viernes,19 agosto 2022
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HUMOR Y COMUNICACIÓN POLÍTICA

Humor y comunicación política

Humor y Comunicación Política
Aceptando una invitación de Ibercampus.es, comienzo hoy una colaboración que va a llevar como título Humor y Comunicación Política. Epicteto afirmaba: Initium doctrinae sit consideratio nominis (principio de toda doctrina es la consideración o estudio de su nombre). Por eso, quiero exponer brevemente en este artículo qué son el humor y la comunicación política.

 Qué es el humor?

Los libros que abordan la temática del humor suelen sintetizar, con muy desigual fortuna, las teorías fundamentales sobre el humor. En lugar de exponer telegráficamente en qué consiste cada teoría, me he decidido por la que considero más sólida: la de Arthur Koestler.

Para este autor, el humor consiste en  «percibir una situación o idea en dos marcos de referencia bien consistentes pero habitualmente incompatibles, llamémoslos M1 y M2 . El suceso L, en el que ambos marcos se intersectan, se hace vibrar simultáneamente a dos longitudes de onda diversas, como si dijéramos. Mientras esa situación inusual dure, L estará asociado no únicamente a uno de los marcos de referencia, sino bisociado a ambos dos.

He acuñado el término bisociación para distin guir entre las rutinas habituales del pensamiento que transcurren en un sólo “plano” y el acto creativo que, como intento demostrar, opera siempre en más de un sólo plano. El primero de estos actos puede calificarse de mentalmente simple, y el segundo de mentalmente doble, un estado transitorio de equilibrio ine stable en el que el balance de emoción y pensamiento se ve alterado» (Koestler, Arthur (2002) El acto de la creación: El Bufón. En CIC: Cuadernos de Información y Comunicación, Volumen 7, Pp. 199).

 

Un relato puede estar regido por dos contextos asociativos diferentes y muy contrapuestos, cada uno regido por una situación diferente. Cuanto más contrapuestos y distantes se encuentren, mayor será el efecto humorístico. Incluso, puede haber, como en las obras literarias y cinematográficas más extensas, un cambio constante de las situaciones, de manera que una puede subordinarse a otra. En televisión, las dos series de más éxito sobre comunicación política han sido las inglesas Sí, Ministro y Sí, Primer Ministro. 

 

En cada episodio hay dos situaciones en contraste y cada una sigue su desarrollo, mientras el espectador se ríe con los acontecimientos y diálogos. Por eso, durante cinco temporadas y ocho años, estas dos series conquistaron el interés de millones de personas de muchos países. También podemos comprobar que el contraste es mayor en unos episodios que en otros. De donde deducimos que esos episodios han sido más humorísticos que los demás:

  • El Ministro James Hacker se propone reducir personal en la Administración y provoca que tres Ministros deseen que desaparezca el Ministerio de Asuntos Administrativos, precisamente el suyo.
  • Quiere respetar al máximo la intimidad de los ciudadanos, hasta que un grupo terrorista le pone a él en su lista, lo que le obligará a estar vigilado todas las horas del día.
  • Logra el mejor contrato con un país de Oriente Medio y, a la vez, todo puede venirse abajo porque su mujer ha aceptado de un árabe una jarra de agua de rosas.
  • Está a punto de que le nombren Primer Ministro y él está preocupado, sobre todo, por defender la salchicha inglesa.
  • Su primer gran Proyecto es eliminar los misiles Trident y, a la vez, está muy preocupado porque no consigue presupuesto para pagar una cocinera.
  • Hay que salvar a un perrito, que se ha metido en un campo de minas, mientras surge un caso de posible espionaje y traición.
  • La oportunidad de negociar definitivamente el asunto del canal con Francia se encuentra con el problema de que el Presidente francés trae a la Reina Inglesa una perrita, cuando las leyes inglesas exigen una cuarentena para todo animal que quieran introducir en el país.
  • Cuando Hacker está decidido a suprimir el Ministerio de Educación, surge el gran problema de que le han regalado un taburete elaborado con madera robada.
Si tomamos los escándalos políticos de una nación determinada, veremos que hay materia para ver en cada uno un ángulo humorístico. Por ejemplo, que el tesorero de un partido político, que ha llegado a tener cuentas propias en el extranjero por valor de 48 millones de euros, denuncie a su partido por despido improcedente y por maltrato laboral.

O que otro partido político esté sumido en un escándalo de malversación 1.000 millones de euros, con cerca de cien implicados, denuncie a la jueza porque es lenta. Como si esta cantidad fuera pequeña comparada con los miles de millones de un presupuesto y como si cien implicados fuera un número muy reducido, comparado con miles de militantes.

¿Qué es la comunicación política?

En cuanto a la Comunicación Política, no nos podemos contentar con algunas definiciones que dan ciertos «estudiosos», porque pueden no atenerse a las reglas de la definición y convertirse en auténticos disparates. Entiendo por comunicación política la de quienes detentan el poder o aspiran a él en los partidos y la de los ciudadanos que giran en torno a esos mismos partidos; de manera que toda comunicación que tiene por fin conservar el poder o conseguirlo va siempre dirigida contra otra.

Por tanto, en comunicación política, es esencial atraer por medio de la persuasión a los ciudadanos hacia un partido, y rechazar a los partidos adversarios.

Partiendo de estos fundamentos, enfocaré diversos asuntos de interés político desde el ángulo del humor. ¿Cada cuánto tiempo escribiré? En principio, cada semana, pero no excluyo hacerlo con más frecuencia.

 

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