jueves,27 enero 2022
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La propuesta legislativa, en mayo de 2018, a aprobar en 2019

Bruselas intenta reforzarar el euro ante futuras crisis sin el presupuesto que urgen Macron y Rajoy

Redacción
La Comisión Europea presentó este miércoles un paquete de propuestas a adoptar los próximos 18 meses para reforzar la Eurozona ante próximas crisis: convertir el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en un Fondo Monetario Europeo, simular instrumentos presupuestarios para futuras crisis, y un ministro de Economía europeo. Pero descarta crear un presupuesto propio y solidario de la Eurozona como ya admiten urgente Macron, Rajoy y otros líderes federalistas.

Además de simular cumplir el plazo de 5 años para extender a toda la Unión el Tratado intergubernamental de equilibrio y austeridad presupuestaria que en 2012 rechazaron Reino Unido y la República Checa, la principal apuesta de la Comisión del luxemburgués Juncker es convertir el MEDE, actual fondo de rescate de la Eurozona responsable de los programas de ayuda a Grecia, Irlanda, Portugal, Chipre y la banca española, en un Fondo Monetario Europeo (FME). Bruselas propone reforzar su papel en la gestión de los futuros rescates, trabajando junto al Ejecutivo comunitario y hacerle responsable del cortafuegos para el Fondo Único de Resolución, un instrumento destinado a financiar como último recurso las resoluciones bancarias.Este se nutre de contribuciones de entidades financieras y en 2023 deberá tener 55.000 millones de euros,si bien falta por constituir el cortafuegos común a modo de bolsa con fondos aportados por los Estados -para ser reembolsados después por la banca- que se usaría si se dan varias quiebras seguidas o se produce alguna tan costosa que los 55.000 millones no son suficientes.

Sin embargo, la Comision descarta en esta y otras propuestas lo que Macron, Rajoy y líderes federalistas admiten ya como necesario: crear un presupuesto para la eurozona con  mecanismos de solidaridad que compensen los fallos en la movilidad de trabajo y capitales entre los países miembros, tal y como recomendó hace tres años por amplia  mayoría el Consejo Económico y Social Europea (CESE), en un dictamen del que fueron ponente y experto los españoles Carlos Trías y Gustavo Matías, ambos miembros del consejo editorial de Ibercampus.es. Desde entonces, ese rediseño de la Eurozona ha sido reclamado desde gobiernos  y  parlamentos de divesos países, e incluso desde el Parlamento Europeo. 

En vez de un presupuestro propio para los países del euro, la Comisión habla en su propuesta de hasta cuatro posiciones funciones de estabilidad, aunque todas ellas dentro de los presupuestos de la UE de los 28 hasta que salga Reino Unido, no de los 19 del euro.  Y todo ello también sin desvela las cantidades que destinará a esas cuatro funciones, incluida  la de ayudar a la convergencia de los países que aspiren a formar parte del euro. Pero la cifras llegarán hasta mayo de 2018, cuando se presente el borrador para el presupuesto multi-anual (2020-2027) de toda la UE, precisamente la fecha fijada por la Comisión para concretar sus propuestas legislativas .

El presidente Rajoy sorprendió ayer en el 39 aniversario de la Constitución Española, celebrado en el Congreso de los Diputados, al adelantar que se pondrá del lado de quienes postulan una política de defensa común, un presupuesto europeo, un ministro de finanzas que tenga potestad sobre las cuentas de todos los estados miembros, así como los eurobonos.Por su parte, bajo su visión de una "Europa que protege", Macron propuso un presupuesto de "varios puntos del PIB" de la región, que pondría bajo la responsabilidad de un ministro de Finanzas para el euro, quien rendiría cuentas ante un parlamento de la eurozona.

Al presentar esta opropuesta de la Comisión, el principal mensaje es que la Eurozona va mejor en el plano económico y eso ofrece una oportunidad para preparar el futuro que hay que aprovechar". Es lo que dijo al presentar las propuestas el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, quien añadió que mientras en la crisis "teníamos que reparar el barco", ahora "navegamos en aguas más calmas".

La Comisión propone mantener la capacidad de préstamo del futuro FME en 500.000 millones de euros ampliables, como ahora, pero quiere que deje de ser un órgano intergubernamental donde toda decisión depende de los Estados y pase a ser comunitario, es decir, que su funcionamiento se regule en los Tratados europeos y esté sujeto a escrutinio por parte de la Eurocámara.Los países de la Eurozona están de acuerdo en dar más competencias a un MEDE que ha probado ser eficaz y en que se ocupe del cortafuegos del Fondo de Resolución y, más allá de la denominación, no se oponen a hacer de él un Fondo Monetario Europeo.

Resistencia a ceder competencias

Sin embargo, será difícil que acepten dejarlo en manos comunitarias, puesto que ya han dicho que prefieren su formato intergubernamental actual. Bruselas espera tener su visto bueno y el de la Eurocámara a mediados de 2019.

La Comisión propone crear un "instrumento de estabilización fiscal" al que puedan acudir los países golpeados por una crisis cuando sus recursos nacionales no sean suficientes, evitando así que los problemas en un socio puedan arrastrar a toda la Eurozona.Bruselas aboga por que sea un instrumento para proteger la inversión pública, y que ofrezca préstamos o avales con fondos del presupuesto comunitario o a través del futuro FME a los Estados en problemas.

Para acceder ellos deberán cumplir las normas de disciplina fiscal de Bruselas y "no supondrá un sistema de transferencias permanentes", recordó Moscovici. Los países económicamente más fuertes, como Alemania, temen que esta herramienta desincentive las reformas y acabe convirtiéndose en un sistema en el que los Estados que mejor lo hacen paguen los platos rotos por los que no cumplen.

Entre los Diecinueve hay un relativo consenso sobre la necesidad de un mecanismo anticrisis, pero están lejos de un acuerdo sobre cómo conseguirlo. Este también podría tomar la forma de un reaseguro de empleo europeo o un fondo de reserva para periodos difíciles, recordó Bruselas.España, como la Comisión, apuesta por un mecanismo para proteger las inversiones.

La CE hará una propuesta legislativa en mayo de 2018, en el marco del presupuesto plurianual para el periodo 2021-2027, y espera sea aprobada a mediados de 2019.

Dentro de este marco plurianual propondrá también un mecanismo para impulsar las reformas en los países y otro para facilitar la adhesión de nuevos miembros al euro.

El Ejecutivo comunitario pide crear también un ministro de Economía y Finanzas para toda la UE que fusione los cargos de comisario y presidente del Eurogrupo,

Sería responsable de un eventual presupuesto, de identificar la política fiscal para toda la Eurozona (a pesar de que la política tributaria depende de los Estados) y de representar internacionalmente a la UE.

Las propuestas serán discutidas por los jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona en una cumbre el 15 de diciembre, y el objetivo es que a mediados de 2018 presenten una "hoja de ruta" -lo que podría ser desde propuestas concretas hasta otro vago documento de reflexión- para avanzar en los próximos años.

Presentación de las 4 principales  iniciativas 

Además de la Hoja de ruta, el paquete de hoy incluye cuatro grandes iniciativas:

  1. Una propuesta para crear un Fondo Monetario Europeo (FME), integrado en el marco jurídico de la UE y basado en la estructura muy consolidada del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). En los últimos años, el MEDE ha desempeñado un papel decisivo a la hora de salvaguardar la estabilidad de la zona del euro y ayudar a los Estados miembros a recuperar o mantener el acceso a los mercados de bonos soberanos. El FME se basaría en la arquitectura del MEDE, manteniendo esencialmente sin cambios sus estructuras financieras e institucionales actuales, incluso en lo que se refiere al papel desempeñado por los Parlamentos nacionales. De este modo, seguirá prestando apoyo a los Estados miembros de la zona del euro que sufran dificultades financieras. Además, el FME proporcionará el mecanismo común de protección para el Fondo Único de Resolución y servirá de prestamista de último recurso a fin de facilitar la resolución ordenada de bancos en dificultades. También están previstas una toma de decisiones más rápida en casos de urgencia y una intervención más directa en la gestión de los programas de asistencia financiera. Con el tiempo, el FME podría también elaborar nuevos instrumentos financieros, por ejemplo, para apoyar una posible función de estabilización. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.
  1. Una propuesta de integrar el fondo del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en el marco jurídico de la Unión, teniendo en cuenta la adecuada flexibilidad incorporada en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y definida por la Comisión ya en enero de 2015. En 2012, los 25 Estados miembros firmantes se comprometieron jurídicamente a incorporar el fondo de ese Tratado al Derecho de la Unión cinco años después de su entrada en vigor, lo que corresponde al 1 de enero de 2018. El Parlamento Europeo también lo ha pedido así. La propuesta incorpora al Derecho de la Unión los principales elementos del Tratado a fin de apoyar marcos presupuestarios saneados a nivel nacional y está plenamente en consonancia con las disposiciones vigentes definidas en el Derecho primario y derivado. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten esta propuesta para mediados de 2019.
  1. Una Comunicación sobre los nuevos instrumentos presupuestarios para la estabilidad de la zona del euro en el marco de la Unión, que ofrece una visión de la manera en que determinadas funciones de carácter presupuestario fundamentales para la zona del euro y la UE en su conjunto se pueden desarrollar en el marco de las finanzas públicas de la UE de hoy y de mañana. La Comunicación aborda cuatro funciones específicas: a) apoyo a las reformas estructurales de los Estados miembros mediante un instrumento operativo de reforma y asistencia técnica a instancias de aquellos; b) un instrumento de convergencia específico para los Estados miembros en vías de adoptar el euro; c) un mecanismo de protección para la Unión Bancaria, a través del FME/MEDE, cuya aprobación está prevista para mediados de 2018 y su puesta en vigor, para 2019; y d) una función de estabilización con el fin de mantener los niveles de inversión en caso de grandes choques asimétricos. La Comisión presentará las iniciativas necesarias en mayo de 2018 junto con sus propuestas relativas al marco financiero plurianual posterior a 2020. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten estas propuestas para mediados de 2019. Para el período comprendido entre 2018 y 2020, la Comisión propone reforzar el Programa de apoyo a las reformas estructurales mediante la duplicación de la financiación disponible para actividades de apoyo técnico, de manera que alcance un importe de 300 millones de euros de aquí a 2020. La Comisión también propone que se ensaye el nuevo instrumento operativo de reforma en una fase piloto. Con este fin, propone cambios específicos en el Reglamento sobre disposiciones comunes que rige los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (FEIE) a fin de ampliar la posibilidad de utilizar parte de su reserva de eficacia en apoyo de las reformas acordadas. Se propone que el Parlamento Europeo y el Consejo adopten estas dos últimas propuestas en 2018.
  1. Una Comunicación en la que se exponen las posibles funciones de un ministro de Economía y Finanzas que pueda desempeñar el cargo de vicepresidente de la Comisión y de presidente del Eurogrupo, tal como permiten los Tratados de la UE vigentes. Al agrupar las responsabilidades existentes y los conocimientos técnicos disponibles, este nuevo cargo permitiría reforzar la coherencia, la eficiencia, la transparencia y la rendición de cuentas democrática de la formulación de la política económica de la UE y de la zona del euro, en el pleno respeto de las competencias nacionales. Alcanzar un entendimiento común sobre la función del ministro para mediados de 2019 permitiría su creación en el marco de la constitución de la nueva Comisión. El Eurogrupo podría también decidir elegir al ministro como su presidente durante dos mandatos consecutivos a fin de armonizar ambos mandatos.

Este paquete no es ni la primera ni la última fase del proceso de realización de la Unión Económica y Monetaria europea, que es una de las principales prioridades de la Comisión del presidente Juncker, según lo establecido en sus orientaciones políticas, el Informe de los Cinco Presidentes y los documentos de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE. Todas las reformas emprendidas hasta ahora se han visto impulsadas por la necesidad de combinar la solidaridad y la responsabilidad a todos los niveles y se trata también de una prioridad esencial de la serie de documentos presentada hoy.

Europa tiene el viento a favor no solo en lo que se refiere a los resultados económicos, sino también en lo relativo a la confianza de los ciudadanos en la moneda única. Una nueva encuesta «Flash» del Eurobarómetro sobre la zona del euro publicada hoy indica que el 64 % de los encuestados considera que el euro es bueno para su país.

Antecedentes

El paquete de hoy forma parte de la Hoja de ruta para una Unión más unida, más fuerte y más democrática del presidente Juncker, así como de la Agenda de los Dirigentes como preparación del encuentro de Sibiu, presentada por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk; en esa ciudad se deberán adoptar decisiones importantes sobre el futuro de Europa el 9 de mayo de 2019.

El paquete, que también se basa en las ideas presentadas por el Parlamento Europeo y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en su discurso de La Sorbona del pasado septiembre, se presenta antes de la Cumbre del Euro del 15 de diciembre de 2017, fecha en la que todos los dirigentes de la UE se reunirán para un primer debate sobre las próximas medidas por adoptar, y de una reunión específica prevista los días 28 a 29 de junio de 2018 con el fin de llegar a decisiones concretas.

Partiendo de la idea que figura en el Informe de los Cinco Presidentes de junio de 2015 y en los documentos de reflexión sobre la profundización de la Unión Económica y Monetaria y el futuro de las finanzas de la UE de la primavera de 2017, la Comisión Europea presenta su propuesta desde el principio como una Hoja de ruta para profundizar en la Unión Económica y Monetaria, con medidas concretas que se deberán tomar durante los dieciocho próximos meses. También se presentan varias iniciativas dentro de este paquete. El objetivo es reforzar la unidad, la eficiencia y la rendición de cuentas democrática de la Unión Económica y Monetaria europea de aquí a 2025.

El presidente Juncker ha declarado: «Tras años de crisis, ha llegado la hora de que tomemos las riendas del futuro de Europa. El fuerte crecimiento económico actual nos anima a avanzar para velar por que nuestra Unión Económica y Monetaria esté más unida, sea más eficaz y democrática y funcione para todos los ciudadanos europeos. El mejor momento para hacer obras es cuando hace buen tiempo».

La profundización de la Unión Económica y Monetaria (UEM) es un medio para alcanzar un fin: más empleo, crecimiento, inversión, justicia social y estabilidad macroeconómica. La moneda única ofrece protección y oportunidades a los europeos, y una zona del euro fuerte y estable es esencial para sus miembros, así como para la UE en su conjunto. En los últimos años se han producido importantes reformas institucionales para reforzar la UEM en Europa, pero su estructura sigue estando incompleta. La Hoja de ruta de hoy refleja los retos pendientes y establece el camino a seguir.

La crisis económica y financiera que afectó a Europa no se inició en la zona del euro, pero puso al descubierto algunas de sus deficiencias institucionales. Transcurridos casi diez años, gracias a los esfuerzos realizados a todos los niveles, Europa está experimentando una recuperación firme y el crecimiento económico se ha extendido a todos los Estados miembros. El desempleo registra sus cifras más bajas desde 2008, mientras que el clima económico es el mejor desde el año 2000. Los europeos también manifiestan el apoyo más alto a la moneda única desde la introducción de los billetes y monedas en euros.

Esto representa una oportunidad para profundizar en la Unión Económica y Monetaria europea. Los dieciocho próximos meses deben servir para adoptar las medidas necesarias, tal y como se acordó en la Agenda de los Dirigentes.

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