domingo,29 mayo 2022
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4 años consecutivos de más pobreza extrema en AméricaLatina

México, Colombia, Salvador y Honduras incumplirán el objetivo de reducir la pobreza en 2030 (CEPAL)

Redacción
América Latina lleva 4 años (20015-2018) con incrementos de su pobreza extrema, que ahora afecta 17 millones de personas más que en 2014. En el caso de que las trayectorias sean similares al promedio observado de 2008 a 2017, un conjunto de 10 países podrían reducir la pobreza extrema hasta el 3% y 11 países podrían reducir la pobreza a la mitad a 2030, dos de las metas del principal objetivo de desarrollo sostenible (ODS). Incumplirían ambas México , Colombia, Salvador y Honduras, según CEPAL.

En los 14 principales países considerados, un total de 63 millones de personas vivían en situación de pobreza extrema al terminar el año pasado 2018, con aumento de 17 millones respecto a 2014, según puede observarse en el gráfico de abajo. Las que vivían situación de pobreza al terminar 2018 se estiman en 182 millones de personas, frente a las 164 millones de personas estimadas en el año 2014.

Después de 12 años en que las tasas de pobreza y pobreza extrema de la región se redujeron considerablemente, en 2015 y 2016 se registraron incrementos sucesivos de ambas tasas. Las cifras de 2017 muestran un incremento adicional de la pobreza extrema, mientras que la tasa de pobreza no presentó variaciones respecto del valor registrado en el año anterior. Para 2018 se espera que el crecimiento del PIB contribuya a una ligera reducción de la tasa de pobreza y una mantención de la tasa de pobreza extrema.

El incremento del número de personas pobres en la región registrado en 2017 fue resultado de variaciones contrapuestas observadas o proyectadas en los países. Según las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), de los 12 países con información disponible hasta 2017, en 6 la pobreza disminuyó más de 1 punto porcentual, al mismo tiempo que en un país se incrementó. En otros dos países, para los que no se dispone de encuestas de hogares de 2017, los niveles de pobreza se habrían incrementado, dadas las variaciones observadas en el producto por habitante.

El contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es relevante para analizar las perspectivas de reducción de la pobreza en la región. La primera meta del Objetivo 1 es erradicar la pobreza extrema para todas las personas y en todo el mundo a 2030, y la segunda reducir al mismo año al menos a la mitad la proporción de personas que viven en la pobreza en todas sus dimensiones. La evolución de la pobreza monetaria está directamente relacionada con la forma en que los ingresos de los hogares crecen y se distribuyen; por tanto, es posible proyectar cómo evolucionaría la pobreza en distintos escenarios de crecimiento del ingreso y cambio distributivo. 

De estos resultados se desprenden dos mensajes Para la CEPAL. Por una parte, es alentador que los cambios en el nivel y la distribución del ingreso requeridos para cumplir con las metas de reducción de la pobreza coincidan con la trayectoria regional del último decenio, si se asume el desempeño pasado como un indicador de factibilidad. Sin embargo, dichos resultados también constituyen un llamado de alerta, tanto porque algunos países de la región no alcanzarían las metas planteadas, como porque en varios países el desempeño de los últimos tres años fue significativamente peor que el del período 2002-2014.

La pobreza y la pobreza extrema afectan de distintas formas a la población según el área en que reside y sus características sociodemográficas. La tasa de pobreza de la población que reside en las áreas rurales es alrededor de 20 puntos porcentuales mayor que la de las áreas urbanas. Aun cuando la medición de la pobreza se realiza a nivel de los hogares, tanto la pobreza como la pobreza extrema tienen una mayor incidencia entre las mujeres que entre los hombres (en el caso de las personas de entre 20 y 59 años).

Otro rasgo generalizado es que la incidencia de la pobreza es mayor cuanto menor es la edad de las personas. La tasa de pobreza de los niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años es 19 puntos porcentuales más alta que la de las personas de entre 35 y 44 años, y 31 puntos porcentuales más alta que la de las personas de 65 años y más.

La condición étnica también presenta una asociación clara con la incidencia de la pobreza. Según datos de nueve países en que las encuestas de hogares permiten la autoidentificación de las personas indígenas, la tasa de pobreza en ese grupo casi duplica la de las personas no indígenas ni afrodescendientes. Finalmente, la condición de actividad de las personas es también un factor altamente relacionado con la condición de pobreza.

En resumen, la reducción de la pobreza extrema y de la pobreza continúa siendo un desafío clave para los países de América Latina en un contexto de cambios sociales, políticos y económicos. Aunque la región logró importantes avances entre la década pasada y mediados de la presente, desde 2015 se han registrado retrocesos, particularmente en lo referente a la pobreza extrema. El magro desempeño de la región en los años recientes, sumado al débil ciclo económico, constituyen un llamado a desarrollar y fortalecer las políticas públicas de protección social y en el ámbito del mercado de trabajo, abarcando fundamentalmente medidas de inclusión social y laboral, y políticas redistributivas en materia de ingresos.

“Es necesario redoblar esfuerzos para avanzar en la promoción de empleos de calidad y en la construcción y expansión de sistemas de protección social integrales y efectivos, que fortalezcan la capacidad de contar con los recursos necesarios para una vida digna del conjunto de la población”, Así lo indica también el Panorama Social de América Latina 2018, que analiza temas cruciales para entender y actuar ante los desafíos estructurales que enfrentan los países de América Latina y el Caribe en la actual coyuntura económica y social, especialmente en el marco de las transformaciones en curso en los mercados de trabajo, así como en la evolución del gasto público social  en las magnitudes que indica el cuadro siguiente: . 

 

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