir al arbitraje (que era gratuito y no exigía representación letrada, por lo que éllos no cobraban) sino directamente a los tribunales. Pero son demasiados como para que todos se encuentren en este caso. De cualquier forma, parece que el " casi todos " de Escotet era un poco exagerado, a la vista de estas cifras. Algunas plataformas de afectados ya anunciaron el año pasado que no iban a aceptar la propuesta de la entidad e incluso pretendían sumarse a las causas penales contra la antigua cúpula. Los acuerdos firmados por Abanca devuelven la inversión íntegra del cliente menos los intereses que cobraron durante la vida del producto más lo que habrían ganado con un depósito en ese periodo. Primero llamó a los que tenían demandas presentadas  y después a los que no habían iniciado todavía acciones judiciales. En el primer caso, Escotet incluso prometió pagarles una cantidad para hacer frente a los gastos en abogados que les había supuesto el proceso.

 

Los resultados potencialmente afectados

 

Aunque es imposible determinar qué parte de los 122´8 millones reclamados serán concedidos por los jueces, esta cantidad haría un agujero considerable a las cuentas de la entidad. Aunque Abanca presentó un resultado consolidado en 2014 mayor que el del BBVA. de 2.751 millones, si se quitan los beneficios puramente contables (fondo de comercio negativo y créditos fiscales) habría tenido pérdidas antes de impuestos de menos 41 millones. Y su margen de intereses – que mide el negocio básico bancario – se desplomó un 67% respecto al obtenido en 2013, hasta 219´4 millones.

 

En el primer trimestre de 2015, Abanca publicó un beneficio de 129 millones, aunque no explicó que parte proviene de artificios contables o extraordinarios , ni tampoco de la reducción de las provisiones . Como es su costumbre, tampoco facilitó información sobre la evolución de sus márgenes. Toda esta opacidad informativa choca frontalmente con los principios de gestión responsable (" fomento de vías de diálogo y transparencia") que se enmarcan dentro de su política de RSC (Responsabilidad Social Corporativa) consultable en su web oficial. 

Fusiones en perspectiva, y todos a bolsa

Por otra parte, en medios financieros se apuesta en las últimas semanas por la eventualidad de que Abanca y Caser ultimen una salida a su pacto de seguros. También con que 

Abanca, BMN, Ibercaja, Liberbank y Unicaja estab abocadas a buscar alternativas para ser más rentables.  Tras el proceso no quedaría ninguna entidad sin cotizar en Bolsa. Uno de los motivos comentados, junto a la reducción de costes de capital, es que la ley de fundaciones bancarias (además de reducir a un tercio la obra social de las antiguas cajas de ahorro) penaliza las participaciones de control de las antiguas cajas en sus bancos cotizados, con lo que deben vender parte de sus acciones. Liberbank ya salió a Bolsa y BMN tiene todo preparado para cuando el FROB dé el visto bueno para hacerlo. Ibercaja y Unicaja también tienen entre sus planes estratégicos hacerlo.

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