viernes,21 enero 2022
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Trump vino para quedarse

El Envés
El economista Roberto Savio, director general del Inter Press Service (IPS), alza su voz ante los peligros que amenazan a nuestras sociedades y a la misma humanidad y al medio ambiente. En él afirma que Trump no es una causa del nuevo desorden mundial. Es más bien un síntoma.

El síntoma de tiempos en que los valores civilizatorios que daban cohesión a los pueblos y a las relaciones internacionales, quedan simplemente anulados. Lo que cuenta es el voluntarismo narcisista de un poderoso jefe de Estado, Trump, que en el lugar de estos valores colocó, pura y simplemente, el dinero y los negocios. Son éstos los que definitivamente cuentan.

La humanidad está bajo serias amenazas: la nuclear, la escasez de agua potable en vastas regiones del mundo, el creciente calentamiento global, las dramáticas consecuencias de la sobrecarga de los bienes y servicios naturales indispensables para la vida.

A estas amenazas, comenta con dolor e indignación, Leonardo Boff añade otra no menos peligrosa, ya señalada por varios analistas mundiales como los premios Nobel Paul Krugman y Joseph Stiglizt.America first debe ser interpretado como sólo América cuenta, y sus propios intereses mundiales. En nombre de este propósito, ya anunciado en su campaña, Trump rompió tratados comerciales con antiguos aliados europeos, la Alianza del Transpacífico y abrió una arriesgada guerra comercial con su mayor rival la China, imponiendo recargos de importación de productos como el aluminio y el níquel, que suman miles de millones de dólares, además de cobrar tasas sobre el acero y otros productos a países como Brasil. 

Es un prototipo del narcisista sin sólidas bases éticas guiado sólo por su locura como les sucedió a Mussolini, Hitler, Stalin, el mismo Mao y tantos otros caudillos monstruosos que asolaron a sus propios pueblos después de embarcarlos en sus visionarias proclamas autoritarias, de líderes de pueblos escogidos, ¿por quién?, para transformar el mundo.

Es propio de figuras autoritarias y narcisistas hacer de menos a las legislaciones establecidas por el consenso ciudadano. Cuando les conviene, pasan por encima de ellas, sin dar mayores razones. Para Trump vale más la invención de «una proposición falsa» que la verdad misma.

Las fakenews son un recurso presente en sus twitters. Según Fact Schecker, desde que el nefasto Trump asumió la presidencia, ha dicho unas 3.000 mentiras. La verdad y la mentira valen para él en la medida que respaldan sus intereses. Curiosamente, venció los principales pleitos, y tiene la aprobación del 44% de la opinión pública, y del 82% de aprobación del Partido Republicano.  No tolera críticas, y se cercó de asesores infames y de familiares conectados a organismos de poder, da igual que provengan de Israel, de Rusia o del mismo infierno de sociedades gobernadas más que dirigidas por banksters sin escrúpulos.

Si por desgracia para los pueblos libres es reelegido –lo que no es improbable–, el estilo de gobierno y la negación de toda ética pueden tornarse irreversibles. No olvidemos que Hitler y Mussolini también fueron elegidos por sus masas fanatizadas y crearon sus mentiras, vendidas como «verdades» todo un pueblo. Así como Mao inició la larga marcha para” liberar al pueblo chino” de la tiranía que sucedió al Imperio.

Podemos estar frente a un mundo marcado por la xenofobia, por la exclusión de miles y miles de inmigrantes y refugiados, por la afirmación excesiva de los valores nacionales en desprecio de los valores de los otros. 

Escribe Leonardo que tales actitudes, transformadas en políticas oficiales, pueden ser fuente de graves conflictos, cuyo «crecimiento» puede incluso amenazar a la especie humana. Cerca de 1300 psicoanalistas y psiquiatras norteamericanos denunciaron desvíos psicológicos graves en la personalidad de Trump. 

Cómo será el destino de la humanidad, puesta en manos de un narcisista de este tipo, cuyo paralelo sólo se encuentra en déspotas y maníacos del poder, causa un pavor que debería mover a los ciudadanos y pueblos libres, democráticos, cultos y con sentido de la convivencia social en paz como fruto de la armonía y con respeto de nuestro medio social que junto a la explosión demográfica en marcha amenaza con destruir toda forma de vida en el planeta en el que vivimos, nos movemos y somos.  

Como es imprevisible y a toda hora puede cambiar de posición, nos preguntamos, entre asustados y aterrorizados, cuáles serán sus próximos pasos. 

Por ello, es primordial permanecer a la escucha y apoyados en los fundamentos de una Ética universal establecer convocar aulas de encuentros y de estudios sobre estos temas, así como convocar a sabios, científicos, pensadores y maestros a superar esta grave amenaza con diálogo constructivo y la asunción de firmes compromisos en beneficio de la humanidad entera, que pronto alcanzará los diez mil millones de habitantes, y del derecho a una vida digna, con justicia, libertad y a los derechos fundamentales que nos hemos dado las generaciones humanas en el curso de los siglos. Entre ellos, los mismos ciudadanos norteamericanos que están envueltos en una locura como tantas que supero la humanidad en el curso de la Historia.

José Carlos García Fajardo

Profesor Emérito, U.C.M.

 

 

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