jueves,26 mayo 2022
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Los sensores tienen el tamaño del chip de la computadora

Nariz artificial como de perro para las víctimas del catástrofes

Dung Tran
Un grupo científicos alemanes ha desarrollado una nariz artificial con la misma función que la de un perro de rescate entrenado, que es el mejor rastreador en casos de desastrea, pues su olfato es tan sensibles que ayuda a localizar a las personas más sepultadas por terremotos o avalanchas. La mejor mascota de los seres humanos es así sustituida como ellos por robots porque no es fácil ni barato el proceso de entrenar un can, por lo que los costes de atención y adiestramiento resultan altos.

Para que un perro pueda ser buen rescatista tiene que cumplir con ciertos requisitos, tanto por sus caraterísticas naturales como físicas o la agilidad para soportar las dificultades propias de los trabajos que realiza. Sin embargo, la ciencia siempre evoluciona y así los científicos de ETH Zurich han desarrollado un rival artificial de la nariz de perro para emplearla en la localización de personas sepultadas por catástrofes naturales.  

Los cientificos habían desarrollado previamente sensores de gases pequeños y extremadamente sensibles para la acetona, el amoníaco y el isopreno, todos productos metabólicos que emitimos en bajas oncentraciones a través de nuestra respiración o nuestra piel. Los investigadores ahora han combinado estos sensores en un dispositivo con dos sensores comerciales para CO2 y humedad. Esta combinación de sensores puede ser muy útil cuando se buscan personas atrapadas. Los investigadores utilizaron una cámara de prueba en el Instituto para la Investigación de la Respiración de la Universidad de Innsbruck en Dornbirn como simulador de atrapamiento. Los voluntarios permanecieron en esta cámara durante dos horas.

"La combinación de sensores para varios compuestos químicos es importante, porque las sustancias individuales podrían provenir de fuentes distintas a las humanas. El CO2, por ejemplo, podría provenir de una persona enterrada o de una fuente de fuego", explica Andreas Güntner, un postdoc en Pratsinis 'grupo y autor principal del estudio, publicado en la revista Analytical Chemistry. 

Los investigadores también demostraron que existen diferencias entre los compuestos emitidos a través de nuestra respiración y la piel. "La acetona y el isopreno son sustancias típicas que generalmente exhalamos. Sin embargo, el amoníaco generalmente se emite a través de la piel", explica en un comunicado el profesor de ETH Pratsinis.

Los sensores de gas de los científicos de ETH son del tamaño de un pequeño chip de computadora. "Son tan sensibles como la mayoría de los espectrómetros de movilidad iónica, que cuestan miles de francos suizos y tienen el tamaño de una maleta", dice Pratsinis. "Nuestra combinación de sensores fácil de manejar es, de lejos, el dispositivo más pequeño y económico que es lo suficientemente sensible para detectar personas atrapadas.

En un siguiente paso, nos gustaría probarlo en condiciones reales, para ver si es adecuado para su uso en búsquedas después de terremotos o avalanchas ".

La idea de los científicos de ETH es complementar estos recursos con los sensores químicos. Actualmente están buscando socios de la industria o inversores para apoyar la construcción de un prototipo. 

 

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