lunes,18 octubre 2021
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Inés G. Labarta: «En el Reino Unido encontré inspiración para escribir literatura gótica»

Redacción
Inés G. Labarta es una escritora e ilustradora española que reside en el noroeste de Inglaterra. Los cuentos de Inés han sido galardonados en diversos certámenes literarios; además, también ha publicado una colección de novelas - Los Pentasónicos (Edebé, 2008-2010) - y dos novelas cortas - McTavish Manor (Holland House, 2016) y Kabuki (2017). En ibercampus nos pusimos en contacto con ella para descubrir la todavía corta pero intensa carrera literaria de esta joven escritora.

Inés  (Madrid, 1992) es profesora adjunta de Escritura Creativa en la Universidad de Lancaster y la Universidad de Central Lancashire, y fue escritora residente de varios festivales como The Northwest Literary Salon y Lancaster Words. Sus ilustraciones se han publicado en blogs y páginas web  y sus libros se pueden encontrar en Amazon  y la Casa del Libro. En su tiempo libre le gusta colaborar en diversos podcasts, hacer senderismo y viajar a lugares remotos. En ibercampus descubrimos a esta joven promesa.

¿Qué ha llevado a una escritora española a escribir una novela gótica en inglés?

Empecé a escribir cuando vivía en España, pero nunca me acabé de encontrar en Madrid (donde viví durante casi veinte años y cursé la universidad). A los diecinueve me marché a Edimburgo a estudiar Literatura Escocesa, y me enamoré de la cultura anglófona y del Reino Unido. Así es como acabé estudiando un máster de Escritura Creativa en Lancaster. La novela que he publicado en inglés fue, originalmente, la tesina de ese máster. La verdad es la publicación en sí fue bastante fácil: una escritora me recomendó a un editor. A él le gusto mi novela y decidió publicarla.

¿Por qué escribes en inglés?

Después de hacer el máster quería seguir viviendo en Reino Unido, y seguir en la universidad era la manera más fácil, así que, cuando me ofrecieron una plaza de doctorado en Escritura Creativa, la acepté enseguida. Expresarme en inglés es algo natural para mí en este momento, ya que es el lenguaje que más uso en mi vida diaria. Además, escribir segundo idioma me ha hecho cobrar consciencia de cada palabra que uso y me ha enseñado a ser humilde. Me gusta pensar que, gracias a todo esto, he mejorado como escritora.

 Escribiste tu primera novela a los once años y publicaste tu primer libro a los catorce. Esto es algo poco usual ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Qué tipo de impacto tuvo la publicación de tu primera novela?

 La verdad es que llevo escribiendo desde siempre. La novela que terminé a los once años es un monstruo de seiscientas páginas que mi madre todavía guarda por ahí… Publicar a los catorce años fue un golpe de suerte. Mi padre es escritor, y Edebé le había encargado una colección juvenil. Lo vi como una oportunidad y le rogué que me dejara escribirla con él. Escribimos cada uno de los tres libros a medias (la colección se llama Los Pentasónicos). Nos llevo mucho trabajo, pero también fue una experiencia increíble.  Lo más gracioso es que la gente tiende a asumir que las partes más ‘serias’ de esos libros las escribió mi padre, cuando en realidad son mías…

¿Cómo te definirías?

 Creativa, sensible y trabajadora.

¿Por qué decidiste usar un género epistolar gótico para escribir McTavish Manor? ¿Qué otros géneros has utilizado?

 Lo cierto es que me encantan las historias de miedo, cuanto más macabras mejor, con personajes atormentados y tramas truculentas… ¡no pude resistirme! Creo que el aceptar que todos tenemos una parte oscura es lo que nos hace humanos. Es por eso por lo que le tengo tanto respeto al género gótico. Además, al vivir en Reino Unido (con largos inviernos, días grises y paisajes desoladores) encontré inspiración de sobra para escribir literatura gótica. El uso del género epistolar fue mi tributo personal a todas esas grandes novelas epistolares de la literatura escocesa del siglo XVIII que leí mientras vivía en Edimburgo, como, por ejemplo, El viaje de Humphry Clinker, escrita por Tobias Smollett. Aparte de literatura gótica, también escribo ficción literaria, ciencia-ficción, fantasía y realismo mágico.

Eres también ilustradora ¿Qué tipo de trabajos has hecho en este área?

Generalmente trabajo por encargo: la gente me contrata para que pinte retratos y cosas así. Uno de mis trabajos más recientes ha sido diseñar una colección de marcapáginas literarios para el departamento de Literatura Inglesa y Escritura Creativa de la Universidad de Lancaster.

También has trabajado en la radio. ¿Podría decirnos que tal fue tu experiencia?

Hice prácticas en la Cadena SER en el 2013. Fue una experiencia muy positiva, pero también me sirvió para darme cuenta de que necesito trabajar en algo artístico. El periodismo es apasionante, pero no me permitía realizarme. Aún así, sigo enamorada de la radio. He sido parte de un podcast literario durante dos años (The Writing Life). Gracias a dos becas que ganado de la Universidad de Lancaster y el Comité de Artes y Humanidades estrenaré muy pronto mi primer podcast sobre las dos cosas que más me gustan: la escritura y viajar.

¿Podría recomendarnos una novela?

 Déjame Entrar, de Jon Ajvide Lindqvist.

¿Qué estás haciendo en este momento?

Trabajo como profesora adjunta de Escritura Creativa en dos universidades, la Universidad de Lancaster y la Universidad de Central Lancashire. Además, intento compaginar otros trabajos como ser asistente personal para una persona con discapacidad física, ilustradora freelance, traductora y cuidadora de gatos. Este último es uno de los mejores trabajos porque me encantan los animales. (Como se puede ver, no es facil ganarse la vida con la escritura, pero espero que según vaya ganando más experiencia y publicando la cosa se haga más fácil.

¿Volverás a España?

No. Echo muchísimo de menos el sol y la comida (y mi familia, por supuesto) pero en España no tengo tantas oportunidades artísticas como en Reino Unido (con Brexit incluído… ¡lo que ya es decir!) Lo cierto es que, vaya donde vaya, al arte nunca se le acaba de dar el respeto y atención que se merece. Si hay que hacer recortes económicos, el arte es lo primero que sufre. Es curioso, porque el arte tiene que ver con la creación, y sin espíritu creativo no existiría nada de nada. Sin embargo, en Renido Unido, por lo menos, la gente aún lee mucho y también acude regularmente a eventos literarios y exposiciones. Si te dedicas a este sector, hay algunas posibilidades. Además, la comunidad literaria, especialmente aquí en el norte de Inglaterra, es bastante abierta. Nunca encontré nada parecido en España (aunque quizás no busqué en los lugares indicados). Y una tiene que ir donde encuentre trabajo, ¿no? Ser immigrante puede ser muy duro, pero ahora se ha convertido en parte de mi identidad.

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